Ibero Fest 2011
La segunda edición del Ibero Fest -evento que conlleva una ideología caritativa en torno a la fundación Loyola, cuyas ganancias se donarán a proyectos sociales para evitar la desnutrición infantil...
FECHA: 2011-11-07 21:59:17 | Por: STAFF ROLLING STONE MÉXICO
IberoFest 2011
Por Jorge Ramis
Foros Oscar Villanueva

La segunda edición del Ibero Fest -evento que conlleva una ideología caritativa en torno a la fundación Loyola, cuyas ganancias se donarán a proyectos sociales para evitar la desnutrición infantil- contó con la presencia de bandas como el IMS, La Gusana Ciega y Vicente Gayo entre otras. Aunque, sin duda, la carta fuerte y en la que todo el festival se basó, fue la de Black Rebel Motorcycle Club.

En el aforo ubicado en un estacionamiento de la Universidad Iberoamericana se observaban dos escenarios; el principal era el más espectacular, pues contaba con la iluminación exacta para hacer de aquella noche algo especial. Algunos pasos atrás se encontraba el Redbull Pourbus, que fungió como el segundo escenario en el que se presentaron agrupaciones como DaPuntoBeat y Vesspa, entre otras.

Los Daniels: El grupo intentó ofrecer una presentación memorable, sin embargo el horario que les tocó, el pésimo sonido que tenían, la poca cantidad de audiencia y la apatía de ésta les afectó por completo. Intentaban emocionar a la gente mediante brincos, aunque no les funcionó. El público no respondió como ellos hubiesen querido, pero eso no fue excusa para que los Daniels no se la pasaran bien.

She’s a Tease: Pocas son las veces que he tenido la oportunidad de ver a She’s a Tease en vivo en y todas me habían gustado, hasta ahora. El sonido falló demasiado al principio, tanto que hasta tuvieron que repetir una canción. Aún así la agrupación dio lo mejor de sí, como siempre. De nuevo, la actitud del público no fue la mejor; ni porque el frontman de los regiomontanos es un excelente creador de espectáculo, por lo fácil que es armar una fiesta con su música, porque contaban con Milkman de invitado especial, y mucho menos por otras tantas cualidades de su presentación, tuvieron éxito. Les costó trabajo y, seguramente, tratarán de olvidar este concierto lo más pronto posible.

Vicente Gayo: Presentan un estilo bastante especial que propone el 8-bit y el rock en todos sus sentidos, incluso es sorprendente lo intenso que puede llegar a ser alguna presentación de ellos. Sin embargo el divertido sonido de esta banda tampoco pudo con la apatía y exigencia del público. Con sus ácidas y exageradas improvisaciones en vivo apenas y pudieron hacer mover la cabeza a la audiencia. El sonido nunca les falló y su iluminación fue espectacular.

Dapuntobeat: Aunque hubo poca gente en su actuación, Dapuntobeat fue uno de los aciertos de la noche, ya que al menos lograron convencer a su público de que ellos son una fiesta sobre el escenario. El momento cumbre de su presentación fue cuando invitaron a Javiera Mena al escenario.

El Instituto Mexicano del Sonido: Las actuaciones del IMS son ya, valga la redundancia, una institución en la escena musical mexicana. Cualquiera que los haya visto en vivo sabe a qué me refiero. Aunque de nueva cuenta, ésta fue la excepción. La aburrición del público volvió a hacer de las suyas. Parecía que todos esperaban a BRMC y que no les importaba nadie más. De todas maneras, Camilo disfruta mucho lo que hace, y se nota. No hicieron falta los brincos, las rimas y los sampleos. Incluso hasta invitó al productor Milkman al escenario.

La Gusana Ciega: Eran una de las cartas fuertes del festival, pero no lo parecían. Sus seguidores seguían y coreaban sus canciones, no obstante, les tocó el peor horario de la noche: estar justo antes de BRMC. Los fanáticos que se acercaban a ver, única y exclusivamente a la banda californiana, estaban desesperados y ya se respiraba un ambiente muy tenso. Tanto así que, a mi parecer, tocaron menos tiempo del que tenían.

Black Rebel Motorcycle Club: Eran ya las once y media de la noche y había unas tres mil quinientas personas que esperaban ansiosamente al trío californiano. El escenario lucía cálido y la iluminación provocaba una imagen demasiado bella. Visualmente el espectáculo conjugó perfecto con la música, sin embargo la principal falla que noté, fue el volumen. Para escuchar a una banda como la BRMC se necesita volumen, mucho, mucho volumen. El público por fin apagó su apatía y se lanzó hasta el frente para saltar y corear. La agrupación ofreció una excelsa muestra de la intensidad musical que tienen. Aunque ya nos habían visitado antes, la diferencia de esta visita fue el lugar donde se llevó a cabo. Ver al fondo esos edificios de Santa Fe le dio un toque especial a la noche. La banda nunca falló sobre el escenario. Esta presentación en la Ciudad de México fue más fina y exacta que las anteriores. Algunos de los momentos más impresionantes de la noche fue cuando interpretaron “Ain't no Easy Way” y “Whatever Happened to My Rock & Roll”, en los que convirtieron de su visita a México en un espectáculo rudo e intenso que, seguramente, el público no olvidará en algún tiempo.




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