Estamos hechos de polvo de estrellas


Magia natural, magia pura. Quien me diga que la magia no existe lo llevaré a Cuatrociénegas, donde te darás cuenta que todo lo que pensabas que era, no lo es.


POR Staff Rolling Stone México  



Por Camila de la Fuente

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Donde todo es extremadamente absurdo, pero hace sentido y tiene explicaciones que jamás imaginarías. Cuatrociénegas te expande la cabeza, te abre la mente a realidades que nunca hubieses adivinado. Escribo sobre este sitio mágico a pesar de que ninguna palabra, por más extraordinaria que sea, le haga justicia a su grandeza.

Hablamos de la tierra de los extintos dinosaurios, expuesta como un museo para nosotros. Donde el suelo jurásico no fue víctima de la sedimentación y sus capas. Donde hay desiertos con arena antigua, hecha de conchas de caracoles de la época de los dinosaurios. El sitio que reúne casualidades milenarias que permitieron la vida en nuestro planeta. Donde comenzó a separarse la panguea y las montañas están volteadas, mostrándonos a todos el lado de la montaña que debería de estar hacia el centro de la tierra. Un lugar donde no hay comida pero sin embargo, está lleno de vida. Un espacio donde en sus antiguos pozos existen mil millones de respuestas y soluciones para el mundo y su corto futuro, pero la ignorancia humana lo destruye con sus maquinarias.

“Estamos hechos de polvo de estrellas” dijo la Doctora Valeria Souza en su maravillosa explicación de las casualidades de Cuatrociénegas. Aquí estamos hablando de 300 mil millones de años congelados en el tiempo, donde aún viven las bacterias que crearon, burbuja por burbuja y sin fosfato, el oxígeno que permitió la vida. Las que convirtieron el mar, que anteriormente era rojo, al color que conocemos: Azul.

Estas bacterias habitan en unos corales bautizados “estromatolitos”, que hoy se encuentran en Cuatrociénegas. Ellos son testigos de todas las transformaciones mundiales. Desde que el planeta no tenía nada, continuando con la muerte de los dinosaurios, los congelamientos globales y muchos otros hechos históricos más, hasta nuestros días. Los estromatolitos han sobrevivido más de 300 mil millones de años, pero parece que no están sobreviviendo los últimos 15 años de explotación e industrialización de los humanos. ¿En qué nos hemos convertido? ¿Somos depredadores de nuestra propia especie? ¿Somos la causa principal de nuestra futura extinción?

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