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Proyecto de vida


‘Roma’ se convirtió en el proyecto más anhelado de Alfonso Cuarón, que al desnudar su alma logra la cercanía y el reconocimiento del público.


POR Daniela Nuño  



Foto: cortesía 'Roma'

Proyecto de vida

Es ganador del premio Óscar, un director de cine triunfador, que se ha convertido en un ícono del arte contemporáneo mexicano, que podría haber elegido entre miles de proyectos para filmar con los grandes estudios y que, sin embargo, fiel a su emoción, decidió que su más reciente película rompería todos sus esquemas, lo confrontaría y sería disruptiva, incluso para sí mismo.

Roma, del director mexicano Alfonso Cuarón está siendo proyectada en algunas salas de cine y el 14 de diciembre se estrenará en Netflix. Esta cinta es la más personal de Cuarón, en donde deja ver los claroscuros de su vida y sus recuerdos, bajo una visión cercana: la de su nana Libo –Cleo en la cinta– a quien rinde un homenaje reconociendo así su amor hacia su familia, su casa, ciudad y país. “[Filmar Roma] no es de esas cosas que pides, son de las que surgen, es como todo en la vida, hay momentos que te llevan a otros que luego son recurrentes y sí tiene mucho que ver con dicha, pero en general con los momentos de dolor”, señala al hablar de su cinta que recrea minuciosamente la vida y las calles de la colonia Roma, específicamente en 1971 con todo y “El Halconazo”, en junio de aquel año.

Mientras toma un té verde caliente en la suite de un hotel muy cercano a la colonia Roma, Alfonso, quien ha logrado grandes reconocimientos en su carrera cinematográfica asegura que tuvo que llegar hasta este momento para decidirse a contar los detalles más emblemáticos de su infancia.“Todo ha sido un viaje de hilvanar y deshilvanar las inseguridades. En una primera etapa había una inseguridad técnica, digamos; después empezó a ser una inseguridad narrativa y todo eso conjugado con inseguridad económica, ya es la vida misma, en otras palabras, ya es sobrevivir. Yo soy una persona que me he considerado privilegiada, pero a la vez por la manera que hago mi trabajo y mis películas, resulta que termino haciendo una cinta cada cinco años, cosa que no necesariamente es lo mejor, y es que esto pone nuevas presiones, creando nuevas inseguridades y ésta es la primera vez que siento que puedo deshacerme de todas las inseguridades y estar en un proyecto en el que me siento completamente libre”, confiesa el autor del guion, quien también operó la cámara para este íntimo proyecto. Además, realizó un casting exhaustivo para encontrar a los personajes de su película, los más parecidos a su propia familia. “También atreverme a hablar directamente las cosas, en Y tu mamá también hay muchos elementos autobiográficos, sin embargo, todo está disfrazado, mi hermano y yo éramos como Julio y Tenoch y muchos personajes de esta película; las situaciones eran esas que nos habían pasado o que habíamos oído de otros cuates, pero la situación es variable y aquí no, en Roma la situación es completamente directa, sin metáforas acerca de momentos de tu vida, reflejándonos de una manera lo más transparente posible”.

Alfonso, que Roma sea filmada en blanco y negro, ¿tiene que ver en la forma de cómo recuerdas a ese México?
No, desde que me planteé la película ya era en blanco y negro; cuando nace una película ya nace con ciertas características, digamos que ya tiene su ADN y cuando nació la ilusión de hacer esta cinta ya era en blanco y negro. Es posible que tenga que ver con eso, es posible que en esa época cuando crecí, el blanco y negro era muy común y seguramente en ese momento fue cuando tuve mi primera televisión a color. Habíamos vivido toda la vida con televisión en blanco y negro, de hecho, mucho del cine que veía era en blanco y negro, incluso la programación en la TV a color seguía siendo en blanco y negro. A lo mejor tiene que ver con eso, la fotografía que se hacía, pero en realidad es una cuestión más de lenguaje y propuesta que quería en esta película.


“El Jefe de jefes”


En la cuarta entrega de la serie ‘Narcos’, Miguel Ángel Félix Gallardo –el orquestador de los cárteles mexicanos– es interpretado por Diego Luna, platicamos con él.


POR Daniela Nuño  



Foto: cortesía Netflix

“El Jefe de jefes”

Nació en un suburbio de Culiacán, en 1946, Miguel Ángel Félix Gallardo, apodado “El Jefe de Jefes”, quién quizá fue el único narcotraficante de su generación que no provenía del campo. Estudió una carrera comercial y luego se enroló en la policía judicial de Sinaloa. Se le asignó la seguridad de la casa de Gobierno del estado, y el gobernador, Leopoldo Sánchez Celis, lo hizo guardaespaldas de su familia. Este es el perfil del personaje que protagoniza Diego Luna en la nueva entrega de la serie Narcos.

Una especie de spin-off en la cuarta temporada, donde deja de contarse la historia del narco colombiano para hablar 100% del mexicano, sus inicios y la formación de la plataforma que conformó a los cárteles más importantes, de la mano del primer gran capo del narco en nuestro país.

“El no saber mucho de él fue lo que más me atrajo del personaje, no saber mucho de su historia me dio la posibilidad de crear un personaje desde la entraña. Hubo chance de construcción, investigación y de libertad durante el proceso, porque a mí me dan pánico esos procesos donde estás haciendo a alguien tan conocido y tan característico que es casi como ponerte una máscara y jugarle a la imitación”, señaló en entrevista Diego Luna.

Y aunque de piel gruesa para interpretar a cualquier tipo de personaje, Diego confiesa que se sintió atraído por la historia, pero no hay admiración, sino humanización con su rol en la serie. “Una cosa que sí me impresionó fue la capacidad que tuvo para generar y crear ese andamiaje y estructura que después se vino abajo y nos tiene en el caos en el que estamos viviendo hoy, pero parecía que iba siempre un paso adelante y en lo que leí, lo describían mucho como empresario, que tenía una mente como empresarial y eso me atrajo, fue en lo que más me clavé porque entonces entendí que tenía todos esos códigos empresariales que lo hacían poderse sentar donde fuera, que lo hacían adelantar las jugadas de los otros, y tener varios matices, porque lo que a mí más miedo me da, de estos proyectos, es hacer al malo y la bidimensionalidad: ‘Entonces entra y todos se espantan: Ya llegó el jefe y tiemblan’… Creo que era capaz de encantar a quien fuera porque los sentó a todos en la mesa”, asegura.

La historia asegura que a Félix Gallardo lo distinguía su inteligencia, buen trato y su capacidad para corromper políticos, por lo que ser parte de esta historia fue un reto que el actor decidió interpretar a su manera. “Digamos que algo quería lograr era tratar de que la historia viviera en los grises de lo que está pasando, me puse a ver lo que estaba haciendo de nuestra historia en términos de la violencia y el narcotráfico, en las series –en las que no están en la zona de documentales o en los eventos históricos dramatizados– y en general me encuentro mucho el blanco y negro que creo que es un discurso que es muy peligroso, estás o no estás, no hay un punto intermedios. Me gustaba que esta serie, a pesar de que su génesis está en Estados Unidos y en Francia, me refiero a Netflix y Gaumont que la producen, estaban dispuestos a hablar un poquito también del cochinero que hay del otro lado de la frontera y a por lo menos cuestionarnos ‘¿Qué chingados hacía la DEA y por qué operaba de esa forma, cuando se suponía que eso no era posible?’. Y qué tienen que ver en alimentar a unos para llegarle a otros y de alguna forma creo que es esencial ver las cosas así, porque luego viene el siguiente nivel que es pues un mercado que es totalmente indiferente en cuanto a las consecuencias de sus adicciones”.

