Feist en México


Feist logró transformar la noche, no sólo consiguió que el viejo teatro Fru Fru sonara como uno de los mejores lugares para conciertos, sino que logró cautivar a los asistentes, mantenerlos en silencio y que al final se fueran a casa satisfechos por la deliciosa velada musical.


POR Staff Rolling Stone México  



Feist logró transformar la noche, no sólo consiguió que el viejo teatro Fru Fru sonara como uno de los mejores lugares para conciertos, sino que logró cautivar a los asistentes, mantenerlos en silencio y que al final se fueran a casa satisfechos por la deliciosa velada musical.

Por @Paos García
Fotos de Claudia Ochoa

En la pasada visita de Broken Social Scene a nuestro país, estuvieron acompañados por una invitada especial, Feist, quien desde su exitoso debut como solista, pocas veces logra acompañar a sus ex compañeros. En aquella ocasión sucedió algo mágico, no sólo por las casi tres horas que duró el concierto o la energía increíble que se formó entre la banda y el público, sino por el caluroso recibimiento que le dieron a la canadiense, señal de que debía regresar con su propia música.

Quizá el de ayer fue un concierto tardío, como dijo Feist antes de arrancar la primera de sus presentaciones en México, pero sin duda logró que su primera visita formal a nuestro país fuera épica y memorable.

Luego de que se anunciara que los abridores serían Torreblanca y Antoine Reverb, finalmente las encargadas de abrir el escenario fueron Mountain Man, un trío vocal conformado por las chicas que han acompañan a Feist en los coros durante su gira. Estas chicas lograron hacer que el Fru Fru permaneciera completamente en silencio y atónito por la gran armonía que lograban al conjuntar sus voces, creando un ambiente campirano. Una actuación dulce y divertida que bien vale la pena escuchar en vivo.

Feist
Minutos más tarde, Feist subió al escenario acompañada de su guitarra acústica para dar inicio con “Undiscovered First”, de su reciente disco Metals. La gente una vez más permaneció atenta y en silencio, hasta que Feist y su banda -entre ellos Charles Spearin de Broken Social Scene y James Shaw de Metric– rompieron la solemnidad con un despunte de percusiones que hicieron que la gente dejara de lado la timidez y se desviviera entre aplausos y gritos eufóricos. A partir de ese instante, el de Feist dejó de ser un simple concierto para convertirse en algo mucho más íntimo, mucho más personal y envolvente, especialidad que tanto caracteriza a la enorme familia canadiense Broken Social Scene-Metric-Stars.

El viaje por Metals continuó con “How Come You Never Go There” y “ A Commotion”, para después hacer una visita por The Reminder con “So Sorry”, en la que Feist hizo muestra de lo bien que conoce la ciudad de México al pedirle a la “gente de Polanco, Chapultepec, La Condesa y La Roma”, que la acompañaran en los coros. Además de sus instrumentos, la canadiense estaba armada con un traductor instantáneo en el que se ayudaba para tratar de hablar con el público e incluso, intentar cantar o presentar en español canciones como “I Feel It All”.

El perfeccionismo de Feist –que puede verse en el documental “Look at What the Light Did Now”- era evidente, el sonido que se escuchaba en el Fru Fru era impecable, y los músicos que la acompañaban hacían mucho más disfrutable la experiencia; los arreglos a canciones como “My Moon, My Man” -en la que la dulzura se convirtió en algo mucho más estruendoso y emocionante- así como en “Graveyard”-donde la nueva versión hizo que se olvidará aquél comercial de perfumes- resultaron sorprendentes.

Casi al final del concierto, Feist invitó al público a subir al escenario para tocar “Let It Die”. Sus intentos por revivir los años en donde no había celulares fueron en vano, la gente se abalanzó sobre ella para tomar-la-mejor-foto o grabar-el-momento, y entre codazos, empujones y varias cámaras de celular sobre su rostro, pudo entonar una muy emotiva versión, para después salir corriendo del escenario. La gente quedó un poco confundida, no sabían si se trataba de un penoso final o de otro encore, pero Feist salió nuevamente a cerrar la noche con “Intuition”.

Feist en México
Feist logró transformar la noche, no sólo consiguió que el viejo teatro Fru Fru sonara como uno de los mejores lugares para conciertos, sino que logró cautivar a los asistentes, mantenerlos en silencio y atentos – cosa que pocas veces ocurre en un concierto de este tipo- pero al mismo tiempo logró conquistarlos con su enorme carisma, los hizo cantar, gritar, bailar y que al final se fueran a casa satisfechos por la deliciosa velada musical.

Su estancia en México continuará los días 13, 15 y 16 en el teatro Fru Fru, en una residencia temporal que promete estar llena de sorpresas.

Feist en México

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Feist en México por Claudia Ochoa



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