¡Qué monstruos son!


Dos días enteros de ‘headbanging’, brujas y demonios en el Monster Mash Festival de Arizona


POR Valeria Villegas  



Fotos por Ben Garcia

El desértico calor de Tempe, Arizona, recibió a miles de fans que, volando desde varios puntos de EE UU y el mundo –entre ellos, México, Australia y Suecia– se congregaron para presenciar la excentricidad de Primus, el escalofriante show de Rob Zombie, la brutalidad de Deftones, la teatralidad de Ghost y la fascinante propuesta de Puscifer, entre otros… No obstante, la presentación de Tool era el acto fuerte del Monster Mash Festival, organizado en colaboración de Lucky Man e Insight Management. Unos días antes, un avión repleto de fans partía de Dallas, estremeciéndose con el grito de “¡TOOL!” al aterrizar.

Crowd Day

Pese a la cancelación del primer día, viernes 30 de octubre, cuando Carlos Santana y John Fogerty abrirían tres días que se antojaban épicos desde un comienzo, el festival fue un éxito. El sábado 31 de octubre vio a una multitud de demonios, caricaturescos personajes, muertos vivientes y extraños seres danzar con anticipación. La noche caía tras las presentaciones de With Our Arms To The Sun, Aeges y Coheed and Cambria, y la multitud se agolpaba contra las rejas para escuchar los traviesos acordes de Primus. Al tiempo que los aviones se cernían sobre la multitud en dirección al cercano aeropuerto de Phoenix, Claypool, LaLonde y Alexander tomaban el escenario. El carismático genio de Claypool tras el bajo se manifestaba en chistes ocasionales –e incluso recomendando no mirar a los ojos a Maynard James Keenan–, reventando en la que él describió como una canción de amor: El clásico de 1995, “Wynona’s Big Brown Beaver”. Con un energético set y pantallas que proyectaban curiosas secuencias acompañadas por lisérgicos hongos inflables que flanqueaban el escenario, hicieron acto de aparición icónicos temas como “Jerry Was a Racecar Driver” y “Mr. Krinkle” –corte durante el cual Claypool decidió no quedarse atrás con los disfraces de Halloween, cubriendo su cara con una inquietante máscara de cerdo. Al grito de PRIMUS SUCKS!, los puños se blandieron en el aire como un ejército que anticipaba la siguiente presentación: La primera y única ocasión que Tool se presentaba en directo durante 2015.

Primus -1

La impaciencia era palpable, y las primeras notas flotaron en el aire: “No Quarter”, de Led Zeppelin llenaba el Tempe Beach Park. Vistiendo prendas que emulaban las de Robert Plant durante los años setenta, Maynard James Keenan aparecía al fondo del escenario, recordando a los asistentes que era la noche de las brujas y los demonios en la tierra. ¿La mala noticia? “No somos Led Zeppelin”, dijo con ironía. La brutalidad de Tool abarcaba cada recoveco de oídos, conciencias y corazones. Ardiendo con los característicos visuales de una banda que ha cimentado su estética entre lo onírico y lo real, los miembros de Tool regalaron a los asistentes todo aquello que buscaban y mucho más: Además de estrenar la instrumental “Descending”, “Vicarious”, “Lateralus”, “Jambi” y la alucinante “Schism”, entre otros tantos temas, dibujaban círculos concéntricos en el aire, ascendían, descendían y cobraban vida contra nuestras voluntades. Poseídos por un éxtasis que sólo parece ser posible de conjurar en Halloween, una versión gigantesca de “Stinkfist” cerraba un inenarrable primer día, que habría de terminar con las calles de Tempe inundadas con algarabía, entre máscaras, disfraces, hippies y alucinaciones que sólo ocurren una vez al año.

Crowd Night

Tempe dio la bienvenida al segundo día del Monster Mash Festival con un sol infernal –que sólo podía hacerle justicia al sello de la banda que abría: Los hijos predilectos de Linköping, Suecia. Ghost presumía a Papa Emeritus III con un porte digno de un dandy demoniaco, y los Nameless Ghouls ocupaban el escenario con beligerantes acordes. “From the Pinnacle to the Pit”, “Cirice”, “Absolution”, “Year Zero” y otras tantas ponían las pinceladas finales en un escenario que, por un momento, se tornó en una ominosa catedral en la que los fieles se congregaban –con todo y una mano que, entre la multitud, sostenía un crucifijo. Cerrando con el icónico cover a “If You Have Ghosts” de Roky Erickson, el set daba la bienvenida al día final de Monster Mash en toda regla.

Ghost -11

Poco después, el escenario fue de Puscifer, enfundados en máscaras de luchador (entre ellas, de Blue Demon y El Santo) y liderados por un Keenan absolutamente diferente al que la noche anterior hizo que su lamento desgarrador con Tool moviera a todo aquel que lo escuchara –completo con una ajustada trusa, camiseta que marcaba su barriga falsa, peluca y bigotes. Con Paul Barker (Ministry, Lead Into Gold) como nueva adición a la banda, Puscifer ofreció un set que arrancó el tour para promover Money Shot, lanzado el 30 de octubre de este año.

Puscifer -4

La bruma de distorsión de Deftones fue el siguiente acto, con baterías relampagueantes y un feroz grito de guerra acuñado por Chino Moreno: “GUNS, RAZORS, KNIVES!” durante “Rocket Skates”. Con cientos de manos haciendo horns up, el vocalista navegó entre el mar de brazos y caras que, expectantes, lo acogían como uno de ellos. “Swerve City” y “Around the Fur” pusieron tono al éxtasis de Moreno, incorporando a Max Cavalera (Sepultura, Soulfly), para interpretar “Headup”… aunque varios de los espectadores quedaran con la ilusión frustrada de escucharlos interpretar “Passenger” al lado de Keenan.

Rob Zombie -39

Hacia el final de un festival épico, Rob Zombie armó una fiesta que levantaría a los muertos. Pese a la dificultad de Zombie para cantar debido a una garganta poco cooperativa, miles de voces le prestaron ayuda. El último show del tour de los no muertos de Rob Zombie parecía un remedio casi mágico, con un Zombie que invitaba a los asistentes a curarlo con un dramático “HEAL ZOMBIE!” entre contorsiones y juguetonas bromas. Con un solo digno de pasar a la historia, cortesía de John 5, un cover a “Blizkrieg Bop” de The Ramones inflamaba los corazones del punk de la vieja escuela hacia el final, haciendo que Zombie olvidara su dolencia para volver en un incendiario encore durante el que interpretó “Dragula”.

Linkin Park -15

El fin de semana que vistió a Tempe de diabólicos encantos terminó de la mano de Linkin Park, quienes caracterizados como sangrientos zombies cerraban con broche de oro para recordarnos con “Wastelands” que la magia debía morir… Y las calacas ansiaban volver a la sepultura para descansar por un año más.



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