Concierto: Kashmir


De nueva cuenta, una emotiva velada


POR Staff Rolling Stone México  



De nueva cuenta, una emotiva velada

Por Paos García
Fotos Claudia Ochoa

Hace tan sólo unos días Mads Tunebjerg, integrante de Kashmir, platicaba a Rolling Stone sobre sus ganas de regresar a México, un país al que el año pasado visitarían por primera vez y sin mucha expectativa, pues no creían que su música tuviera tanta respuesta en esta parte del mundo. Sin embargo el resultado fue todo lo contrario, a los pocos minutos de haber salido a la venta los boletos para la primera fecha, ésta ya era sold out y pronto tuvieron que abrirse dos fechas más.

“Estábamos muy emocionados de saber que la gente iría a nuestros conciertos, fue increíble,” comentó Tunebjerg recordando los preparativos de su primer viaje a nuestro país.

Esas tres noches en el Lunario del Auditorio Nacional fueron todo menos un concierto, la rigidez de un escenario y la vallas de seguridad no pudieron evitar que la banda conectara a la perfección con el público y todo se transformara en una fiesta casera con la banda tocando extasiada casi al hombro de los asistentes. Sin duda aquellas fueron unas noches emocionalmente memorables y no sólo para los fans, sino para los de la banda en sí, quienes a raíz de la brutal respuesta de los mexicanos decidieron regresar y en esta ocasión, expandir sus horizontes a Argentina y Chile.

Kashmir 14

En esta visita Kashmir tuvo como escenario al José Cuervo Salón, que en pleno domingo y ya entrada la noche, se encontraba a su máxima capacidad. Algunos vivirían por primera vez la experiencia con los daneses, mientras que otros emocionados esperaban revivir aquella emoción del año pasado. “Darger Bear” comenzó a sonar, Kasper y compañía ya posicionados frente a sus instrumentos sonreían sorprendidos por el recibimiento.

El recorrido por su enorme discografía iniciaba con guitarrazos potentes y un sonido cuidado que hacía disfrutable canciones como “Kalifornia”, “The Curse Of Being A Girl” o “Persuit Of Misery”, en un subir y bajar de ritmos que lejos de perder el hilo en la noche, parecía que se trataba de una catarsis sonora que mantenía a todos anclados, con la vista fija sobre el escenario donde la banda tocaba entre luces tenues que en ocasiones sólo dibujaba sus siluetas y hacía que uno se dejara llevar por la melancolía de temas como “In The Sand”.

Kashmir 4
“Rocket Brothers” fue uno de los momentos claves de la noche, con un intro tímido y versos que se prolongaban entre guitarras hipnóticas que parecían no llegar a su fin, sin embargo ese fue el indicativo del primer encore. A su regreso la nostalgia continuó con “The Aftermath” y “Still Boy”, que dieron pie a una emotiva y estruendosa despedida con “The Cynic”, tras la que los integrantes de Kashmir, visiblemente conmocionados y sonrientes, mostraban la bandera mexicana mientras partían de regreso a camerinos…



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