Un, tos, tres por ti


‘Demente y alma’: un espacio íntimo para compartir paranoias.




@AlexCarranco

Uno, dos, tres, varios ataques de tos fueron suficientes para estar encamado. Los 37º C de mi cuerpo no fueron suficientes para darle una cálida bienvenida a Doña Enfermedad. Con bombo y platillo se alojó en mí para no soltarme varios días. Seguramente la pasó increíble al cachetear y patear a Don Medicamento. Una relación inestable y que siempre, uno tendrá la razón.

“La doña” se ganó el respeto de un servidor. Digamos que hizo una pequeña explosión de advertencia corpórea. La sudoración, el inquietante latido de mi corazón (que bueno, esa es otra historia de un malestar más grave), cosquilleo en las extremidades y un sin fin de tos orquestado sucumbía cada dos o tres minutos en esa fiesta solitaria. Su ambición y poder era tal que difícilmente iba a dejar de poseerme.

Muchas veces he leído y escuchado que la música cura. Principios científicos, armonías, tonos a diferentes frecuencias, en fin, la Musicoterapia podría ser la heroína contra esta señora. Jubilé al bonachón de Medicamento y empecé con una buena dosis de música, pero no aquella que viene acompañada de meditación o relajamiento. Sino la que debía de escuchar, esa que probablemente haría desalojar a la “seño”.

Uno. Mi primer intento fue con lo más reciente de Stone Temple Pilots, “Roll Me Under”, el regreso de esta banda con nuevo vocalista, Jeff Gutt (extraído del reality show, X Factor), obviamente le lloverán críticas sobre su estilo y matices a lo Scott Weiland. Un disco homónimo que llegará el 16 de marzo. Doña Enfermedad se empezó a mover pero no para decir “adiós”.

Dos. Un cambio drástico podría liberarme. Recurrí a Justin Timberlake con “Say Something”, de su disco Man of the Woods. Este tema, acompañado por Chris Stapleton, cantante y compositor orientado al rock sureño. Desgraciadamente, ella no dijo ni una palabra y permanecía inmóvil.

Tres. Una opción cinematográfica: “Pray For Me”, con The Weeknd y Kendrick Lamar. Ritmo suficiente para edificar una limpia necesaria. La canción proviene de Black Panther, The Album Music From And Inspired By. Ni con hierbas ni huevo frotado (¡!), la lady pudo partir.

Tuve que disponer de mi última arma secreta, y funcionó muy bien. Ahora estoy mucho mejor; es real que la música cura porque Doña Enfermedad se fue “Despacito”…



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