Para Luna, esta serie no trata de hacer apología del delito, buscar contar una historia, una de debe estar presente en la mente del mundo para poder cambiarle el rumbo. “Cuando lo lees y como ser humano, dices: ‘¿Le voy a entrar o no a esto?’, ahí piensas de otra forma; hay que encontrar los resortes, por qué lo hace, pues generalmente todos hacemos las cosas que hacemos por las mismas razones, nada más hasta dónde somos capaces de llegar o no, es otra cosa. No se trataba de justificarlo, veo a al distancia este proyecto y ni me gustaría ser parte de este mundo, ni me imagino en el ámbito de estos personajes y me parece brutal y tristísimo que alguien pueda llegar a escoger esto como vida. No lo justifiqué pero lo traté de entender porque sino, parece entonces que estás leyendo la lotería: el borracho, el valiente… pues no. Todos tenemos un poquito de borrachos y valientes. Veo más esta serie como el chance de poner un tema en la conversación, en lugares donde no tienen idea, ni interés de saber quienes somos y porque estamos pasando esto”.

Para Diego, esto es una “buena oportunidad para detonar el interés de aquellos que todavía no son sensibles a un grave problema. Hoy festejo la cantidad de piezas periodísticas que puedes encontrarte que se están haciendo las preguntas correctas, pero yo no puedo estar de acuerdo con las opiniones que dicen: ‘Ya dejen de contar estas historias, contemos las bonitas… en esto sí voy a estar en contra’. ¡No!, no podemos dejar de contar esto, porque 250 mil muertos es un número que no podemos ignorar, medio millón en 30 años y contando, no hay ninguna dictadura en Latinoamérica que se pueda comparar. Es un pedo vivir en México, todos los días parece que ya tocamos fondo y que no puede haber una noticia más absurda. Sin embargo, hoy nos levantamos con otra y mañana habrá otra y así seguiremos, espero que ya no por mucho tiempo. Así que, por favor, si de un tema debemos de hablar es del que más nos preocupa”, concluye el actor.

Narcos se estrena este 16 de noviembre a través de Netflix.


Explota el boxeo en cine


La cinta protagonizada por Luis Gerardo Méndez y dirigida por Kyzza Terrazas lleva al cine la vida de un boxeador de Tijuana que, tras un accidente se recluye en Finlandia.


POR Daniela Nuño  



Explota el boxeo en cine

El boxeo es, por excelencia, uno de los deportes más aclamados y con mayor tradición en México. Aquellos que gustan de practicar y observar esta disciplina, y también quienes no, tendrán la oportunidad de ser testigos de lo que sucede alrededor de este deporte en la cinta Bayoneta, protagonizada por Luis Gerardo Méndez.

Fuerza convertida en violencia, preparación física exhaustiva y una estrategia contundente son algunos de los ingredientes que forman parte del boxeo y que Kyzza Terrazas –el director de este – retrata en ésta película que cuenta la vida de Miguel “Bayoneta” Galíndez, un pugilista originario de Tijuana que tras una tragedia se autoexilia en Finlandia, haciendo lo único que sabe: entrenar boxeo. El filme muestra sus duros momentos como boxeador y su intento por liberarse de sus demonios del pasado.

Bayoneta ya se encuentra disponible en salas de cine en México. Platicamos con Luis Gerardo Méndez y Kyzza Terrazas sobre esta cinta:


Con ojo de periodista y alma de mujer


Irene Azuela dio vida a Elena en ‘Un extraño enemigo’.


POR Daniela Nuño  



Foto: Tony Solis

Con ojo de periodista y alma de mujer

A lo largo de su carrera, Irene Azuela se ha caracterizado por papeles de mujeres fuertes, decididas y congruentes, por lo que su nuevo reto actoral no es la excepción. Elena, su personaje en la serie Un extraño enemigo, tiene gran fuerza interior, una vida donde tiene que ser “la otra” y con varios giros en la historia.

“Elena es una mujer periodista, inteligente, curiosa y culta. Una mujer que tiene como pareja a un hombre con el que comparte el gusto por el conocimiento, por la política. Lo cuestiona, lo enfrenta y lo ama. Sabiendo que él tiene otra familia, ella entiende que la relación funciona y le da lo que él necesita y ella recibe lo que necesita y busca en una pareja”, menciona la actriz.

La serie, que consta de ocho capítulos, es también protagonizada por Daniel Giménez Cacho, Antonio de la Vega y Fernando Becerril y recrea la política alrededor del movimiento estudiantil de 1968 a cara a los Juegos Olímpicos de México.

Inspirada en la vida de Fernando Gutiérrez Barrios –político mexicano, a quien en la serie llaman Fernando Barrientos (Daniel Giménez), jefe de la policía secreta mexicana y un hombre de gran ambición de poder–, la historia mezcla los datos históricos y personajes reales con personajes de ficción. “Elena es uno de los pocos personajes de la serie que es ficticio. Es decir, todos los demás personajes están basados en personas reales y por eso nos dimos la tarea de crearla con mayor libertad, aunque fue inevitable pensar en figuras femeninas interesadas en la literatura y/o periodismo, que además fueran parte de círculos sociales en los que era importante hablar de los sucesos nacionales. Y por ende, fue inevitable acercarse a aquellos títulos literarios más icónicos de esos años”, profundiza Irene.

La actriz ha declarado que lo que más le gusta de este personaje es que tiene una responsabilidad social y emocional, estudió a las mujeres de esos años, con sus ambiciones profesionales y sus retos personales, listas para comerse el mundo.

Afirma que está segura que la generación de ese tiempo se asomará a ver la serie, quizá por curiosidad, para ver cómo la recrearon y también es una invitación a otras generaciones para que conozcan ese capítulo de la historia reciente mexicana. La serie ya se puede disfrutar en su totalidad a través de la plataforma de Amazon, Prime Video.


Una carrera hacia la imaginación


Del ingenio de Carlos Carrera y tras una década de espera, por fin llega ‘Ana y Bruno’.


POR Daniela Nuño  



Una carrera hacia la imaginación

El cineasta creador de la exitosa película El crimen del padre Amaro, Carlos Carrera, afirma que luego de tener finalizada y guardada dos años su cinta animada Ana y Bruno, por fin podrá mostrársela al público. “Me da mucho gusto porque es una película que sucede en México, que está hablada en mexicano y aunque es una historia universal está focalizada en el pueblo mexicano”.

Cada película es un bebé muy deseado y esta no es la excepción. Entré al cine porque quería contar historias de animación, no de ficción y la vida me llevó afortunadamente a dirigir ficción también y por fin con Ana y Bruno lo logré, lo que quería hacer desde niño, un largometraje de animación; había hecho cortometrajes pero ahora sí logré lo que esperé desde siempre”, confiesa entusiasmado.

El proceso fue muy largo para cumplir su sueño, Carlos se embarcó en una campaña que involucró a todos los sectores de la sociedad durante más de una década, pues su cinta era muy cara, y aunque hubo momentos que tuvo que parar debido a los presupuestos, nunca cesó en el intento por lograr su mejor historia.

“La tecnología se movió muchísimo, del primer render que estábamos planteando a lo que se pudo hacer al final y a lo que se quedó en el camino por hacerlo hace mucho. Pasó un gran lapso, para bien, y lo bueno que tiene la película es que la pretensión nunca fue competir contra la última tecnología, fue más bien una apuesta a los diseños, a los personajes, a la historia, a las atmósferas, a la actuación; no nos pegó tanto este adelanto tecnológico”, manifiesta confiado de que su producto es de la más alta calidad y una historia entrañable.


Comparten el tiempo y la vida


‘Tiempo compartido’, segundo largometraje de Sebastián Hoffman, tiene una temática compleja e interesante que muestra al cine mexicano más allá de una comedia.


POR Daniela Nuño  



Fotos: cortesías de Piano.

Comparten el tiempo y la vida

En el cine mexicano las tragicomedias no son cosa de todos los días, sin embargo, cuando un realizador joven como Sebastián Hoffman se atreve, resultan cintas tan interesantes como su nueva historia: Tiempo compartido, que se estrena este 31 de agosto.

