Lady Gaga en México


Lady Gaga: la estrella de los múltiples vestuarios y las declaraciones políticas, la odiada y amada por igual estrella del pop que en tierra azteca conquistó sin duda el más reciente de sus triunfos.


POR Staff Rolling Stone México  



Lady Gaga: la estrella de los múltiples vestuarios y las declaraciones políticas, la odiada y amada por igual estrella del pop que en tierra azteca conquistó sin duda el más reciente de sus triunfos.

Por Miguel Ángel Ángeles
Fotos Salvador Bonilla

Ni la amenaza de lluvia, ni el fuerte viento, fueron suficientes para evitar que una legión entera de fanáticos tomara desde tempranas horas de la tarde las instalaciones del Foro Sol; los llamados “pequeños monstruos” estaban ahí, pacientes, disfrutando los últimos momentos de la larga espera: Lady Gaga finalmente se presentaría en México.

El evento comenzó en manos de la banda neoyorkina Semi Precious Weapons en punto de las 8:30 de la noche. Estridentes, enérgicos y haciendo alarde de su estudiada y andrógina imagen, los americanos no tardaron en ganarse al público, que aunque ansioso por escuchar a la estrella del pop, respondió bien a las peticiones que Justin Tranter, vocalista y líder del grupo, hacía. Tras media hora de música, la banda se despidió dando las gracias y regalando playeras a algunos asistentes.

GRUPO ABRIDOR 05
Pocos minutos después de que salieran de escena y tras varias “olas” y gritos desenfrenados, la artista más polémica de los últimos años comenzó su actuación abriendo con “Dance in the Dark”. La cascada de éxitos no se hizo esperar y apenas unas canciones después, “Just Dance” hizo que el foro retumbara como pocas veces hemos visto. Lady Gaga estaba en el escenario incrédula de lo que veía: cincuenta mil fanáticos cantando y gritando desesperadamente cada vez que ella mencionaba la palabra México.

Fue justo entonces cuando Gaga agradeció a sus monstruos por haber comprado un boleto para el concierto, disculpándose además por haberlos hecho “esperar tanto” y asegurando a la vez “que nunca había estado ante una audiencia tan grande”.

LADY GAGA ROLLING 11
La euforia siguió creciendo sobre todo en momentos en los que el mogul del pop usó el micrófono para algo más que cantar, como cuando tocó “Americano” junto al productor mexicano Fernando Garibay y declaró “no estar de acuerdo con muchas leyes migratorias en los E.U.” o al preguntar, mientras miraba al cielo, “¿Jesús estas ahí?”, para luego aseverar “estoy segura de que Jesús nos ama como somos”.

Tras interpretar “Paparazzi”, la cual dio paso a la participación de un monstruo mecánico, la artista interpretó “Bad Romance”, canción que sin duda fue la más coreada de la noche y cuyo performance incluyó uno de los cambios de vestuario más impactantes, pues comenzó a cantarla adentro de una esfera conformada por múltiples aros de metal, mientras lucía uno de sus polémicos vestidos metálicos.

Con una nueva interpretación de “Born this way”, además de “Judas”, single cuyo video se coló en la red apenas el día de ayer, culminó una noche de entrega total por parte de una eufórica horda de agradecidos fanáticos, fieles seguidores de Lady Gaga; la estrella de los múltiples vestuarios y las declaraciones políticas, la que sangra en el escenario y aplaude el poder gay, la que se autonombra “Mother Monster” y es un prodigio de la mercadotecnia, la odiada y amada por igual estrella del pop que en tierra azteca conquistó sin duda el más reciente de sus triunfos.



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