La Otra Cartelera: ‘Ilusión Nacional’ y ‘Los Insólitos Peces Gato’


Las recomendaciones de la cartelera de este fin de semana.


POR Staff Rolling Stone México  



Las recomendaciones de la cartelera de este fin de semana.

Los Insólitos Peces Gato
Dir. Claudia Saint-Luce

Una apendicitis manda a Claudia, una joven solitaria quien trabaja en un supermercado, al hospital, donde conoce a Martha, quien convalece en la cama vecina acompañada por sus hijos.

Martha invita a Claudia a su casa, donde esta última comenzará a involucrarse más con los 4 hijos (3 mujeres y un niño) mientras descubre una familia en conflicto por lo que deben enfrentar con la deteriorada salud de la madre, quien no deja de ser un personaje con destellos de genuina curiosidad por la nueva amiga y de natural chispa por disfrutar dentro de lo posible su situación de salud.

Con enorme tacto y naturalidad, Claudia Sainte-Luce nos muestra una historia de encuentros fortuitos y fuertes lecciones de vida en la que la muerte es un tema central de la discusión. Sin dramatismos ni exaltaciones innecesarias, con un buen grupo de actores encabezado por Lisa Owen (Martha) y Ximena Ayala (Claudia), se trata de una re interpretación de lo vivido por la propia directora años atrás.

El desarrollo de la trama funciona como la revelación paulatina –a ratos forzada, o incómodoa, o complicada, o lenta- de un circulo virtuoso de ayuda en el que nadie sabe quién ayuda a quién o quién adoptó a quién en esta curiosa dinámica, pero todos salen ganando. Una película bien realizada, con un tono y ánimos positivos, contada en un tono honesto y directo, sin solemnidades ni exageraciones de correcciones políticas, lo suficientemente inteligente como para poner el detalle del origen del grave padecimiento de la madre en un último plano que se entiende innecesario y superado en una discusión real y madura como testigos de lo que enfrenta una familia no parte del arquetipo de lo tradicional en la sociedad mexicana en Guadalajara (refrescante incluso que el DF deje de ser epicentro o fondo de la mayoría de las ficciones del cine nacional).

Alejado de sentimentalismos melodramáticos de lágrima sencilla, la profundidad de los personajes (y lo natural de las actuaciones del reparto) crean fácilmente el puente de identificación (y hasta genuina preocupación) con sus estados de ánimo, sus incertidumbres y miedos de frente a un acontecimiento que claramente cambiará sus vidas.

Una emotiva y disfrutable experiencia cinematográfica, con mucho para después de dejar la sala. Muy probablemente, la mejor película mexicana que se estrenará comercialmente en 2014. No la dejen pasar.

Ilusión Nacional
Dir. Olallo Rubio

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En perfecto momento para comenzar a subir los ánimos futboleros nacionales, Ilusión Nacional, documental de Olallo Rubio, llega a las pantallas nacionales buscando ser parte de la buena racha que el cine nacional ha tenido con el público desde Nosotros los Nobles hasta más recientemente Cásese Quien Pueda o El Crimen del Cácaro Gumaro.

Es bueno que la respuesta del público hacia estos filmes haya sido de gusto y disfrute casi evasivo, con poco interés en algo más que una experiencia cinematográfica básica, bien intencionada y efectista, porque así no se necesita mucha ‘carnita’ en lo que se propone para que encuentre una audiencia. Por eso Ilusión Nacional lo tiene todo para funcionar bien con el público.

Se trata de un repaso histórico de nuestro futbol, o mejor dicho, de la presencia de nuestro representativo nacional en los mundiales (y un par de otras competencias).

Cualquier futbolero (y yo me confieso uno) disfrutará sin empacho la recuperación del material y audios de archivo de las primeras golizas que nos propinaron, de cuantos mundiales pasaron para que ganáramos un partido, del mítico Antonio ‘Tota’ Carbajal y sus 5 mundiales, del ánimo exaltado (a pesar de que la historia y la experiencia señalaban cada 4 años otra cosa) hacia nuestra selección y en especial en los mundiales realizados en México.