En charla exclusiva con sus protagonistas, Luis Gerardo Méndez y Cassandra Ciangherotti coinciden en que es una cinta para reír, llorar y reflexionar por su buena manufactura y extraordinario guion. “Tiene una temática muy compleja e interesante, pero al mismo tiempo sigue siendo una película muy accesible para el público, la gente primero la pasa muy bien por la estructura que tiene de tragicomedia, cuando la cinta empieza, la gente piensa que será una película muy divertida y termina siendo angustiante y dolorosa; termina por confrontar irremediablemente al espectador y ver eso en las salas de cine en México me emociona mucho”, señala Luis Gerardo, actor y productor de una de las series de comedia más exitosas, Club de cuervos.

Por su parte, Cassandra agrega que le deja “una satisfacción enorme, es una película que tiene una calidad muy grande, podría ser una cinta comercial que planteada de otra manera podría ser muy diferente, pero es el enfoque en cada detalle, lo cual se me hace muy respetuoso con nuestro público”.

Tiempo compartido se desarrolla en unas vacaciones familiares en un hotel All Inclusive, durante la temporada alta. Ahí, dos familias pasan por una crisis emocional pero no deben exteriorizarla porque habían acariciado tanto ese sueño que tienen que simular que la están pasando bien.

“Afortunadamente, la cinta ha tenido un recorrido muy bonito en los festivales, pero lo que más nos emociona es lo que pase ahora con la gente porque es una película… muy refrescante en México”, menciona Luis Gerardo. “Había tres cosas que eran muy importantes para mí, la primera era construir la relación con mi mujer, con Cassandra, que se sintiera esa familia, que se sintiera esa relación con el hijo; que de hecho se sintiera que la familia ya venía rota, para que hiciera sentido esta urgencia de que en esta semana que tienen, que es la única al año, tienen que sanar, estar bien, pasarla bien… tienen que pararse a bailar en la alberca, comer la deliciosa comida del bufete, es esta presión de ser felices que los hace cada vez más infelices”, apunta el actor que hace el papel de Pedro en la cinta.

“Hice un trabajo de recordar mucho a mi padre, porque la construcción de este personaje fue acordándome de él, básicamente. Una de las primeras imágenes que tengo de mi infancia es justamente en un desayuno de estos de tiempos compartidos, donde un agente de ventas presionaba para venderle este tiempo compartido, mi hermano y yo de 4 y 5 años, lo veíamos con cara de: ‘¡Hazlo, porque es lo que nos va hacer felices!’, sin tener conciencia de lo que estaba pasando mi papá, que trabajaba como loco para poder darnos esas vacaciones”, recordó con nostalgia. “Por otro lado, indagar un poco más en mi propia locura, en mi angustia y en mi ansiedad, porque al final del día yo me relaciono mucho con eso con toda esta presión que tiene mi personaje, y con todas las exigencias que te pone la sociedad y que después uno solo se exige”.

Para Cassandra Ciangherotti fue igual de apasionante. “Es un personaje que me llamó muchísimo la atención por las capas en que está sumergida, siendo una mujer muy coherente tratando de salir adelante en una situación complicada con su familia y cómo esto mete en conflictos a su pareja. La película empieza con un matrimonio que está como endeble, con una pareja que está tratando de salir adelante y llegan a este tiempo compartido y tienen que pasarlo con otra familia y eso a mi personaje la ayuda mucho, le ayuda convivir con otra gente, pues está tratando de sacar lo mejor posible y creo que al personaje de mi marido, eso no lo hace sentir bien. En el paralelo de la otra historia, está en un momento similar la otra mujer de la pareja, ella también está tratando de salir adelante, le está echando ganas y me parece que bajita la mano, es una cualidad muy particular de nuestro país, es una cualidad de la forma en que hacemos las cosas las mujeres, y cómo se relacionan hombres y mujeres y por otro lado, a donde pertenecen estos hombres y sus luchas de poder, sobre quién está arriba y quién abajo, con quién me puedo relacionar y con quién no, y esta violencia que constantemente estamos ejerciendo sobre nosotros mismos”, finaliza la actriz.


Las flores invaden


El mundo ya puede adentrarse en la vida de una familia muy particular y se enterará de todos sus secretos oscuros en ‘La casa de las flores’


POR Daniela Nuño  



Fotografías: Netflix.

Las flores invaden

El director Manolo Caro (La vida inmoral de la pareja ideal, Amor de mis amores) lleva la batuta en la serie La casa de las flores y el papel protagónico corre a cargo de Verónica Castro. La actriz está de regreso y lo hace por la puerta grande en este primer melodrama mexicano de Netflix.

A la actriz le preocupa la manera en la que las nuevas generaciones y su público –de toda la vida– la recibirán. “Los millennials quieren más carnita, si ya se acabó la carnita, next… para mí es muy importante que me digan cuál es el next ¿qué les gustaría para mí?”, señala divertida, quien da vida a Virginia, una madre de familia que empieza a descubrir mucho secretos en casa y recurre a métodos no muy ortodoxos para resolver sus problemas.

“Por otro lado, ¿qué hago con mi gente que tengo capturada desde hace tantos años?, estoy sufriéndola, porque pueden decir: ‘¡Ya la perdimos!’, y quisiera traer a toda esa gente y decirles: ‘Vamos a ponernos más flojitos, vamos a cooperar porque si seguimos así de duros, nos va a costar mucho trabajo brincarla'”, y es que se refiere a que ya es momento de que las formas de contar melodramas se renueven y todo el mundo se conecte con los medios electrónicos, sin tabúes, pero con mayor calidad.

“Estaba un poco confundida, porque Manolo me habló para hacer un drama de una mamá que tiene problemas con la familia y que vende flores, todo era dramático para mí y entonces ahí empezó todo y de pensar todo lo que le pasa a esta mujer, yo no sé que haría, me volvería loca, me doy un tiro”, dice la actriz.

El director de la serie no buscó descubrir el hilo negro, en lo que trabajó fue en “renovar” el melodrama y hacer de lo que “mejor saben hacer los mexicanos y que han hecho por décadas” un nueva forma de contar las historias para entrar en el gusto de los millennials y centennials para seguir a la vanguardia. “Estamos haciendo la versión de melodramas para plataformas, redes sociales y eso es totalmente nuevo para mí, de verdad es un reto padrísimo y estoy súper agradecida. Estoy vieja, cansada, no estoy tan sana como creen, me pasaron muchas cosas en el camino de esta vida y no estoy como antes y que te llamen a trabajar, que te den un papel estelar, la verdad es que sí tengo muchas cosas que agradecer”, destaca la actriz que nació en 1952.

Por otra parte, Aislinn Derbez, también forma parte de la familia de ficción en La casa de las flores, señala que participar en esta nueva serie fue un reto mayor pero muy divertido. “Esta serie se diferencia por todos los temas tan extravagantes que toca. Si pusieras esto en cualquiera de las televisoras en horario estelar, creo que se vuelven locos, porque no están acostumbrados a tocar estos temas de doble moral o de diversidad sexual, tan abiertamente como lo toca Manolo y con este humor negro”, dice Aislinn. “Todas las familias tienen sus secretos, las joyas de la familia no se deben enseñar”, continúa Verónica, “no hay moraleja, la vida es así, cada ser humano viene con sus células totalmente diferente a la otra y no hay nada que ver, los hijos pueden ser cinco y son como los dedos de la mano, todos son diferentes, cada uno tiene su personalidad, esa es la bendición de la creación, los invito a ver la serie con la mente abierta para digerir lo que ahí sucede”. La historia de esta serie está distribuida en 13 capítulos y sorprenderá por sus matices, evolución y la forma cruda de tocar su temática.


Reseña: ‘Chavela Vargas’


La vida y obra de la desafiante intérprete se ven plasmadas en este material que llega a salas de cine en México.


