Blog de Benjamín Salcedo: Un nuevo ciclo


Blog de Benjamín Salcedo: Un nuevo ciclo


POR Staff Rolling Stone México  



Blog de Benjamín Salcedo: Un nuevo ciclo

Por Benjamin Salcedo V.

Foto: Miguel OZ Síguelo en Flickr

Cuando estaba en la Universidad, comencé a visualizar mi futuro, tenía algunas metas en mente, la primera y más inmediata era terminar mi licenciatura en Derecho, misma que aunque me tomó algunos años titularme, pude cumplir finalmente.

Una vez fuera de la escuela, mi siguiente meta fue dedicarme a lo que me gustaba en realidad: la música, pero más que hacerla, me gusta disfrutarla y compartirla, así que al siguiente año ya era parte del equipo que iniciaba la historia de Rock101, junto a un grupo de personas que sería muy largo enumerar… además del riesgo de omitir involuntariamente a alguna. Simultáneamente comencé a escribir para algunas de las pocas revistas que había en ese momento, afortunadamente también logré ese objetivo y desde 1987, mi hobby se convirtió en mi modus vivendi.

PRIMER PORTADACuando en 1994 me propusieron convertirme en editor de una sección de música de una revista, lo acepté, aunque mi objetivo era dirigir algún día una publicación solo de música; que fuera versátil, diversa con otros temas que la complementaran y dos años después tuve la suerte de lanzar Switch, una revista que logré hacer muy semejante en contenidos a Rolling Stone, una “Biblia” que había consultado y seguido desde mi adolescencia, junta con otras de su época, como la Creem y Hit Parader e influenciada en ese momento por revistas inglesas como Q y Mojo.

Finalmente, en 2002 se me presentó la oportunidad de ser el editor de la Rolling Stone mexicana. Una empresa española decidió lanzar en nuestro país este título y un sueño de toda la vida pudo cristalizarse, con la responsabilidad que eso conllevaba y desde hace casi nueve años he llevado las riendas de esta publicación.

RS MEXCuando acepté el puesto, recuerdo que mi meta era hacer 100 números al menos al frente del proyecto. El recorrido ha sido complicado, tuve a tres directores generales, nos hemos cambiado dos veces de empresa, hemos estado en cuatro diferentes oficinas, me tuve que hacer cargo de la dirección –dos veces como bateador emergente y de forma definitiva en esta nueva etapa–, se cerró una vez y logré retomar el proyecto y regresarla a circular seis meses después.

Han desfilado en la nómina una lista interminable de colaboradores, amigos –algunos ahora enemigos–, gente brillante, oportunistas, lacras, personas que posteriormente han brillado con luz propia en sus respectivos proyectos y también otros que han caído en el olvido. He vivido épocas de gloria y momentos tristes, he descubierto a individuos que se acercan cuando te necesitan y se alejan cuando ya no; muchos te clavan un puñal por la espalda y otros que siempre estarán agradecidos por la oportunidad. Hemos sido amados y odiados, alabados y vilipendiados, pero afortunadamente nunca hemos pasado desapercibidos. Nos han criticado muchas portadas que a la larga han vendido muy bien, y apoyamos a varios grupos mexicanos aunque los resultados no hayan sido comercialmente buenos.

Rolling Stone MéxicoEl equipo que me ha acompañado, sin duda es quien tiene el mérito de todos nuestros logros, nada podría cristalizarse de no ser por el cúmulo de talento y dedicación que esas personas han canalizado en la páginas de esta revista. He podido acercarme a personajes públicos muy admirados y he logrado que se involucren para ser parte de nuestro legado a los lectores. Aunque este escrito parece una apología egocentrista, cabe destacar que esta historia ha estado en sus manos cada mes, para que ustedes juzguen por sí mismos nuestro esfuerzo.

No sé cuanto tiempo más voy a estar al frente de este proyecto, pero mi meta personal de los 100 números ha sido cumplida, igual y para muchos no tiene la menor importancia y lo entiendo, quienes no han vivido todos los tropiezos, ansiedad y dificultades que se han presentado a lo largo de todo este tiempo, difícilmente podrían entender lo valioso y significativo de este momento. Ha sido un placer y puedo estar en paz conmigo mismo por llevar el barco hasta este punto.

Gracias de corazón a todos los que me han acompañado en este viaje, a aquellos que se han vuelto parte de mi vida, a los que se han bajado del barco y a los que se subirán en el futuro. Todavía nos queda mucho camino por recorrer, tantas historias por contar, miles de anécdotas que discutir, que serán leídas por ustedes en nuestros números futuros.

Rolling Stone MéxicoSigue a Benjamín Salcedo en Twitter: @benjaminsalcedo

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