Bitácora Cinéfila desde el TIFF III


Sandra Bullock y Billy Bob Thornton tratan de manipular una elección en Bolivia, Tom Hiddleston se convierte en un músico estadounidense de los 50 y la nueva cinta del chileno Pablo Larraín.


POR Staff Rolling Stone México  



Sandra Bullock y Billy Bob Thornton tratan de manipular una elección en Bolivia, Tom Hiddleston se convierte en un músico estadounidense de los 50 y la nueva cinta del chileno Pablo Larraín.

Foto: Cortesía TIFF

Tercera entrega desde el Festival Internacional de Cine de Toronto.

Por Arturo Aguilar

Sandra Bullock y Billy Bob Thornton tratan de manipular una elección en Bolivia, Tom Hiddleston se convierte en un músico estadounidense de los 50 y la nueva cinta del chileno Pablo Larraín.

Our Brand is Crisis

Una estratega política, Jane Bodine (Sandra Bullock) recibe la oportunidad de una batalla más frente a un odiado rival (Billy Bob Thronton) en la carrera por la presidencia de Bolivia. En los terrenos de la observación de los mecanismos internos de las campañas políticas, sus trucos y mañas (nada que en México pueda sorprendernos) de películas como The Ides of March (Poder y Traición) o Wag the Dog (Escándalo en la Casa Blanca), pero sin la profundidad de estas, esta película empieza demasiado en los terrenos de la comedia casi de pastelazo (Bullock se cae en una sala de juntas, se golpea con puertas, vomita por la altura de La Paz) para luego querer dar un giro hacia la sátira más en forma y quizás invitar o provocar una reflexión (y una suerte de lección-aprendizaje sobre lo importante de la vida y lo malo de la política) pero no le alcanza para tanto. Es la versión ligera, para un público menos intenso, de las películas antes mencionadas. Pero no descartemos que a la academia de Hollywood algo así le llame la atención, aunque haya evidencia de sobra de que esta está lejos de ser una buena interpretación de Bullock. Cada escena con Thornton lo demuestra.

I Saw The Light

Se trata de la biopic del músico estadounidense Hank Williams, quien con una breve carrera a finales de los 40 e inicios de los 50 lograra un enorme reconocimiento. Lamentablemente su vida intensa y su carácter complejo, que se proyectaba en su trabajo artístico (bajo su propio nombre y otro bajo seudónimo) con letras no llegan a compartirse apropiadamente en la cinta, con un desarrollo y guión torpes. Lo único rescatable, y quizás la única razón para ver la película, es la actuación de Tom Hiddleston como Hank Williams, quien sabe cómo proyectar las antes mencionadas características del cantante y compositor, mostrando además que tiene buena voz, sabe cantar bastante bien y no tiene ningún problema dominando otros acentos.

El Club

El director chileno Pablo Larraín lo ha hecho de nuevo. Su mirada incisiva y profunda de una situación y de la psicología y emociones profundas de sus personajes se repite en esta cinta sobre un grupo de sacerdotes enviados a una casa de penitencia y oración tras pasar por experiencias y polémicas (por decir lo menos) que involucran sus más oscuros pecados, en un contexto interesante tanto en lo social como en lo filosófico o de las creencias. Súbitamente, esos secretos pueden salir a la luz y cambiar la solitaria y apacible vida que llevan. De destacar lo incisivo del retrato a este grupo de personajes, a donde los lleva la historia,las actuaciones y el control preciso en cada momento del tono y ritmo que quiere darle a su filme. Una experiencia intensa y provocadora (de sentimientos e ideas), en las que no hay espacio para maniqueísmos o juicios de valor simplistas.

Banner app 148



Deja un comentario


comments powered by Disqus