POR Daniela Nuño  



Foto: Ysunza / cortesía de Music Box Films

Reseña: ‘Chavela Vargas’


Chavela Vargas
Con Chavela Vargas, Pedro Almodóvar, Eugenia León y Miguel Bosé
Dirige Catherine Gund y Daresha Kyi
Music Box Films

La cantante Chavela Vargas no ha muerto, su canto del alma sigue sonando y ahora llega al cine a través de las voces de Miguel Bosé, Eugenia León, Pedro Almodóvar y la propia Chavela, que hacen un recorrido por su vida.

Con material inédito, la cinta conmueve el alma y toca las bras más profundas de quienes la admiran, la hayan conocido o no. Una artista que se atrevió a ser distinta a pesar de las críticas o el dolor, que aún sin haber nacido en México se asumió mexicana y al morir fue homenajeada en Bellas Artes. Un documental para quien ama la música y la vida.


La última parada de ‘Sr. Ávila’


El oscuro vendedor de seguros, interpretado por Tony Dalton, tiene una misión final que será develada en la temporada final de la serie de HBO.


POR Daniela Nuño  



Foto: cortesía de HBO

La última parada de ‘Sr. Ávila’

Parece un hombre común: padre de familia y vendedor de seguros de vida con un ingreso económico trivial, pero la verdad es que el Sr. Ávila oculta una doble vida. El crimen organizado y las ejecuciones por encargo forman parte de ella en la serie oscura, explícita y violenta que llega a su última temporada a través de HBO. “Ya es el final, después de seis años, en los que hicimos cuatro temporadas. Ya por fin va a llegar a un cierre la vida de este hombre, de Roberto Ávila”, señaló Tony Dalton, protagonista de la serie.

A lo largo de tantos años, Tony y Roberto, se han conocido muy bien, hasta crecieron juntos, tanto personal como laboralmente, según a firma el actor. “Muchos actores no tienen realmente la oportunidad de trabajar durante tanto tiempo en el mismo papel. Nunca había dado vida a un personaje por tanto tiempo, es más de media década. Además, es un personaje increíble y ha sido una gran oportunidad hacer algo de mucha calidad con HBO y Lemon Films. Considero que esta ha sido una de las grandes oportunidades profesionales en mi vida”, remarca.

La nostalgia de saber que es la última temporada ha creado sentimientos encontrados en el actor. Por un lado, el trabajo en equipo, amigos, fraternidad del set y por el otro, se siente muy orgulloso de darle a esta serie un final de calidad, haber planeado el término del ciclo, no abrupto como sucede con muchas producciones hoy en día. “Terminamos realmente una era con esta serie, es un trabajo muy bonito, bien hecho y que la gente la acogió y no tuvo que terminar mal, no acabó de repente, cancelarla sin un final o algo así. Al contrario, acabamos de grabar y justo al final nos fuimos a los premios Emmy y ganamos. Ese fue como el cierre de Sr. Ávila, después de todos estos años que estuvimos en el escenario; acabábamos de terminar la cuarta temporada y pues que nos hayan dado ese reconocimiento fue un gran regalo al trabajo”, recuerda Tony Dalton.

Y es que justamente el premio Emmy 2017 sorprendió gratamente a la producción de Sr. Ávila, por Mejor programa en lengua extranjera en horario estelar, gracias a que rompió con los tópicos que los dramas de tipo telenovela que se acostumbran y caracterizan en esa zona. “El hecho de ganar el Emmy fue la cereza del pastel”, resalta.

“En esta última temporada se tiene a Roberto Ávila en una conclusión en su vida, al final de la historia. Durante las primeras tres temporadas, mucho de lo que sucedía era la historia que hacía que Ávila se metiera en ciertas situaciones de su vida, y ahora en esta cuarta, Ávila es quien va a causar la historia. Se despierta en el primer capítulo –como lo hace en todas las anteriores temporadas– pero esta vez sí ves a Ávila con un propósito, como con fuego detrás de los ojos, como con un lugar hacia dónde llegar y eso es lo que más me emociona. Es la mejor temporada, porque es el capítulo final y creo que lo hicimos muy bien. Me parece que se cuenta muy bien el final y dentro del mundo de Ávila hay unas sorpresas grandísimas”, destaca el actor.

Dirigir, otro sueño cumplido
Tony Dalton es versátil y aunque la actuación es su pasión, se puso detrás de la lente y dirigió uno de los capítulos de la nueva temporada y aunque no es la primera vez que lo hace [dirigió cuatro capítulos de Los simuladores], en la última tempo- rada no se lo quiso perder. “Me tocó dirigir el segundo capítulo de esta temporada final y estuvo increíble. No hay nada más fácil que un actor dirigiendo a otro actor, porque son casi de la misma ‘raza’, pero no me había tocado algo así y fue una gran experiencia. Amo la actuación y eso es lo que más me gusta. Hoy por hoy, que lo estoy haciendo bien, no quisiera voltear hacia otro lado. La verdad es que todos los actores tienen pavor de que se van a quedar sin trabajo, no importa quien sea, por- que así llegamos, levantando la manita, diciendo: ‘Por favor’ y siempre hay una parte detrás de tu cabeza diciendo: ‘Igual y se apagan las luces y ya no suena el teléfono’, pero creo que esa adrenalina es algo de lo que te mantiene alerta y con ganas de dar más cada vez y aprovechar para hacer las mejores cosas posibles cuando puedas”.


Reseña: ‘Misión: imposible. Repercusión’


La sexta entrega de la exitosa franquicia protagonizada por Tom Cruise tendrá su estreno el próximo 26 de julio.


POR Daniela Nuño  



Foto: cortesía de Paramount Pictures

Reseña: ‘Misión: imposible. Repercusión’


Misión: Imposible – Repecursión
Con Tom Cruise, Rebecca Ferguson y Henry Cavill
Dirige Christopher McQuarrie
Paramount Pictures
tres-estrellas

Lo que destaca de este sexto capítulo de la saga protagonizada por Tom Cruise, es la llegada de Superman al elenco… es decir, Henry Cavill. A estas alturas de la franquicia se necesita un superhéroe para revivirla.

Desde que Brian de Palma dirigió la primera cinta (1996) nunca se había visto a un Ethan Hunt (Cruise) tan exigido; sobresalen los escenarios peligrosos y fotografía. Las escenas de acción están a la orden del día, seguro impactarán a algunos, pero para otros serán un poco más de lo mismo. ¿Llegará el día en que Cruise se atreva a más?


Con Hollywood en la bolsa


La cinta ‘¡Hombre al agua!’, a lado de Anna Faris y Eva Longoria, pone a Eugenio Derbez en la cima de lo que siempre soñó.


POR Daniela Nuño  



Con Hollywood en la bolsa

El capitán Eugenio Derbez ha tomado el timón… no de un barco, sino de su propio destino. El comediante mexicano ha dado el salto que necesitaba para lograr su sueño hollywoodense. “Todo ha sido como un sueño que estoy disfrutando muchísimo y por el cual trabajo todos los días”, señala Derbez emocionado, sencillo y feliz.

Este 10 de mayo, el actor y director estrena su nueva cinta, ¡Hombre al agua!, película de manufactura hollywoodense dirigida por Rob Greenberg en la que el actor también es coproductor.

“Para mí era un reto, me choca cuando en Estados Unidos nos encasillan: ‘¿Mexicano?’ e inmediatamente nos ven con el sombrero y el burro. Para ellos somos sinónimo de inmigrante, significamos ser el jardinero, el del valet parking y eso me da mucho coraje y no te imaginas la cantidad de estadounidenses que piensan que venir a México es como llegar a un pueblito, donde hay terracería. No ubican que tenemos ciudades grandes e importantes como la Ciudad de México; por eso siempre he querido romper los estereotipos y ahora que se dio la oportunidad de coproducir, dije: ‘Pues si tengo chance de ser productor y meter mano, vamos a romper estereotipos, vamos a darle la vuelta al papel’”, menciona Eugenio.

