Britney Spears en México


Brtiney regresó con “Toxic”, canción que al igual que sus antecesoras, hizo levantarse a la gente y provocó un estruendo en el foro de Churubusco.


POR Staff Rolling Stone México  



Brtiney regresó con "Toxic", canción que al igual que sus antecesoras, hizo levantarse a la gente y provocó un estruendo en el foro de Churubusco.

Por @Miguel Ángel Ángeles
Fotos por Salvador Bonilla

Minutos antes de que diera comienzo el concierto hay todavía gente buscando boletos pero los espacios vacíos en las gradas superiores del Foro Sol, dejan en claro que las expectativas de la presentación de Britney Spears en México fueron un tanto dispares: casi diez años después de su primera visita al país, los fanáticos parecen no responder de la misma manera.

En aquél entonces Britney era todo en el panorama: en torno a ella giraban los principales rumores y su nombre acaparaba los primeros lugares de las listas de popularidad rompía e imponía récords a diestra y siniestra. Eran los tiempos de “I’m a Slave for you” y Justin Timberlake, los tiempos del polémico beso con Madonna y los trajes de látex rojo. En el imaginario y en la realidad, Spears era todo.

Al visitar México por primera vez protagonizó uno momento bochornoso que la prensa rosa bautizó como “la Britney señal”, al hacerle una seña obscena a un reportero que intentaba arribarla. Con todo y una cancelación, su estadía en el país fue un éxito rotundo constituyendo un triunfo más en su meteórica carrera.

La historia es distinta el día de hoy: dos hijos, dos divorcios, innumerables escándalos mediáticos y varios descalabros discográficos después, Britney ya no es la misma. No tiene el mismo cuerpo, no tiene el mismo impacto y además, acaba de cumplir treinta años.

Britney Spears
Las apuestas son altas: ¿logrará seducir al público que tras su ausencia se rindió con estrellas como Katy Perry y Rihanna? ¿Casi diez años de espera son suficientes para sepultar a una artista o a una carrera? Tras apagarse las luces y escucharse la frase ‘It’s Britney, Bitch’, el Foro Sol comienza a prenderse. Los gritos no se hacen esperar. Con dudas o no, Britney sale al escenario.

Enfundada en un body blanco deja patente que la espectacular Britney que bailaba con serpientes en los hombros ha quedado atrás. Los fans parecen no preocuparse con ello, gritando, dan la bienvenida a Spears, quien con una mueca de inseguridad –al menos durante los primeros instantes de la presentación- comienza a hacer lo que la hizo una estrella: contonearse sensualmente mientras interpreta “Hold It Against Me“. Tras ello, se enjaulará a sí misma y se vestirá con un smoking mientras presenta canciones de su más reciente material.

El público sigue aplaudiendo y justo cuando el ritmo del concierto comienza a perder velocidad y euforia, una impactante Spears regresa vestida de emperatriz egipcia para interpretar “Gimme More“, inaugurando uno de los segmentos más audaces de la noche, en éste, Spears sube a un voluntario para encadenarlo a una silla y luego bailarle. Durante otra de las canciones, las imágenes de un hombre desnudo inundan las tres pantallas del escenario. Spears es una Femme Fatale, al menos en intención. No hay más sonrisas ingenuas, no hay más coletas de caballo, si algo ha quedado claro –por lo visto hasta el momento- la manera de abordar su sexualidad en el escenario es distinta, de alguna forma Britney sabe que no es más una ‘Lolita’.

Luego vendrá el éxito que la catapultó, “Baby, One More Time“, seguida de la implacable “S&M“, cover del éxito de Rihanna, quien no aparece en ningún momento en pantallas, a diferencia de Will.I.Am o Nicki Minaj, estrellas que a lo largo del show, tienen ciertas apariciones.

Para el encore, Brtiney regresó con “Toxic“, canción que al igual que sus antecesoras, hizo levantarse a la gente y provocó un estruendo en el foro de Churubusco. A coro, México acompaña a Spears que no deja de decir “no puedo escucharlos”, provocando momentos de euforia en el ya de por sí frenético público.

Britney Spears

Viene el final: Spears se eleva por los aires y despliega un par de iluminadas alas –literalmente- mientras interpreta “Till the World Ends“. Hay gente brincando y con lágrimas en los ojos, también, hay gente sentada, un poco cansada – acaso aquéllos que al igual que la cantante, parecen no tener el mismo ímpetu para aguantar una presentación de apenas una hora y media.

Queda pensar que Britney está en un proceso definitorio en un entorno liderado por otros nombres y otras canciones. Claro está que aún cuando sus detractores parecen estar siempre listos para ir en contra, la estrella ha sabido levantarse y a juzgar por lo visto, tiene la intención de re-inventarse, aunque los resultados todavía dejen muchas incógnitas.

Keep on dancin’ till the world ends” dice Spears al final de la canción de cierre, invitando a los asistentes a seguir divirtiéndose, opción que le viene bien en esta nueva década de vida, nos viene bien en esta nueva era musical y, se quiera o no, nos recuerda que antes de todas las Mileys y las Ke$has, fue a ella la primera ‘Princesa del Pop’.

Britney Spears

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Britney Spears en México, por Salvador Bonilla



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