La Otra Cartelera: Oscar 2015 Mejor Documental


Nuestro análisis de una de las categorías que más llaman la atención rumbo a la entrega del Oscar, pero que pocas veces llega a la cartelera nacional a tiempo para las predicciones.


POR Staff Rolling Stone México  



Nuestro análisis de una de las categorías que más llaman la atención rumbo a la entrega del Oscar, pero que pocas veces llega a la cartelera nacional a tiempo para las predicciones.

Por Arturo Aguilar

Sin duda una de las categorías más políticas dentro de la entrega de los premios de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos es la de Mejor Largometraje Documental.

Tan solo en lo que va del siglo, títulos como Bowling for Columbine (Michael Moore), The fog of war (Errol Morris), The Cove (Louie Psihoyos) o Taxi to the Dark Side (Alex Gibney/Eva Orner) han puesto temas a la vez delicados y complejos bajo los reflectores de la discusión colectiva global al momento de llevarse el Oscar.

En esta década, la diversidad temática de los documentales nominados han pasado por retratos de la guerra o de la vida militar desde distintos ángulos (The Invisible War, Restrepo, Dirty Wars), retratos artístico-culturales (Exit Through the Gift Shop, Cutie and the Boxer, Pina, Searching for Sugar Man, 20 feet from Stardom), y fenómenos sociales de otras latitudes y/o de otras épocas (The Act of Killing, The Square, 5 Broken Cameras, The Gatekeepers, How to Survive a Plague).

A unos días de la entrega, les compartimos nuestro análisis de esta categoría para quienes anden en plan de armar quinielas en la casa u la oficina. Valga recordar que el año pasado que todos aseguraban The Act of Killing sería el documental ganador, sorpresivamente lo fue 20 Feet From Stardom.  Así que no se confíen. Esta es de las categorías que puede dar sorpresas.

box-of-popcornPROBABLE GANADORA: Citizenfour.
DEBERÍA GANAR: Citizenfour.
LA POSIBLE SORPRESA: The Salt of the Earth

La historia de los encuentros, de los mensajes cifrados y codificados para establecer contacto, de la entrevista de días entre Edward Snowden y Glenn Greenwald de The Guardian y la documentalista Laura Poitras en un hotel de Hong Kong, de las consecuencias en estos personajes de la que sería una de las filtraciones de información más importantes en la historia de Estados Unidos (comenzando por la confirmación del espionaje de la NSA a millones de ciudadanos estadounidenses) es un trabajo de una importancia y trascendencia actual innegable. Lejos de cualquier posible postura objetiva, Citizenfour nos hace parte de ese privado y paranoico, pero  histórico, proceso y momento en que alguien decide exponer una verdad con alcances inimginables.

Considerando el aspecto político de la categoría, Citizenfour se muestra como la apuesta segura por lo que dice sobre la defensa de la libertad de expresión en tiempos digitales, sobre el ejercicio del periodismo y el rol del sistema/estado frente a una sociedad desconfiada. Si Hollywood quiere hacerle el feo a Washington y sus poderes, la elección de este documental como ganador del Oscar sería un mensaje sumamente claro.

Considerando el aspecto político de la categoría, Citizenfour se muestra como la apuesta segura por lo que dice sobre la defensa de la libertad de expresión en tiempos digitales, sobre el ejercicio del periodismo y el rol del sistema/estado frente a una sociedad desconfiada. Si Hollywood quiere hacerle el feo a Washington y sus poderes, la elección de este documental como ganador del Oscar sería un mensaje sumamente claro.

También con algo de política en el ambiente, Last Days in Vietnam hace un recuento de las últimas semanas, días y horas de caos en las que vivieron los soldados y diplomáticos estadounidenses en Vietnam. Interesante la recolección de material de la época junto con entrevistas actuales de aquellos involucrados. Una mirada cruda, crítica y sensible al pasado. Pero no pasa de ahí.

Virunga, por su parte, tiene un poco de documental ambientalista/de conservación (nos muestra a quienes cuidan y protegen el parque nacional Virunga en Congo), pero también un corte de reclamo político-económico-social, cuando habla de la empresa británica que está tratando de explotar ilegalmente la región en búsqueda de petróleo, además de los problemas con los cazadores furtivos de especies en peligro de extinción como el gorila de montaña que vive en esta reserva.

Por cierto, no debe ser menospreciado el logro de Netflix como nuevo protagonista en esta categoría, donde en años consecutivos ha logrado estar presente por medio de las nominaciones de The Square (sobre la revolución egipcia en la plaza Tahrir de El Cairo) y ahora con Virunga.

Del lado del documental social que avanza de la mano de la recuperación de una biografía interesante, este año resulta curioso al ofrecer historias sobre dos fotógrafos: Vivian Maier y Sebastiao Salgado.

En Finding Vivian Maier descubrimos a esta extraordinaria y prolífica mujer que mantuvo en secreto una obra fotográfica sin igual, que incluía por igual retratos urbanos de época que auténticas  postales de viajes. Y que fue descubierta casi por accidente. Interesante ver cómo se dio este hallazgo, y cómo se le da forma a lo largo de filme a un personaje desconocido que al final resulta complejo, con muchas formas de ser visto, como sus fotografías y las historias detrás de estas.

The Salt of The Earth, por su parte, es la biografía del fotógrafo brasileño Sebastiao Salgado, una referencia mundial en la fotografía social en los inicios de su carrera, y de naturaleza en etapas más recientes. Con un uso atractivo y a la vez íntimo del material a mostrar, el documental logra exponer y compartir la filosofía de vida y trabajo de Salgado, lo íntimo de sus proyectos fotográficos iniciales por todo el mundo, la brutal experiencia emocional de haber fotografiado el lado más oscuro de lo que los humanos podemos hacer y provocar en guerras, en personas, en países; y lo que lo llevó a replantear lo que quería ver a través de los lentes de sus cámaras, y hasta donde ha llegado ese espíritu de dar, de combatir y de querer cambiar el mundo para bien después de haber visto su peor cara. Sensible, crudo, agresivo y a la vez alentador, este podría ser el documental que los votantes de la academia elijan si les parece demasiado directo el mensaje de Hollywood que recibirá el gobierno a la vista de todo el mundo al ganar Citizenfour, y quieren algo más global y de ánimo no tan paranoico y quizás más motivacional.





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