En la idea original de Overboard (¡Hombre al agua!), el cliché de las producciones americanas era el mismo: el protagonista era un pobre carpintero y la joven, de quien se enamora, era la millonaria pero Derbez se empeñó en llevar el barco hasta su propio muelle. “Ya basta de ver lo mismo, y por eso ahora el que tenía que ser el millonario y el fregón, debía ser el mexicano y la pobrecita que fuera la gringa. Así lo hicimos, fue difícil porque no querían; obviamente ellos decían: ‘¡No! Es nuestro guion y nuestra comedia clásica, icónica, no le cambien nada’ y se espantaron cuando propusimos hacer el cambio de roles, pero logramos un muy buen primer guion y tuvimos la oportunidad de presentar unos mexicanos diferentes, que también existen, como son la familia de millonarios (los Montenegro) estupendamente bien actuados con el talento de Fernando Luján, Cecilia Suárez, Mariana Treviño y también un homenaje de los mexicanos que trabajan y están al otro lado, que es donde aparecen Adrián Uribe, Omar Chaparro y Jesús Ochoa”, destaca Eugenio orgulloso de haber podido incluir a sus paisanos, aunque sea en personajes pequeños.

“Es lindo poder enseñar estos dos tipos de mexicanos: los que trabajan muy duro, pero que también hay clase alta en México, cosa que los americanos ignoran. No sabes el orgullo que me da que estén todos ellos en la película. Se hicieron focus groups y yo le tenía un poquito de temor a la mezcla que hicimos de idiomas, pues hay partes en español y no sabía si los americanos le iban a entender y me sorprendió mucho que las partes favoritas de la película eran las escenas en español. Quedaron muy impresionados con el nivel actoral de mis compañeros, decían: ‘Pero, ¿quiénes son esos actores? ¡son buenísimos!’”, recordó.

Su fórmula del éxito
Derbez estuvo en la más reciente entrega de los premios Óscar como presentador de un número musical y su carrera ha escalado impresionantemente, obteniendo récords de taquilla tanto a nivel nacional como internacional: “Debo aceptar que hemos hecho un gran esfuerzo y tiene su mérito; me siento muy orgulloso de tener un récord en taquilla tan importante, la gente no sabe la presión tan grande que tiene uno atrás. Si por mi fuera, me detendría un poquito para escribir varias historias que quiero desarrollar, contar, que sé que son mucho más profundas e interesantes, pero te tienen con el pie del monstruo en la garganta que te está diciendo: ‘¿Cuál es la siguiente película? ¿Qué sigue?’. Quieren que haga más, y más y más… es un mecanismo muy complicado”, argumenta.

Está agradecido con tanto trabajo pero asegura que también piensa en proyectos que lo lleven a otro nivel de producción. “Tengo que confesar que quiero evolucionar hacia un cine más profundo más adelante. Tengo varias historias que quiero contar, creo que estoy haciendo mi propio estilo, mi propia carrera y poco a poco voy emigrando hacia un cine un poquito más profundo que es lo que realmente quiero hacer”.

¿Te sientes parte del grupo de cineastas que ha triunfado en Hollywood?
Creo que no soy parte de ese primer grupo, soy muy humilde y muy ubicado, para mí las carreras que han hecho Alfonso Cuarón y sobre todo Guillermo de Toro e Iñárritu después, son muy respetadas y admiradas. Yo estoy trabajando mi estilo y todavía no me siento tan parte de un grupo importante como ellos, pero estoy haciendo mi propio camino. En esta primera etapa en Estados Unidos estoy conociendo cómo es el mercado, estoy haciendo un poco más de lo que sé que va a “jalar taquilla”, porque en Hollywood es la única manera de subsistir y una vez que lo demuestres entonces puedes hacer lo que quieras. Esa es la estrategia con la que estoy entrando a la meca del cine, atraer miradas y taquilla con la comedia, porque es con lo que la gente me conoce”.


‘Diablo Guardián’, el premiado libro de Xavier Velasco, toma forma audiovisual


Las diabluras de Violetta llegan en formato de serie.


POR Daniela Nuño  



Foto: Cortesía de Amazon Prime

‘Diablo Guardián’, el premiado libro de Xavier Velasco, toma forma audiovisual

Desde hace varios años, los maratones de fin de semana son la forma más sencilla de acabar con las adicciones audiovisuales de los enamorados de las series. Con los 10 capítulos de la primera serie mexicana en Amazon Prime, Diablo Guardián, la dosis será muy severa.

Diablo Guardián es la novela por la que el autor y periodista mexicano, Xavier Velasco ganó el Premio Alfaguara hace 15 años. Un texto que además de ser magnífico en términos literarios, encantó a los jóvenes de entonces y lo sigue haciendo generación tras generación.

La novela cuenta la historia de una adolescente, Violetta, que se rebela ante todas las formas limitantes que conoce. Cualquier convencionalismo social le resulta inadmisible por lo que simplemente decide vivir la vida tal y cual le venga en gana.

“¿Cómo quieres que empiece? Daddy had a little lamb? Soy oveja, ya sé, mi destino es vivir entre el rebaño. Pero eso sí: primero negra que mestiza”, señala el inicio de la descripción que relata la propia Violetta en el libro que Velasco escribió y el cual lo está llevando hasta una de las plataformas más destacadas de contenido audiovisual en el mundo.

Foto: Cortesía de Amazon Prime

Protagonizada por Paulina Gaitán, una actriz joven y muy sensual a quien han catalogado como la nueva mexicana de éxito en los estratos hollywoodenses. Violetta es un personaje a tope para el que se usaron 157 cambios de ropa, apenas en la primera temporada y con la que Gaitán se siente identificada, “pero no tanto”, confiesa. “Es uno de los personajes más complicados que he hecho en mi vida y creo que vino a enseñarme muchas cosas, es una mujer compleja con mucho carácter, decidida, que donde pone el ojo, pone la bala y que me confirmó que todas la mujeres –muy dentro de nuestro ser– tenemos una Violetta, que podemos explotar ‘a la buena manera’”.

“A veces te maldigo tanto, que hasta rezo para que te vaya mal… y otras estoy rezando para que me llames y me saques de aquí”, dice Violetta en las páginas del libro y sus compañeros de viaje, Adrián Ladrón como Pig y Andrés Almeida como Nefastófeles, hasta se asustan.

Foto: Cortesía de Amazon Prime

“Me atrapó la novela, me enamoró muchísimo, la historia y el personaje al que tuve que encarar [Pig] con mucho profesionalismo y mucha entrega; todos nutrimos las experiencias y los procesos de los demás, eso permitió que se dieran los personajes que hoy existen”, señala el reciente ganador del Ariel, Adrián.

Por su parte, Almeida tenía un desafío muy complicado a vencer: convertir al Nefastófeles de Velasco en un villano con cara. “El reto era poder humanizarlo, porque la novela describe a un personaje muy malo, a un ser muy egoísta que desde que aparece hasta que desaparece en la historia es muy difícil que el lector tenga una cierta empatía con él y darle otra lectura de que es humano, que también siente y que los errores que comete surgen a partir de emociones de su relación tanto con el amor como con la realidad de un ser humano”, señala Almeida.

Los expertos en formatos televisivos y plataformas digitales dicen que esta versión de Diablo Guardián no se parece a nada a lo que existe en el mercado por su buen guion e historia. Sobre todo con esa magnífica manufactura mexicana que resulta una bocanada de aire fresco para los espectadores de nuevos formatos audiovisuales, a lo que el autor sólo levanta los hombros y con la sencillez que lo caracteriza aclara: “Ubiquémonos, aquí yo soy el suegro. Vino el señor Amazon, que es un partidazo y se llevó a mi hija [la novela]; la ha tratado muy bien, a veces se la hago difícil, porque luego digo: ‘Abusado con mi hija’; y es como si me hubieran dicho: ‘Tu hija ya creció y aunque la conoces bien… ¿no la has visto bailar flamenco?’. No, no la he visto; ‘¿No la has visto cómo dibuja?’, tampoco la he visto… y es impresionante que esa historia que dejaste y que dejó de ser tuya hace 15 años de pronto vuelve a ti con imágenes, ahora tiene música, es todo un tratamiento y cuando la vi por primera vez estuve un buen rato como en estado cataléptico, sin decir nada, tieso”, expresa el escritor.

