Libro: José Saramago


José Saramago: “El Evangelio según Jesucristo”


POR Staff Rolling Stone México  



José Saramago: "El Evangelio según Jesucristo"

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El Evangelio según Jesucristo
José Saramago
Calificación: cuatro y medio estrellas
Alfaguara

1991 años después de la fecha en que se deduce nació Cristo, la versión de su llegada al mundo, vida y muerte según José Saramago, salió a la luz pública desatando de inmediato una serie de reacciones encontradas y encumbrando más que nunca antes en su carrera literaria a la pluma del escritor luso.

A lo largo de la historia y tras varias anexiones, revisiones y ediciones de los evangelios, las figuras de Jesucristo, José, María e incluso la de María Magdalena se han visto cargadas de atributos que contrastan fuertemente con la versión de Saramago, quien muy a su estilo construye una serie de redes en las que los rasgos divinos ceden su espacio a matices humanos, donde el misticismo abre inesperadas puertas que dan paso a lógicas y paradigmas reveladoramente terrenales que dejan entrever una historia que huele a carne, corazón y sangre.

Al igual que una María recelosa y llena de miedos; que un José dubitativo, víctima de la sospecha y acechado por la incertidumbre; a lo largo de las páginas encontramos la figura de un Jesús soñador, atormentado y receloso de sus designios; a un Diablo pastor, noble a momentos; de Dios como un ser con visos terrenales y a una fragante, seductora y entregada María Magdalena que desata remolinos en quien menos se espera.

Entender las razones por las que ‘El Evangelio según Jesucristo’ polemizo tanto es fácil, por otra parte, valorar el peso de una versión humana, producto de la inspiración de una mentalidad abiertamente atea, como es la de Saramago, nos permite vislumbrar la magia que las letras ejercen cuando la pluma de un genio se desata. Es entonces cuando la divinidad de lo humano vuelca su torrente en letras.

De José Saramago se pueden decir mil cosas, a su obra puede acusársele de otra infinidad de calumnias, sin embargo, y como lo ha demostrado con el paso de los años, las injurias y piedras lanzadas en su contra, no han mellado nunca al arte de un hombre a quien no le importa estar libre de pecado, pues ni siquiera cree en la existencia de éste.

Leerle sin duda, es mejor que intentar colmarle de alabanzas, beatificarlo, prometerle el cielo o incluso, querer ofrendarle un lavatorio de pies. Larga vida y bendiciones terrenales gran maestro Saramago.

Ángel Ángeles.



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