Libro: El Hacedor


La reedición de un clásico de Borges, el libro más personal de su obra.


POR Staff Rolling Stone México  



La reedición de un clásico de Borges, el libro más personal de su obra.

El Hacedor
Jorge Luis Borges
De Bolsillo
Calificación:

“Al destino le agradan las repeticiones, las variantes, las simetrías…” – JLB

Por Miguel Ángel Ángeles (@mangelangeles)

Cuando El Hacedor fue publicado originalmente en 1960, el mundo estaba a punto de vivir una de sus décadas más turbulentas. El cambio de consciencia sería durante los siguientes años una de las fragancias más notorias en el aire y esta pieza, por mucho, se convertiría a su vez en uno de los títulos más emblemáticos del autor; y su aparición, en una peculiar coincidencia muy ad-hoc al universo borgeano.

La obra en cuestión reúne trabajos que van del relato a la poesía y de ésta al ensayo, pintando un panorama inquietante de las pulsiones que dieron vida a su mundo, situación que podría llevarla a ser catalogada junto a otras obras de la leyenda argentina como Ficciones o El libro de Arena de no ser porque a diferencia de éstas, fue considerada por él mismo como su colectiva “más personal”.

Esta característica puede suponer por mucho un deleite extra al momento de adentrarse en el libro. Así, tomando en cuenta que además los textos recopilados corresponden a tiempos distintos y no a un período en específico, el rompecabezas a armar se torna inquietante. Qué pensaba, qué sufría y qué le incumbía desde siempre son cosas que van quedando al descubierto con el paso de las páginas. Desde tigres imaginados en la infancia hasta espejos sufridos durante toda su vida, pasando incluso por las uñas de los pies, los temas que toca se convierten en incontables puntos de fuga.

Y es que, aunque pueda sonar a lugar común, es imposible no caer en el ritmo de Borges, sobre todo, cuando encontramos textos como el “Argumentum ornithologicum”, “Diálogo sobre un Diálogo” “Borges y Yo” o “El Fugitivo”, y poesías que son verdaderas joyas como “El Reloj de Arena”, “Ajedrez”, “Los Borges” y “Arte Poética”. Su magia está ahí, presente en cada una de las letras, poderosa, imposible de ser codificada en su totalidad y sí, eterna y universal.

A cincuenta y dos años de distancia y en una era en la que los vientos de cambio impregnan la atmósfera del mundo, la re edición de El Hacedor parece de nuevo una coincidencia que aunque podría formar parte de cualquiera de sus relatos, nos recuerda que la inmanencia del arte será siempre un buen pretexto para volver a Borges y por ende, al mundo.



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