Foto: Cortesía de Amazon Prime

“Me gustó mucho el resultado, me gustó mucho que lo hicieran así, yo no metí nada. No metí un dedo en la serie, lo único que hice fue reservarme el derecho de veto sobre la protagonista, que además no tuve que ejercer, pues cuando llegaron y me enseñaron el casting, en cinco minutos quedamos de acuerdo, el producto quedó en manos de gente muy profesional, gente que hace cine –que es más de lo que yo habría soñado o esperado– y lo que tampoco esperaba es que estuviera en Amazon, un lugar donde hay video y hay libros, no podía esperar más”, remarca.

Si aún tienes alguna duda de ver Diablo Guardián, aquí te decimos porque debes hacerlo:

Cuenta con un magnífico elenco y producción; está escrita por Xavier Velasco, quien además hace su debut como actor, aparece como el editor que aconseja a Pig; el diablo guardián de Violetta y por el soundtrack que incluye desde Iggy Pop hasta Fobia.

De paso, podrás seguirle los pasos a Paulina Gaitán, a quien te aseguramos que después de verla en el papel de Violetta, nunca más la olvidarás.

Foto: Cortesía de Amazon Prime


Las lecciones de Guillermo del Toro en el FICG


Durante la 33ª edición del Festival Internacional de Cine en Guadalajara, el cineasta mexicano llevó a cabo tres clases magistrales en donde brindó consejos a más de 9,000 asistentes.


POR Daniela Nuño  



Foto: Gage Skidmore

Las lecciones de Guillermo del Toro en el FICG

Mientras muchos ganadores de estatuillas hollywoodenses buscan un nicho privado en el que nadie los toque para no opocar su brillo, el recién galardonado Guillermo del Toro es todo lo contrario. El cineasta tapatío, a diferencia de muchos, busca que los jóvenes mexicanos se contagien de su resplandor.

El realizador mexicano, quien en la pasada ceremonia del Óscar se hizo acreedor de dos estatuillas como Mejor Película y Mejor Director por su cinta La Forma del agua, se ha convertido en un ejemplo para los futuros cineastas. La figura de Del Toro lo ha consagrado como un ídolo del cine; por lo menos así lo dejó de manifiesto en su paso por Guadalajara, en la trigésimo tercera edición de un festival que él mismo fundó en los albores de los años ochenta y que nació como una propuesta para mostrar y apoyar al cine mexicano.

“El Gordo”, como lo llaman la mayoría de sus familiares y amigos cercanos regresó a su tierra natal para dos cosas: mostrar a sus padres sus dos estatuillas doradas y compartirlas con los jóvenes mexicanos. Los dos objetivos tienen la misma importancia, según confesó Guillermo.

Tres clases magistrales —con más de 9,000 asistentes— tituladas “De La Geometría a la Forma del Agua” y llevadas a cabo en el Auditorio Telmex de Zapopan, son una prueba de la popularidad que el director tiene, mostrándose humilde y auténtico.

En las tres sesiones, ocurridas entre el sábado 10 y el lunes 12 de marzo, Del Toro se tomó el tiempo suficiente para hablar de varios temas, responder a decenas de preguntas del público y dar muestra de su generosidad. “Desde chico encontré más compasión en los monstruos que en el santoral católico. Desde ese entonces mis monstruos son una vitalidad creativa permanente. Hay gente que se encontró con Jesucristo, yo me encontré con Frankenstein”. Poco a poco y durante las muchas horas de plática el creativo desmenuzó sus películas y habló inclusive de su vida personal, acercándose aún más a sus fanáticos.

En la más reciente edición del FICG, Guillermo del Toro no sólo habló por los jóvenes y su país sino que también aprovechó el espacio para presentar el documental Ayotzinapa: El Paso de la Tortuga, cinta que produce junto a Bertha Navarro, mujer que se convirtió en una de las voces más representativas que claman justicia en un país que dijo: “duele”.

Aquí recopilamos las diez frases más aleccionadoras del cineasta en su charla durante el Festival Internacional de Cine en Guadalajara:

“La diversidad de las voces en el cine mexicano es limitadísima, nos urgen puntos de vista que vengan de orígenes distintos para tener una mayor diversidad de géneros.”

“Nos autolimitamos cuando decimos que todo el cine tiene que ser realista o de acción viva. Creo que esto es una autolimitación culposa, como si nos mereciéramos sólo mirar la realidad, cuando lo más rico que existe es la fabulación y el poder de imaginar.”

“Somos un país conquistado. Si el mundo vino a México y se apropió de lo nuestro, es lo propio ir al mundo a reclamarle lo que nos toca. Tenemos un pasaporte y hay que usarlo.”

“Todos los personajes de La Forma del agua están solos, menos los dos personales principales, que se encuentran el uno al otro. Quise que ninguno de los dos tuviera palabras para que su entendimiento fuera con miradas y con el tacto. Ahí no se miente, con las palabras sí.”

“Una buena película se sostiene con fe, estilo y grandes huevos u ovarios.”

“Yo empecé a hacer cine a los 15 años y empecé haciendo de todo. Primero fui tesorero, luego vendedor de boletos y posteriormente chofer de los invitados. Pasé por varios puestos hasta convertirme en el director que soy hoy.”

“Si quieres vender tu proyecto, cuéntale tu historia a tu hermanito de siete años o a tu abuelita de 86 y si se aburre o se muere cambia la forma de hacerlo. La clave es emocionarte mientras la cuentas, llorar cuando es el momento adecuado y estar atento en la persecución.”

“Nunca se es más viejo que a los 17 o a los 27 años. Yo antes pensaba: ‘ya se me pasó la vida y no hice nada’, pero estoy aquí para decirles que no es así.”

“Entre Cronos y Mimic hay cinco años y entre Mimic y El espinazo del diablo casi otros cinco. Lo que se aprende en esa adversidad sirve más que lo que se aprende en un triunfo. Se aprende a ser resistente.”

“La idea de un director es crear un sistema en el que se pueda ser libre para que tu colaborador cree. Lo bueno de la situación es que al final de la discusión, el director siempre tiene la razón.”


El gran monstruo del cine mexicano


Guillermo del Toro, director tapatío, se encuentra en un momento clave de su vida: su película ‘La forma del agua’, es la cinta más nominada al premio Óscar, con 13 menciones, lo que lo consolida como uno de los mejores del mundo y ni los rumores de plagio opacan la extraordinaria reputación de este realizador.


POR Daniela Nuño  



Fotoarte de Claudia Meza

El gran monstruo del cine mexicano

El director siempre soñó con monstruos, pero no estaba seguro de poder convertirse en uno, así que los creó y filmó durante toda su vida. Gracias a ello, hoy, el realizador está transformado en el más grande “monstruo del cine mexicano contemporáneo” y lejos de perder el piso, “El Gordo”, como cariñosamente lo llama todo el mundo, tiene una de las mejores reputaciones en el séptimo arte. “Siempre sonríe”, “Está para todo el mundo”, “Puede pasar horas firmando autógrafos”, “Es el gran genio detrás de los ‘Tres amigos’”, son frases que continuamente se escuchan sobre Guillermo del Toro. Su talento, calidad cinematográfica y humana no están en discusión, ni aún cuando en los últimos meses, que hubo acusaciones de plagio, lo han llevado a estar en el “ojo del huracán”, y es que dicen “que sólo a los más grandes se les pega”.

Y es que el cineasta mexicano está a punto de incrustar su nombre en la historia dorada del cine hollywoodense, las 13 candidaturas al Premio Óscar de la Academia por su más reciente cinta La forma del agua, así lo decretan, y junto a Alfonso Cuarón y Alejandro G. Iñárritu, sus amigos del alma, marca ya una nueva era de oro en el cine mexicano.

