Cobertura FICM 2013. Parte I


Cobertura especial desde el Festival Internacional de Cine de Morelia


POR Staff Rolling Stone México  



Cobertura especial desde el Festival Internacional de Cine de Morelia

Por @Arturo Aguilar

Competencia

Paraíso, Dir. Mariana Chenillo.
Historia de amor de una pareja de “gorditos” (así se llaman entre ellos cariñosamente) que enfrentan un cambio de dinámica familiar al mudarse del Estado de México al DF.  Tras ser objetos de la burla de otros durante una cena, la protagonista buscará hacer dieta (con el marido acepando a regañadientes). Esto dará pie a una serie de complicados desencuentros entre la pareja, mientras él logra bajar más de 20 kilos en unos meses y ella no.

Con buen humor, y varios divertidos diálogos, la película aún llega a profundizar (un poco) en la complejidad de la figura y función femenina en nuestra sociedad, de la mano de las “exigencias” sociales sobre la estética y la belleza y lo que esto afecta (naturalmente) en la psique femenina.

De destacar, además, el trabajo de maquillaje y caracterización. Bastante divertida.

A los ojos, Dir. Michel y Victoria Franco
Aunque la historia de una madre y trabajadora social dispuesta enfrentar serios dilemas morales cuando su hijo está a punto de perder la vista por necesitar un transplante de córnea es el centro de la trama, hay espacio para observaciones secundarias (pero menores y que no terminan de desarrollar una profundidad de verdadero retrato social amplio) sobre la gente en situación de calle. Cuando estos dos mundos chocan, se desenvuelve una atrevida e interesante historia, que lamentablemente al observarse a detalle, carece de rigor y consistencia en el guión y la dirección. Aunque llena de buenas intenciones para poner un tema social o polémico en la mesa (sin el exceso de gratuito y manipulador ‘shock value’ de Después de Lucía), no termina de entrar a donde podría, ni tampoco logra desarrollar en pleno y a detalle la profundidad emocional-psicológica de su historia central.

La Jaula de Oro, Dir. Diego Quemada-Diez.
Tres adolescentes emprenden el viaje desde Guatemala buscando llegar a EU como indocumentados. Aunque el recorrido de estos migrantes ha sido ya varias veces retratado (incluidas travesías sobre la infame La Bestia como en Sin Nombre) tanto en el cine como en la televisión convertido en referencia noticiosa tristemente actual, la película sabe inteligentemente alejarse de los lugares antes vistos para además de acercarnos al viaje de estos casi niños, plantear un singular triángulo amoroso-amistoso que a lo largo de la trama sabe tomar direcciones interesantes y distintas a lo usual. Muy buena película con un destacadísimo reparto.

Fuera de competencia

The Grandmaster, Dir. Wong Kar Wai
Homenaje de WKW al cine de kung fu en forma de propuesta entre lo romántico-artístico de su conocida propuesta visual-rítmica (In the mood for love, 2046, My blueberry nights) y secuencias de acción que parecen revisitas a la herencia de la fantasía fílmica a lo Matrix. Detrás de ello, aunque lejos de los varios niveles de análisis que es posible encontrar en buena parte de su filmografía, este vehículo de entretenimiento se da espacio para la reflexión sobre las motivaciones de los actos y las decisiones, enmarcados en códigos de conducta y ancestrales filosofías de vida, cambios sociales e históricos, el honor, la tradición, la venganza y el amor, en China-Hong Kong entre 1930 y 1960.

Inside Llewyn Davis, Dir. Joel & Ethan Coen
Previo a la ‘consolidación’ o ‘popularización’ (como quieran verlo) del género folk en Estados Unidos (imaginen a Bob Dylan). Se trata de la historia de un músico (el Llewyn Davis del título) con algo de talento, algo de mala suerte, algo de incapacidad para tomar buenas decisiones y algo de conformismo mezclado con nihilismo. El resultado, una inspiradora y melancólica película sobre una perdedor que no sabe cómo encontrar o recuperar su lugar después de ciertas experiencias. Con un reparto sólido y muy bien dirigido (lo natural en los Coen), Inside Llewyn Davis es un filme profundo y atractivo, una obra redonda de buena cinematografía que tiene además una música que vale la pena sea mencionada aparte porque se convierte en un personaje más de la película que se queda horas y días después de verla.

Blue Jasmine, Dir. Woody Allen
Sí, el Sr. Allen lo ha hecho de nuevo. A la par de cualquiera de sus películas que podamos llamar sus mejores obras (La Rosa Púrpura del cairo, Annie Hall, Matchpoint), Blue Jasmine es un extraordinario filme.

La historia de una mujer cuya vida se ve totalmente transformada, y de dama del jet set neyorquino (quien nada quiere tener que ver con su hermana que no es su hermana ya que ambas fueron adoptadas) pasa a no tener un centavo.

Lo más interesante por supuesto no está en la historia en sí de cómo pierde su dinero, pero sí es una parte primordial de la trama, se encuenra en Cate Blanchett y una sobresaliente actuación en la que además de saber convertirse a ratos en el alter ego alleniano neurótico y de diálogos mordaces, profundiza en el retrato de esta mujer incapaz de confrontar la vida cuando ve algo que la incomoda y prefiere ignorar y voltear hacia otra parte. La evasión absoluta, en todos los niveles.

Esa idea se convierte en el motor que nos llevará hacia una espiral de sucesos y personajes tan bien definidos como sorpresivos que no ceden a convencionalismos y que van reorientando destinos e intenciones de la reflexión detrás de la trama en desarrollo para acabar en un lugar valiente, maduro, que no concede y que lleva hasta sus últimas consecuencias las ideas que va plantando.

En serio, hay que decirlo de nuevo: Cate Blanchett está espectacular.



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