Las oscuras emociones de ‘True Detective’


Conoce a la mente brillante detrás de la mejor –y más retorcida– serie nueva.


POR Staff Rolling Stone México  



Conoce a la mente brillante detrás de la mejor –y más retorcida– serie nueva.

Por Jonathan Ringen

“¡Oh, sí! Rustiiiin Cohhhhhle”, grita un divertido Matthew McConaughey. Es un día después del desayuno anual del Óscar, en el que los nominados conviven y son fotografiados juntos, pero él no está hablando sobre Dallas Buyers Club. Hoy, su mente está enfocada en Rustin “Rust” Cohle, el brillante pero atribulado policía de homicidios de Luisiana al que interpreta junto con Woody Harrelson en True Detective, la impresionante serie debut de un ex profesor universitario –con poca experiencia en la televisión– llamado Nic Pizzolatto.

McConaughey fue el primer actor en unirse a True Detective y fue pieza clave para lograr que el drama se transmitiera en televisión. “Me encantó el guión”, explica. “Leí los dos primeros episodios y me dije: ‘Quiero estar ahí’. Es como Mark Hanna en El lobo de Wall Street o Ron Woodroof en Dallas Buyers Club. Son personajes con obsesiones claras, las cuales los embriagan”.

Hace algunos años, Pizzolatto estaba en un lugar muy diferente. Antes de convertirse en el creador y showrunner de True Detective, antes de persuadir a Cary Fukunaga de dirigir cada episodio, mucho antes de que se convirtiera en compañero de juerga de sus protagonistas, Pizzolatto fue el autor de una pequeña novela titulada Galveston, la cual aborda la vida de un criminal enfermo de cáncer y una prostituta adolescente que viajan alrededor de la costa del Golfo de México; y tenía también un puesto como maestro de literatura y escritura creativa en la pequeña Universidad DePauw, en Greencastle, Indiana. “Estaba realmente desesperado y hambriento de salirme de la academia”, recuerda Pizzolatto, de 38 años, manejando hacia la ciudad desde su casa, localizada en el desierto a dos horas de Los Ángeles. “Estaba interesado en escribir para la televisión, pero nunca había tenido alguna ventana hacia ese mundo”.

Pero cuando su novela fue publicada en 2010, fue comprada “por un poco de dinero”, lo cual puso a Pizzolatto en contacto con un par de agentes de Hollywood. Él les preguntó cómo podía dedicarse al guionismo. La respuesta fue sencilla: Escribiendo guiones. “En una semana les mandé un guión para Justified, el cual se adaptaba realmente a mi voz y era un piloto original”, recuerda. “Al cabo de un mes, tenía seis guiones, y uno de ellos fue el primer episodio de True Detective”.

Pizzolatto se mudó con su familia a Los Ángeles ese año, rentó una casa y convirtió la cochera en un estudio. Obtuvo un contrato con HBO para el piloto de un programa de rodeo que no funcionó pero que le abrió las puertas. Estuvo escribiendo en The Killing para AMC y después obtuvo ofertas para comprar True Detective, la cual los productores imaginaron como una franquicia, al estilo de La ley y el orden. “Podrías tener True District Attorney, True FBI”, apunta. “Pero me mantuve firme con ella, era especial para mí”.

Como American Horror Story, y básicamente distinta a cualquier otra serie de la TV, True Detective fue concebida como un programa antológico, cada temporada cuenta una historia discreta con un lugar diferente y otro grupo de personajes. Para la primera temporada, Pizzolatto ambientó su historia en un lugar que conoce bien: La pantanosa costa de Luisiana, en la que creció bajo una familia profundamente católica, obsesionado con cómics y La dimensión desconocida.



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