Casa Hornitos abre sus puertas a todos los sentidos


Por segundo año consecutivo, Casa Hornitos le abrió la puerta al nuevo talento mexicano, reuniendo a grandes propuestas jóvenes dentro de la fotografía, el cine, la pintura y la música.


POR Staff Rolling Stone México  



Por segundo año consecutivo, Casa Hornitos le abrió la puerta al nuevo talento mexicano, reuniendo a grandes propuestas jóvenes dentro de la fotografía, el cine, la pintura y la música.

Por segundo año consecutivo, Casa Hornitos le abrió la puerta al nuevo talento mexicano, reuniendo a grandes propuestas jóvenes dentro de la fotografía, el cine, la pintura y la música.

Una localidad en el corazón de la Colonia Roma en la Ciudad de México, fue el espacio para que este año se reunieran nuevos expositores como Mike Sierra, compositor y músico mexicano que tras participar en la obra Los Miserables, y lanzar una banda al lado de Sabo Romo llamada Los Veltons lanzó su proyecto en solitario en el que mezcla algo de rock pop, blues y una fusión interesante de jazz.

Los selectos invitados de Hornitos pudieron escuchar esta íntima actuación en un recinto decorado de forma tradicional con los distintivos de la marca, mientras degustaban de cócteles especiales del tequila, mezclados con kiwi, mango y piña.

En una de las habitaciones de la Casa Hornitos se exhibían fotografías de Mauricio Ache, quien a través de su lente capturó la esencia y el espíritu de México.

“Estamos buscando un espacio de expresión donde se mezcle el arte, la música y la pintura o fotografía, con artistas mexicanos que están en vías de crecimiento”, comentó al respecto Mauricio De Tuya, director de Marketing. “Nosotros les estamos ofreciendo un foro, traemos medios, amigos y ellos nos ayudan a darle esta patadita de buena suerte a este talento que está creciendo.”

“Antes lo hacíamos apoyando al cine mexicano, como la película No sé si cortarme las venas o dejármelas largas, que también patrocinamos. Siempre hemos estado ligados al arte, al cine,” explicó al respecto Mauricio De Tuya respecto a la inquietud de la marca por impulsar al nuevo talento de nuestro país y tener un acercamiento diferente con sus consumidores a través de la Casa Hornitos. “Lo que quisimos fue tener un lugar propio donde pudiéramos tener expresión de todas estas cosas. Nuestro consumidor está buscando nuevas cosas, nuevos códigos de comunicación con la marca y lo que nosotros estamos haciendo es escuchar a nuestro consumidor, llevándole la música, por eso hacemos un showcase; viene un grupo, toca seis u ocho rolas, están con sus amigos íntimos, la prensa; todos disfrutando mientra toman unos hornitos. Con eso estamos apoyando al talento mexicano y acercándonos más a nuestro consumidor.”

La temporada en Casa Hornitos ofreció un espacio íntimo para el público, en el que además de crear una cercanía con la marca tequilera, los expositores pudieron aprovechar el escaparate para dar a conocer sus proyectos artísticos. “Hemos tenido muy buena respuesta del consumidor, tanto de los que quieren venir a la casa, así como los artistas que hemos apoyado, sin embargo el apoyo que hemos dado en esta casa no es suficiente, necesitamos más tiempo para estar con ellos,” comentó el vocero de Hornitos, quien entusiasmado por los resultados de este proyecto, adelantó que el próximo año la marca buscará nuevas formas de integrar estos conceptos. “Estamos pensando para el próximo año hacerlo de una manera diferente, apoyando a estos mismos artistas.”

Hornitos aprovechó además la temporada para realizar una cata del Tequila Hornitos Black Barrel, guiada por el experto Alberto Navarro. Se trata de un tequila que tiene notas añejas, ahumadas, que le dan un sabor distinto al Tequila. “Con el mismo afán de estar conectados con el consumidor, regresamos con una nueva cultura en México y una nueva distribución, y estamos apoyando al consumidor lanzando nuevos productos, uno de ellos es Black Barrel,” comentó Mauricio De Tuya. “La normativa es que el whisky se tiene que añejar siempre en barricas nuevas de roble blanco que después se devuelven; pero en este caso las estamos reutilizando para añejar el tequila. Así que es un tequila añejo, con textura y sabores distintos, similar al whisky y al bourbon.”

Sin duda, Casa Hornitos resultó un espacio para disfrutar de todos los sentidos: música propositiva y buenas propuestas visuales, acompañados de grandes tragos y una velada íntima.



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