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Hecho en México, un documental de Duncan Bridgeman, descubre los rincones musicales


POR Staff Rolling Stone México  



Hecho en México, un documental de Duncan Bridgeman, descubre los rincones musicales

Hecho en México, un documental de Duncan Bridgeman, descubre los rincones musicales

Por José Juan Reyes (@JJmelomano)

El realizador británico Duncan Bridgeman –quién realizó los excelentes documentales de 1 Giant Leap, junto con Jamie Catto, en los que mezclan diferentes conceptos como la religión, amor, odio o dinero, aunado a entrevistas con filósofos, productores y escritores– se da ahora a la tarea de filmar en prácticamente todo el territorio nacional ejemplos de las diversas variantes musicales contemporáneas en Hecho en México, un documental notoriamente influido por el video clip y el musical, sin que demerite el propósito central del filme. Para este proyecto, tuvo la ayuda de amigos mexicanos como la productora Lynn Fainchtein.

Desde Londres, comentó para Rolling Stone que en muchas ocasiones visitó nuestro país y siempre encontró que no es posible definirlo de una sola manera, “pues están las personas del norte, del sur, de la costa y del centro del país, con manifestaciones particulares, propias de cada región, yuxtaposiciones que aparecen por todos lados; en primera instancia me di cuenta de que la familia y su estructura era la única constante; cuando surgió la propuesta de hacer una película sobre México y su cultura, entonces todo comenzó a cambiar para mí, mis ideas sobre lo que es el país se transformaron y me vi frente a la necesidad de definir ciertas cosas, de estructura sobre todo, necesarias para la realización de cualquier película. Así que comenzamos a trabajar desde la improvisación. Después una cosa nos llevó a la otra y conforme avanzamos en el proyecto, se agregaron más elementos, hasta el punto en el que no sabía a dónde me dirigía. Una cosa nos llevó a otra, todo bajo un esquema de improvisación, así que de momento ese fue el sistema a seguir”.

Hecho en México es un documental que combina canciones de intérpretes de casi todos los géneros musicales existentes en el país, de la cumbia y lo tropical, la norteña y la banda, o bien del pop al rock y sus variantes, con el añadido de que las comunidades urbanas e indígenas del país, los exponentes invitados incluyen letras tanto en español como en sus lenguas nativas, que van del náhuatl al purépecha, del tzotzil al spanglish… y todos reunidos para dar forma a la identidad del ser mexicano.

“Algunos de los elementos que definen el rostro actual de México son íconos como la virgen de Guadalupe pero es sólo una manera de decirlo, es algo mucho más complejo; esto me llevó a profundizar cada vez más en la cultura de su país, en un proceso que de forma inevitable me llevó a la música, un lenguaje universal. En esta etapa del proceso, la improvisación se volvió algo orgánico; como la participación de Lila Downs cuya música y concepto ejemplifica estas ideas, que desde luego son resultado del sincretismo que prevalece en México. En otro sentido, todo lo que ha sido incluido en la cinta tiene un propósito y fue planeado, de un modo u otro, pero hay otras secciones, muchas de ellas, en las que no ocurrió así, pues los personajes aportan aspectos espontáneos, no forman parte de un guión sino de un camino, de un proceso que seguimos en esta trayectoria fílmica en la que recorrimos todo el país. En cada caso procuré adentrarme lo más que pude en el contexto, porque lo que poseen es una historia tremendamente antigua, que aún sigue viva y vinculada al mundo moderno, que sucede ahora, unida todavía a un mundo demasiado antiguo; en Inglaterra sólo hay un Dios, el mundo moderno está por terminar… pero en México hay un sorprendente sentimiento de actualidad. Las religiones son otro elemento que me parece icónico en el país. En Chiapas, encontré una iglesia que está en una comunidad huichol en la que hay elementos españoles, iconografía católica que han sido transformados por los habitantes del lugar para crear una combinación única entre la religión que ellos heredaron desde sus antepasados con la proveniente de España, del catolicismo, eso es algo verdaderamente único que define lo que es la cultura en México”.

Impactado por todo lo que para nosotros es común, y quizá por ello está un tanto olvidado o desvalorizado, Bridgeman desarrolló una propuesta fílmica en la que el formato del documental es trastocado por la realidad y por la amplia paleta de expresiones que suponen los rostros musicales de México. Esta cinta es un recorrido que lleva al espectador al asombro cuando descubre a un grupo de jóvenes purépechas que cantan rap, o la propuesta rítmica y tropicalera del grupo huichol Venado Azul y su sensual vocalista, que nos hace entender que la belleza también posee variables muy amplias para expresarse; el conjunto de puntos que toca la película dejan en claro que las diferencias son producto de la desinformación, lo cual queda ejemplificado en el segmento en el que aparece dicho grupo, quienes cantan en su lengua materna, y con los testimonios que dan sus vecinos, quienes procuran dejar en claro que su forma de vida es la correcta para ellos y que los mestizos son quienes deberían entenderlo.

Participan en el documental artistas y pensadores como Juan Villoro, Antonio Velasco, Daniel Giménez Cacho, Laura Esquivel y Elena Poniatowska, mientras que algunos de los músicos que aparecen son Lupe Esparza, Julieta Venegas, Rubén Albarrán, Adanowsky, Ali Gua Gua, Amandititita, Lila Downs, La Original Banda El Limón, Alejandro Fernández, Los Tucanes de Tijuana, Meme del Real, Gloria Trevi, Slajem K’op, Los Tres Yucatecos y Chavela Vargas.

“En este momento me siento muy emocionado por lo que pueda pasar con el estreno que será en septiembre. No se trata de un mero entretenimiento, sino de una propuesta que espero sea vista como algo inspiracional para el pueblo de México. Mi intención es crear un sentimiento positivo en ellos. La expectativa que tengo está vinculada a lo que el filme provoque en el espectador. En verdad, visualmente es muy bella, además inspira, porque la mezcla de cultura es un proceso que se vive en el resto del mundo. Tengo la experiencia de haberla proyectado en Nueva York y ahí las cosas fueron diferentes, porque su lectura de las culturas ajenas es disntinta, sobre todo cuando ven a un país tan hermoso como México, con gente tan apasionada, es algo que no comprenden del todo”.

Bridgeman reconoce que la producción de esta cinta lo llevó a descubrir un nuevo nivel en su lenguaje cinematográfico. “Me interesa abordar en mis películas la condición humana, sus variantes y cómo la vida moderna la afecta. En Hecho en México, personas diversas aparecen para dar sus propios puntos de vista, en una serie de yuxtaposiciones, esa es una experiencia muy poderosa. Me fascina el país…”.



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