Springsteen y su inspiración en los Cadillacs


Bruce es uno de los muchos artistas que muestran su pasión por estos emblemáticos vehículos.


POR Staff Rolling Stone México  



#InspiredByCadillac

Una de las más grandes figuras del rock en Norteamérica y el mundo es el oriundo de Nueva Jersey, Bruce Springsteen, major conocido como “El Jefe”.

En el año de 1984, Bruce lanzó la canción “Pink Cadillac” como lado b de su exitoso sencillo “Dancing in the Dark”. Esta canción se convirtió en uno de sus más grandes éxitos en su carrera y fue el primero y más conocido de los sencillos extraídos del disco más vendido de Springsteen, Born in the U.S.A.

Bruce Springsteen alcanzó el superestrellato a raíz de este disco y se convirtió en un miembro indiscutible de la elite del rock & roll norteamericano. Se le ha considerado como el sucesor de Bob Dylan y sus letras y canciones se han convertido en parte de la historia y la cultura de los Estados Unidos de América.

El tema “Pink Cadillac” se presentó por primera vez en una versión acústica en el disco Nebraska, de 1982. Posteriormente, una modificación en su estructura para volverla más eléctrica acompañó a su sencillo más exitoso en la cara b de los entonces singles en vinilo de 45 RPM.

Sin embargo, esta no fue la primera vez en que “El Jefe” utilizó el nombre del icónico automóvil creado en los albores del siglo XX por Henry Leland para nombrar alguna de sus creaciones. La primera vez ocurrió con el tema “Cadillac Ranch”, el cual aparece en otro de sus grandes trabajos, el álbum doble de 1980, The River.

Para muchos es bien conocida la gran admiración que tiene Bruce por el “Rey del Rock”, Elvis Presley, a quien Springsteen (y muchos otros rockeros y artistas de todo el orbe) consideraron como una inspiración temprana, compró un famoso Cadillac Fleetwood azul en 1955 y lo pintó con un tono especial de rosa que él llamó “Elvis Rose”. Ese auto se lo obsequió a su madre, que por cierto no manejaba y que hoy se encuentra en el museo de automóviles de Elvis en su mansion Graceland en Memphis, Tennessee.

Un grande de la música que se ha convertido en la voz de su generación, nunca negó su afición por Elvis y por consiguiente el amor por estos emblemáticos vehículos, íconos de la cultura estadounidense también se reflejan en su trabajo, casi tres décadas después.



comments powered by Disqus