Compartiendo la misma tierra


“Vivir en la Tierra. Asentamientos en Latinoamérica”, del fotógrafo Andy Goldstein en el Museo de Memoria y Tolerancia. Por Miguel Ángel Ángeles.


POR Staff Rolling Stone México  



“Vivir en la Tierra. Asentamientos en Latinoamérica”, del fotógrafo Andy Goldstein en el Museo de Memoria y Tolerancia. Por Miguel Ángel Ángeles.

Por Miguel Ángel Ángeles (@mangelangeles)

En tiempos en los que la justicia social y la marginación parecen ser temas de conversación en casi todas las mesas – no sólo las de los políticos- bien nos podría resultar visitar la muestra “Vivir en la Tierra. Asentamientos en Latinoamérica”, del fotógrafo Andy Goldstein en el Museo de Memoria y Tolerancia de la Ciudad de México.

Que la pobreza es un mal que aqueja al cono sur del continente es algo conocido por todos. Todos hemos hablado de ello y a través de los medios de comunicación, experiencias propias o meros conocimientos empíricos, hemos creado una imagen de ella. El trabajo de Goldstein, por mucho, es un excelente ejercicio de aproximación que nos permite explorar qué tanto se parece la realidad a la idea que tenemos de tal situación. ¿Entendemos bien hasta dónde puede llegar? ¿Es la nuestra una visión edulcorada? ¿Qué tan cerca estamos de ella?

Las respuestas a estos cuestionamientos pueden ser abordadas a través de 39 fotografías de gran formato con la que Goldstein nos lleva a recorrer parajes habitados por hombres, mujeres y niños que según la ONU, sobreviven con menos de 1.25 dólares al día. La expansión de estrato socio-económico no entiende de fronteras, al menos en cuanto naciones del llamado tercer mundo se refiere: 174 millones viven en Latinoamérica.

Favelas, villas, asentamientos ilegales, refugios improvisados: todos son pequeñas piezas de un gran rompecabezas que se distribuye por países como Brasil, Colombia, Costa Rica o Haití en los cuales unos cuantos pedazos de tela, madera o lámina pueden hacer la diferencia entre dormir cubiertos o ser presa de los peligros de la intemperie. Esa intemperie que no sólo está relacionada con el clima sino también con la cuasi imposible movilidad social.

El talento del artista detrás de esto es notable: su ojo es preciso, quirúrgico; rasgos que demuestran que tras 25 años de trabajar en el proyecto, su visión sobre la manera en que como sociedades latinoamericanas enfrentamos la pobreza puede ser considerada una de las más avezadas. Goldstein empuja hasta enfrentarnos con la crudeza, sin por ello dejar de mostrarnos un detalle que es un tanto alentador: la luz ilumina igual en todos lados y eso tal vez puede ser una señal que confirma que hay todavía mucho por hacer siempre y cuando entendamos a tiempo que lo único que tenemos en común es que compartimos el mismo planeta. Por más utópico que eso parezca.

Museo Memoria y Tolerancia

Plaza Juárez, Centro Histórico

Frente al Hemiciclo a Juárez, a un costado de la Secretaría de Relaciones Exteriores. Ciudad de México



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