Los Mejores Discos de 2012


Los Mejores Discos de 2012


POR Staff Rolling Stone México  



Los Mejores Discos de 2012

Grandes sorpresas de diversos géneros. Aquí nuestro conteo anual de lo mejor en música, por orden alfabético. ¿Ya los escuchaste?

Alabama Shakes
Boys & Girls
Han sobresalido desde la cuna del soul sureño. Su debut supone un conjunto de esbeltos y pegajosas rolas originales acerca de los temas que verdaderamente importan: El amor y la muerte. Éste es uno de los debuts que hicieron erupción este año.

Alt-J
An Awesome Wave
El álbum debut de estos británicos es una serie de temas en ambientes que irradian entre lo nostálgico y emotivo de una interpretación vocal que atrapa, con una conjunción de ritmos bien trabajados. Su estilo resulta muy afortunado.

Beach House
Bloom
La mortalidad y la ruina continúan haciendo burbujas en la superficie, pero son difíciles de detectar cuando centras tu atención en la extática manera cómo la voz de Victoria Legrand se fusiona con los rebotes creados por los acordes del órgano y guitarra.

Bob Dylan
Tempest
El trigésimo quinto álbum de Dylan es un reflejo muy fiel del sorprendente rejuvenecimiento de su carrera tardía: Perspicaz y bromista, rebosante de ingenio y de una historia insuflada de vida, marinado con un par de siglos de folk y pop, blues y doo-wop.

Bruce Springsteen
Wrecking Ball
Su décimo séptimo álbum es el más osado en décadas, golpea con su gran corazón y fusiona el clásico sonido de la E Street Band con géneros inesperados y toques modernistas: Trompetas, gráciles notas electrónicas y hasta un rap de Michelle Moore.

Cat Power
Sun
Canaliza la oscuridad tachonada de lentejuelas del post punk de los años ochenta y el pop creado con sintetizadores a través de colores electrónicos y una delgada capa de percusiones que apuntalan una especie de aura a la Joy Division, pero en femenino.

David Byrne & St. Vincent
Love This Giant
La unión de David Byrne y St. Vincent dio como resultado un EP con lo mejor de ambas mentes. Por un lado, el ex Talking Heads le inyecta cuestionamientos filosóficos a la joven neoyorkina, quien regresa la dosis con guitarras, beats y metales llenos de ritmo.

Deftones
Koi No Yokan
Es un disco romántico y melancólico. Las notas altas de Chino Moreno contrastan con sus desgarradores gritos pero, después de la catarsis, la vibra es optimista. El sonido es sexy y meditabundo. Se tomaron su tiempo en hacerlo, y se nota en la solidez.

Fiona Apple
The Idler Wheel
El berrinche musical más exquisito del año constituye también su grabación más emocionante. Es la prime­ra producción personal sin nada que lo pudiera con­vertir en la típica carnada generada por las agencias publicitarias especializadas en hipsters.

Foxy Shazam
The Church of Rock and Roll
Banda norteamericana –ignorada en su país– que en el Reino Unido fueron adop­tados, apreciaron su talento y divulgaron su obra. Una ex­traña pero agradable mezcla de rock clásico, piano, voca­les agudas estilo Queen y una buena dosis de teatralidad.

Frank Ocean
Channel Orange
El segundo disco de este cantautor de 25 años constitu­ye el lanzamiento de R&B más emocionante de los últimos tiempos, una delineada me­ditación acerca del amor y la pérdida, que a su vez actualiza a Stevie Wonder y a Prince para esta era post Drake.

fun.
Some Nights
El trío de Nueva York encontró la palanca para el éxi­to de su pop con toques de mú­sica del mundo en los pulmones como de Broadway del cantan­te Nate Ruess pero, asimismo, tiene deuda con esa majestuosi­dad azucarada tipo Queen con un sentido Eltoniano.