“No me siento la punta de lanza de nada o el líder de nadie, lo que es hermosísimo para mí ha sido el sentirme parte de un equipo, recuerdo la primera vez que estuvimos nominados al Óscar; Alfonso, Alejandro y yo, pero era para ver quién anotaba un gol; nosotros nos sentíamos parte del mismo equipo y decíamos ‘a ver quién anota’, era un Mundial, y luego, el año siguiente anotó Alfonso y el descanso que llegó fue gigantesco, o sea a partir de ahí ya no hay una materia pendiente; luego anotó Alejandro y volvió a anotar Alejandro y ya es una repetición maravillosa, o sea, de verdad respiramos”, señala Guillermo en entrevista exclusiva.

Sin falsa modestia, sino con la sencillez que lo caracteriza, Del Toro no busca destacar en solitario, tampoco sólo con su generación, sino que se dedica a coachear a quien viene detrás, a quien lo sorprende y así como es generoso con su público, también lo es con sus colegas. “Yo veo a Carlos Reygadas conquistar los festivales internacionales y me siento con un orgullo enorme, a Amat Escalante cómo crea su propia narrativa y lo admiro, yo sí creo que nuestra generación vive el cine como equipo, se vive como equipo; hay una camiseta que no sé si existía antes, pero sí existe ahorita”.

Un cine adulto
El cine para Del Toro es pasión, es vida, por ello no se sienta en la zona de confort, en el camino que ya tiene andado, comprobado y configurado, sino que busca arriesgarse aunque con ello genere controversias, falsos rumores y hasta uno que otro detractor de su forma de hacer el séptimo arte. “Cuando te preguntas: ‘¿Qué arriesgas como narrador?’, pues es una parte, pero cuando te preguntas: ‘¿Qué arriesgas como persona?’, entonces, es todo. Con la edad, el tiempo, te das cuenta que el fracaso y el éxito son vecinos y es la misma puerta, de hecho no sabes quién va a abrir, tienes que timbrar con la misma fe y entonces arriesgarte”, señala. “Esta película (La forma del agua) se hizo con un presupuesto infinitamente menor del que yo creía que necesitaba, pero se logró que se viera enorme. Es una película en la que por fin hablo de fuerzas adultas, políticas, sociales, sexuales, que es francamente adulta, pero con un corazón muy puro y muy esperanzado”, confiesa. “La esperanza es un riesgo muy grande porque las otras películas de una forma o de otra llevaban desesperanza, pesimismo, desilusión, pérdida y ésta, para mí, habla de la esperanza y la posibilidad”.

Según Del Toro, la forma en que hace su cine también ha cambiado con el tiempo, de cada proyecto aprende y se lleva una enseñanza, no se duerme en los laureles, se compromete cada vez más.

“Yo amo La cumbre escarlata, pero se lanzó como filme de terror cuando era un romance gótico. ¿Por qué? Porque debió haber costado 25 millones de euros y se fue a los 55 millones y se promocionó de forma más vasta. Aprendí. La forma del agua costó 19 millones, fue un rodaje infernal, lleno de sufrimiento, una de mis tres peores experiencias, pero puedo venderla como lo que es, un cuento de hadas adulto y no una película de acción y secuestros. Y al final quedó como yo quería”, comenta.

La crítica y los fanáticos consideran ésta como la cinta más adulta de Guillermo del Toro, él lo sabe y como ellos, considera que crecer es parte del ciclo de la vida, que él vive también en pantalla grande. “Es una película que llega en un tiempo en el que dices: ‘OK, ya estuve hablando de mi infancia durante nueve películas, ¿qué tanto me queda por hablar?’ y aunque creo que todavía quedan cosas, sí fue un momento en que me planteé hacer algo diferente, algo difícil para mí, es decir, puedo hablar de algo que no he hablado: de algo profundamente humano y profundamente personal que es el creer que el amor es amar a alguien como es, como padre, como hijo, como hermano, no sólo el amor romántico, es el amor, con mayúsculas y esta película lo aborda”.

Enfrentar a su propios monstruos y enfrentar la fantasía de la que todos somos capaces con una madurez lógica por la edad, es algo que Del Toro quiso explorar y el resultado es una historia de amor fantástica, pero al mismo tiempo basado en una absoluta realidad.

“En la mitología clásica del cuento de hadas de La bella y la bestia, que impregna a King Kong o a La criatura del lago negro, a todo esto, hay nuevas vertientes de esa leyenda, ambas para mí insatisfactorias; la primera, la puritana, en la que la bella tiene que ser una princesita pura y hermosa, virtuosa que la pones en una columna para adorarla y la bestia se tiene que convertir en un príncipe para que se puedan encontrar y tener una vida juntos. Me parece horripilante la idea de que una historia de amor tenga que ser una historia de cambio, es decir, para mí el amor es la aceptación de alguien como es desde el principio, o dejar a esa persona ir. Y la segunda acepción es una más perversa, más rarita que tampoco me interesa, y por eso decidí que la chica iniciara con una escena muy personal donde ella se da placer antes de ir al trabajo y eso es un ejercicio en el que la mayoría de la gente tiene práctica –aunque no lo acepte– además te da una cotidianidad y te da un personaje femenino redondo que tiene una vida más compleja, que la de una princesita de caricatura, y por el otro lado, la bestia no va a cambiar y entonces quise presentar el lado divino de ese personaje, es un ente primordial que pertenece al agua, o sea no es un animal que exista, es un dios del agua, digamos, y es el reconocimiento de una esencia de ella en esa criatura.

Me interesaba mucho una historia de amor liberadora, sobre la tolerancia, no el cambio, y abrazar la otredad, ahora vivimos en un mundo en donde el péndulo se ha ido hacia tenerle miedo al otro, ¿quién es el otro?, el otro únicamente existe por ideología, es lo único que te permite pensar en una rivalidad entre dos humanos, sea lo que sea, porque entonces te permite la violencia, la separación; y creo que ahorita es un tiempo muy difícil porque cuando se habla con cinismo, se simula inteligencia. Si yo te digo: ‘Yo no creo en el amor’, entonces dices:‘¡Ah qué Gordo tan inteligente, tan sofisticado!’, pero si te digo:‘Yo creo en el amor’ entonces dices: ‘¡Ah qué pinche Gordo!’, yo no entiendo por qué sentir vergüenza hablar de amor, de algo en lo que estuvieron de acuerdo Buda, The Beatles y Jesús. Me parece que el amor es una fuerza poderosísima, que no tiene forma como el agua y que rompe todas la barreras”, afirma el realizador.

Un mexicano, siempre es mexicano

Cuando se habla de las cintas que directores mexicanos filman en el extranjero, con dinero y crew no nacionales, hay quien suele criticar y hasta asegurar que es fácil realizar cine bajo un presupuesto internacional, dicen además que no es cine hecho a la mexicana y que quien lo hace reniega de sus raíces. “Un mexicano no podría dejar los vínculos ni aunque quisiera, la gente cuando habla de internacionalización me pone a pensar tanto, porque para mí lo imposible sería que alguien que nació en esta tierra dejara de ser mexicano, no se puede, simplemente la conexión que tienes con todo: con la tierra, la cultura.

En la imaginación mexicana que permite la convivencia natural entre lo fantástico y lo cotidiano, es una vocación netamente mexicana: convivir con lo que tú quieras, un aparecido, los muertos, el diablo, el chamuco, con lo que tú quieras, el hecho de que ella (en La forma del agua) se ligue con este dios elemental del agua, sin que yo califique, simplemente ahí está, ya pasó, no hay rollo, y platica con la amiga como quien se toma un cafecito de cómo estuvo, eso es una vocación de andar por casa mexicana, eso no lo va a imaginar un anglo, nunca”.

Y en cada oportunidad que Guillermo tiene, enarbola sus raíces, su orgullo nacional y el sentirse parte de una generación que provoca cambios, pero que no deja de ser quien es.