Olallo Rubio se detiene en cada mundial para hacernos una cronología de eventos de esa participación. Entre mundiales, las historias paralelas de selecciones como las de Argentina y Brasil (o Alemania), le sirven al director como espejo para hacer algunas reflexiones sobre que en el futbol, a todo aquel que le toca festejar, eventualmente le toca sufrir. Y viceversa. Hay una idea interesante, y que conduce la película, aunque se quede en ese tono superficial y no se meta a los terrenos de la psico-sociología nacional y sus fantasmas idiosincráticos.

Para quienes son familiares con el trabajo (multimedia) de Rubio (sus podcasts y sus películas comparten similitudes estructurales muy evidentes), saben que habrá una locución cargada de una retórica intencionadamente ‘contestataria y crítica’ del contexto social de los eventos, de la idiosincrasia cultural alrededor de lo mostrado. Sin embargo, en Ilusión Nacional, esto es más parte de la forma que del fondo. Como lo es usar comerciales (ahora no de productos inventados como en sus podcasts, sino de productos de la época y en su momento ligados a la experiencia o recuerdo de ciertos mundiales) como estas pausas para un gag o un descanso entre cada mundial a detenerse.

Del mismo modo que las efectistas secuencias con material de archivo genérico funcionan de manera correcta para imaginarnos en la primera mitad del siglo XX, sabemos que hay una recreación más cercana al estilo de edición de MTV o Michael Moore (chantajista-emocional a través de cómo montan imágenes de archivo) que de Ken Burns (el referente del documental histórico-social en EU). Forma, no tanto fondo.

Lo que se confirma cuando observamos que ese conocido discurso de confrontación directa y ajeno de corrección política se acerca a la actualidad de nuestro viciado (por decir lo menos) sistema futbol-industria-negocio-mafias, y Rubio decide alejarse de esas profundidades temáticas (medianamente tocadas en otros puntos del documental, en alusión a otras décadas) para dar paso al cierre en tono más aspiracional y motivacional.

La decisión es comprensible pero cuestionable si se observa el discurso usual de Rubio. Al final se trata también de dejar a los amantes del futbol con ánimo y más esperanza que la que los últimos partidos de la selección debería provocar. Entrarle a esta adelantada fiebre mediática rumbo al Mundial Brasil 2014, pensando más en los logros de selecciones menores en pasados mundiales de dichas categorías o la medalla de Oro en Londres 2012.

Las críticas al actual estado del futbol nacional como sistema corrupto las deja en boca de alguien más (el siempre atinado y argumentado Roberto Gómez Junco) y a través de material bastante viejo. Quizás para evitar mencionar nombres, como en otro momento se hubiera animado a hacer. Si la intención era evidenciar que eso continúa, se queda de modo muy ligero al no confirmarlo en su narración. Y queda claro que pudiendo haber hecho más, nos dejó un entretenido documental dominguero, que anime a querer ir a comprar una silla de esas de playa que tienen hielera para poner chelas y esperar que inicie el primer partido de la selección, que salir de la sala de cine y por unos minutos pensar críticamente en lo que nos llevó a una lamentable y patética calificación al mundial, y si algo en verdad romperá el circulo vicioso en el que vive el deporte más importante y popular en nuestro país.

Si les gusta el futbol, la disfrutarán, aunque podría ser de distinto modo. Si creen que Christian Martinoli o ‘el Perro’ Bermúdez –o cualquiera en estas televisoras- son atinados, divertidos y entretenidos cronistas, la disfrutarán mucho. Si prefieren ver los partidos escuchando los análisis de Roberto Gómez Junco (posiblemente el mejor analista de futbol en México), sentirán que el documental algo extra les quedó a deber.



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