Green Day
¡Uno!, ¡Dos!, ¡Tré!
Se tomaron unas vacaciones de las dramáticas óperas rock. El grupo ha decidido crear un punk ardiente y pegajoso, como si estuviéramos en 1994. Una trilogía sorprendente. Billie Joe Armstrong con discursos del poder de una angustiosa furia juvenil rockera.

Jack White
Blunderbuss
El amor puede hacerle cosas muy raras a un hombre. Y cuando dicho hombre no es otro que Jack White, lo que el amor puede hacerle es muy extraño. El disco solista de White constituye nuestra primer oportunidad para escucharlo verdaderamente suelto.

Joe Bonamassa
Driving Towards The Daylight
El blues rock no es un género estilo Twitter; décadas después de que los guitarristas de Reino Unido recrearan los lamentos americanos como piezas más extensas, sigue siendo mejor cuando los practicantes se alargan. Joe destaca en piezas largas.


The Killers
Battle Born Brandon Flowers se acompaña de una cascada de sintetizadores ochenteros sin dejar de lado su insigne mezcla entre sinceridad y galantería al estilo Las Vegas. Productores de primer nivel ayudaron a The Killers a crear esta joya de la cursilería.


Lana Del Rey
Born To Die – The Paradise Edition
Todos hablan de Lana pero pocos de su música. Si bien la reedición ofrece ocho nuevos tracks –incluyendo la controversial “Cola”– el estilo no cambia. Parece ser que el mood cincuentero y la voz rasposa al estilo Pixies es lo suyo, como ser sensual.

Led Zeppelin
Celebration Day
En diciembre de 2007, Led Zeppelin se despojó del fantasma del fracaso que persiguió a sus reuniones durante los años ochenta e hizo de éste, su primer show después de 27 años, uno de los mejores y más redentores regresos de todos los tiempos.

The Maccabees
Given To The Wild
El mejor disco en la corta carrera del quinteto londinense. El sonido es fluido, la textura en la voz de Orlando Weeks exalta la emotividad de las melodías. The Maccabees han logrado algo difícil en el mundo indie: Tomar el control y generar su propia identidad.

Muse
The 2nd Law
Sus canciones mezclan a Queen, Led Zeppelin, King Crimson y Radiohead para hacer que casi cualquier otra banda actual parezca minúscula. En su sexto álbum, Matthew Bellamy aúlla con poder acerca de la distopía moderna del crecimiento insostenible y las novias dificultosas.

Rush
Clockwork Angels
El primer disco de Rush en cinco años y el mejor álbum de la banda desde la década de 1980. Regresa a los álbumes conceptuales. La devoción de Neil Peart por la ciencia ficción y la fantasía lo llevan a escribir las letras, en colaboración
con el autor Kevin J. Anderson.

Slash
Apocalyptic Love
Logra un gran disco que muestra el trabajo de una banda que no se limitó a la ejecución por invitación, sino a todo un proceso que involucró a la nueva mancuerna y cómplice: Myles Kennedy (Alter Bridge). Un álbum que provoca una experiencia auditiva dinámica.

Soundgarden
King Animal
El disco parte de sus raíces para tomar toda clase de exóticos caminos. Abrumador pero con feroz odio a sí mismos. Lo que los hizo afiliarse al grunge y no ser sólo un tipo nuevo de viejo metal fue precisamente su terrible y brutal desesperación.

Tame Impala
Lonerism
El segundo álbum de la banda explora la soledad y aislamiento de Kevin Parker, líder de este proyecto, y suena a psicodelia pura, como de los años sesenta. Parker construye un disco conceptual sobre el aislamiento. Sonidos hipsters con apasionantes.

The Vaccines
Come of Age
En esta ocasión, Young despilfarra clichés de veinteañero indiferente, con su propio y desventurado giro. Al final, el disco resulta demasiado apegado a melodías que nos recuerdan a The Strokes y la guitarra surf parece menos desencantada.


*Conteo elaborado por los lectores de Rolling Stone y el staff de la revista



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