Scott Buck, guionista de Dexter, impartió clase magistral en el D.F.


Con motivo de su clase magistral en México, Rolling Stone tuvo una breve charla con él.


POR Staff Rolling Stone México  



Con motivo de su clase magistral en México, Rolling Stone tuvo una breve charla con él.

Por Mafer Caballero

El Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE) ha tomado medidas drásticas para el apoyo de nuevos escritores para televisión, pues en un país cómo México dónde las Telenovelas son el mayor producto de exportación televisiva, es imperativo expandir horizontes.

Parte del programa educativo que propone el IMCINE es traer mensualmente a experimentados guionistas de todas partes del mundo; entre ellos ya han impartido conferencias Adam Price (La Esfera de Poder), Hagai Levi (In Treatment) y Farhad Safinia (Boss, Apocalypto).

La labor de Scott Buck comenzó en la serie Everybody Loves Raymond, fue productor ejecutivo de Six Feet Under y Roma. Su trabajo más reciente fue como escritor y showrunner de las últimas tres temporadas de la serie Dexter. Con motivo de su clase magistral en México, ROLLING STONE tuvo una breve charla con él.

¿Podrías decirnos, en tu experiencia, las diferencias entre ser productor y guionista?
Creo que ambas están interconectadas profundamente, al grado de que rara vez pienso en ellas por separadas. Cuando formulo una idea, sea por mí mismo o el grupo de escritores, siempre considero el proceso de producción al mismo tiempo. Me pregunto: “¿Puede hacerse esto? ¿Cómo? ¿Cuáles serán los costos? ¿Cómo puedo hacer esto más producible?”.

¿Cuáles creen que sean los retos para los guionistas?
Creo que tenemos los mismos retos que todo los escritores siempre han tenido: ¿Cómo podemos mantenernos frescos y relevantes?
Las audiencias se han vuelto más sofisticadas, tienen mayor variedad de opciones que en otros tiempos. Antes te sentabas a ver un programa porque era la única opción, pero ese ya no es el caso. Tenemos que encontrar nuevas maneras de captar la atención y retenerla.

¿Encuentras inspiración en otros productos culturales? ¿Puedes decirnos cuáles?
Claro. En Estados Unidos los últimos años nos han llegado muchos programas provenientes de Estados Unidos –The Office, Luther, Downton Abbey– entre otros. Los estadounidenses estamos acostumbrados a ver programas en inglés, por lo que a las series de otros países no les va muy bien. Personalmente, me gusta ver series subtituladas. Hay también los casos como Homeland, que son adaptaciones a las que les va muy bien. Yo veo muchas series internacionales para considerar si una versión estadounidense funcionaría.

¿Cómo abordas la investigación necesaria para escribir una serie como Dexter? [ La serie trataba de un forense que era asesino serial por las noches, aniquilando a aquellos criminales que a su criterio no merecían vivir].
Déjame decir que la investigación para Dexter no fue nada divertida. Dexter era la versión ficticia de un asesino serial, pero intentamos mantenernos fieles a los perfiles de dichas personas, eso significaba leer todo lo que pudiéramos acerca del tema. El Internet ayuda muchísimo, pues tienen información al alcance de los dedos… Pero lidiar con los horrores que implica la conducta de los asesinos en serie no es una experiencia placentera.

Cuéntanos de tus próximos proyectos.
Me encuentro trabajando con Showtime [cadena televisiva] desarrollando nuevos proyectos. Ha sido un hogar muy acogedor durante los últimos ocho años y me encuentro feliz de continuar mi relación con ellos.



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