“La locura es repetir lo mismo y esperar un resultado diferente, y la sanidad es probar algo diferente y saber que obtendrás algo diferente; mira la reacción que hubo en el terremoto, es la reacción ejemplar, la reacción que provoca orgullo, fue inmediata la movilización ciudadana, inmediatamente la protección y todo fue por la gente común. Por ello, como cineasta, como la profesión que sea, si tú tienes una posición debes ejercer desde ahí el cambio que puedas, y prepararte, primero como ciudadano, para después convertirte en alguien que pueda exigir como alguien que tenga un foro para poder expresar lo que se necesita”.

En carne propia padeció los embates de la delincuencia y corrupción en México; situación que provocó su exilio del país, pero nunca una desconexión de lo que sucede, de lo que él mismo es y representa por eso siempre expresa que le preocupa lo que en su país pasa y busca desde su trinchera poder afrontarlo.

“Si me preguntas: ‘¿A qué político le vas?’, te responderé que a ninguno, es simplemente quién te rompe el corazón y quién lo hará dentro de dos días. Hay que buscar un nuevo tipo de relación donde México sea el protagonista y no la víctima”, comparte.

Luego de que La forma del agua fuera la primera película fantástica ganadora como la Mejor Película en el festival de Venecia, Del Toro confesó: “La situación global: violencia, racismo, represión, intolerancia; es de un surrealismo espeluznante. El cambio vendrá de las personas, de los políticos sólo puede esperarse politiquería”.


La posesión de otra temporada


Alfonso Herrera regresará a su papel de Padre Tomás en la segunda temporada de ‘El exorcista’.


POR Daniela Nuño  



Cortesía: Talent on the Road

La posesión de otra temporada

Alfonso Herrera es uno de los consentidos de la televisión estadounidense. Luego de impresionar con su papel de sacerdote en la primera temporada de El exorcista, el actor repite como uno de las protagonistas de la segunda temporada de la serie de FX (todos los viernes a las 22:00 hrs.). “Nos sorprendió a todos el tener esta segunda temporada, van a ser cuatro meses de filmación en Vancouver. Todo se movió muy rápido para esto, le decimos adiós a Chicago –que fue donde se filmó la primera– y en la historia nos vamos al noroeste de Estados Unidos; hay una narrativa completamente distinta”, mencionó emocionado el actor mexicano quien da el toque latino personificando al padre Tomás, un sacerdote que desentraña estos acontecimientos paranormales, inspirados en la película realizada en 1973, considerada hasta el momento la mejor del género del terror.

“Cuando tratabas de hablar con sacerdotes sobre este tema, específicamente acerca de los exorcismos, son muy herméticos. Saben que existe, reconocen esta batalla entre el bien y el mal, no solamente en el plano físico, pero son muy cerrados al momento de compartir esta información, eso fue algo que me sorprendió”, señaló el actor.


Un buen gancho al hígado


Arranca la serie biográfica de Julio César Chávez –máximo boxeador en la historia de México– la cual mostrará la verdad sobre su vida, excesos y triunfos.


POR Daniela Nuño  



Foto: Cortesía Space

Un buen gancho al hígado

La máxima leyenda mexicana del boxeo, Julio César Chávez, regresa a los cuadriláteros pero no para pelear, sino a través de la nueva serie El César, la cual revivirá los hechos que marcaron la vida de este personaje emblemático para México. “Estoy muy emocionado de que esto suceda y que lo pueda ver en vida; porque a la mayoría de quienes les hacen una serie o una película, ya fallecieron. Me gusta poder vivirlo y lo voy a disfrutar mucho”, señala el ex pugilista en la presentación de la serie.

Su pegada, considerada excepcional, su poderoso gancho al hígado y su mandíbula extremadamente resistente le dieron parte de la fama de la que gozó en los años noventa, cuando fue considerado uno de los mejores libra por libra del boxeo, pero cuando tocó las mieles del éxito también conoció la desgracia de los excesos. La serie, de 26 episodios, narra desde su infancia hasta sus días de gloria y claroscuros. “Hay cosas de mi vida muy dolorosas que no quisiera tener que volver a recordar, pero voy a tener que vivirlas a través de la tele, sé que va haber capítulos que no me van a gustar, pero tenía que contarlo todo, para que resultara honesto. Viví una infancia difícil, ver a mi papá tomar, ofender a mi madre, fue duro y decía: ‘No voy a ser igual’; y fui peor. Es lo que viví y tengo que aceptarlo”, mencionó Julio César.

Foto: Cortesía Space

“Soñaba como niño en triunfar y salir adelante, no me gustaba ver planchar y lavar ajeno a mi madre y pues con mucho trabajo, logré todo con mi deporte, todo lo que me propuse, gracias a Dios. Tuve yates, millones de dólares y ¿qué fue lo que busqué? La cosa más tonta y estúpida que fue el alcohol y las drogas y ¿a dónde me llevó eso? A perder a mi familia”, recordó con los ojos brillosos. “Empecé a perder todo a causa de mi adicción, pero sobre todo me estaba perdiendo a mí mismo”, sentenció.

Con esta serie, Julio César Chávez, de 55 años, señaló que le gustaría que toda una generación tomara conciencia de que se puede tener todo o también perderse en el intento. “En mi deporte ya logré todo; lógicamente hubiera podido lograr más si hubiera llevado una vida ejemplar, ¿pero qué me falta?, me falta seguir estando como estoy, estar bien; llevo ocho años limpio y el legado tendrá que ser como persona –como deportista ahí está, en las estadísticas– pero quiero que todo el mundo sepa que uno puede caerse, pero sobre todo levantarse”.

Foto: Cortesía Space

Chávez nació en Ciudad Obregón, Sonora, en 1962, asegura que cree en Dios y que hoy está consciente que debido a sus adicciones hizo mucho daño a sus seres queridos, por lo que hoy trata de ayudar a quienes se lo permiten y tiene dos centros de rehabilitación al norte del país. “Parece que me ha llovido sobre mojado, ahorita por ejemplo, estoy pasando por momentos muy tristes en mi vida con la pérdida de mi hermano, tengo otro hermano enfermo; pero estoy tranquilo con lo que estoy haciendo actualmente y tratando de ayudar a la gente que padece de esta enfermedad que nos acecha a toda clase de personas (el alcoholismo)”, relata conmovido.

De la vida real a la ficción

“Fue muy difícil para mí aceptar esta serie. En un principio me resistí, estuvieron como un año rogándome, pero de tanto insistir, mi familia me dijo: ‘Acéptalo, sobre todo ahora que estás en plenitud, ahora que estás limpio y puedes contar todo lo que viviste, todo lo que pasaste’. No fue nada grato porque pasé momentos muy difíciles en mi vida”, asegura el excampeón del mundo.

El actor Armando Hernández, quien da vida a Julio César Chávez en la serie, expresó que fue duro interpretarlo, pues necesitó muchos meses previos de preparación, desde el plano físico hasta la forma de hablar del deportista. “La complejidad de la vida de Julio requería mucho trabajo previo. Seis meses antes me fui preparando. Físicamente tenía una alimentación estricta y entrené para tener la técnica de boxeo y el estilo particular que caracteriza a Julio. Su acento y timbre de voz también es difícil”.

Foto: Cortesía Space

El campeón, con la sinceridad que lo caracteriza, aseguró que en un principio dudó de la capacidad del actor que habían asignado para que lo interpretara en la pantalla chica y hasta bromeó diciendo que él esperaba que eligieran a uno más guapo. “Te soy sincero, cuando me dijeron que iba a ser Armando, dije: ‘Pues ni en su casa lo conocen’, la verdad no estuve muy de acuerdo, pero ya viéndolo actuar y tratándolo, es una finísima persona y me siento muy orgulloso del trabajo que hizo”.

Chávez lució contento y conmovido por ver en pantalla el reflejo de lo que fue y lo que lo hizo ser quien es hasta ahora. “Me siento muy contento de estar aquí y poder ver finalmente el capítulo, halagado porque me permitieron contar mi vida con toda honestidad”. El César se estrenará el lunes 18 de septiembre a las 8:30 pm por el canal Space.