Paul McCartney conquistó la ciudad de México


“Hey Jude” parecía ser el final perfecto de la velada, con un coro ensordecedor por parte del público, pero Paul McCartney regresó en dos ocasiones más y parecía no querer irse, así como la gente, que dudaba en comenzar el camino a casa o esperar para escuchar “Yesterday” y los guitarrazos de “Helter Skelter”.


POR Staff Rolling Stone México  



“Hey Jude” parecía ser el final perfecto de la velada, con un coro ensordecedor por parte del público, pero Paul McCartney regresó en dos ocasiones más y parecía no querer irse, así como la gente, que dudaba en comenzar el camino a casa o esperar para escuchar “Yesterday” y los guitarrazos de “Helter Skelter”.

Por @Paos García
Fotos Antonio Sánchez y Salvador Bonilla

Después del exitoso concierto en el Estadio Omnilife de Guadalajara y su gran presentación en el Estadio Azteca, Sir Paul McCartney terminó de robarse el corazón de los mexicanos con su actuación especial en el Zócalo capitalino.

Según las autoridades del Gobierno del Distrito Federal, el concierto que estaba planeado para tan sólo 80 mil personas, logró cautivar a más de 120 mil asistentes distribuidos entre la plancha del Zócalo y los sitios aledaños donde se ubicaban siete pantallas. A pesar de que el acceso al Centro Histórico estuvo restringido desde una noche antes, el jueves por la mañana ya había cientos de personas formadas para disfrutar del show gratuito del ex Beatle.

Todo apuntaba que sería un día complicado: 10 de mayo y cierre de vialidades en una ya de por sí conflictiva ciudad. Sin embargo, a diferencia de otros conciertos gratuitos que se han realizado en el Zócalo, en este se respiraba un ambiente completamente diferente. El poder ingresar a la plancha requería el caminar varias cuadras a la redonda, estar algunos minutos formados para cruzar los retenes de revisión y luego, encontrar el lugar adecuado.

Quizá uno de los grandes encantos de bandas icónicas como The Beatles es la trascendencia, no sólo por el legado musical, sino por el cómo su música ha ido pasando de generación en generación; cuestión que una vez más se hizo evidente con las familias que ansiosas esperaban escuchar aquellos clásicos que han formado parte del soundtrack de sus vidas. Entre el público podían escucharse historias como “Con esta canción me le declaré a tu mamá”, “Esa canción la bailamos en nuestra boda”. E incluso, un niño preguntó si también saldría John Lennon, como si cuestionara sobre algo tan importante como la existencia de Santa Claus, y que claramente sus papás aún no se habían atrevido a explicarle…

Paul McCartney en el Zócalo de la ciudad de México
El tiempo transcurría tranquilo mientras un DJ hacía sonar covers y mezclas de canciones de The Beatles, hasta que una manta promocionando la campaña de Enrique Peña Nieto se asomó por uno de los balcones de un hotel en el Zócalo. De inmediato se hicieron escuchar los chiflidos y gritos de la gente insultando al candidato. “¡Es un concierto, no es una marcha!”, gritaban algunos. Y es que era evidente que la gente quería olvidarse por un momento del bombardeo electoral. Los gritos de reclamo se expandieron y no cesaron hasta que se quitó la manta; lo mismo ocurrió con quienes intentaban hacer proselitismo de otros partidos, aunque no recibieron la misma cantidad de insultos.

Pasadas las 20:30 hrs. inició el ya clásico intro; “¡Mira, ahí está Stella!”, “¡Esa es Linda McCartney!”, “¡Los Beatles en la Caverna!”, gritaban algunos con curiosa familiaridad. Resultaba emocionante ver los rostros de la gente que parecía perderse entre las imágenes de las pantallas, como si de repente fueran sacudidos por miles de recuerdos y emociones. “Hello Goodbye” fue el arranque de McCartney, y quienes trataban de contener el llanto no pudieron soportar más. La lluvia de éxitos del ex Beatle abarcaba desde clásicos que pocas veces se incluían en su set como “The Night Before” del memorable Help!, hasta hits de Wings como “Jet”, “Nineteen Hundred and Eighty-Five”, o de su reciente disco Kisses On The Bottom con “My Valentine”, dedicada a su actual esposa Nancy. Pero cuando la Plaza realmente cobró vida fue cuando canciones como “Paperback Writer”, “I’ve Just Seen a Face” y “Back In The U.S.S.R.” sonaron, mientras que la melancolía podía sentirse con “Something”, “Maybe I’m Amazed” (dedicada a Linda McCartney) y “And I Love Her”.

PAUL MCCARTNEY, ZOCALO
Aprovechando su poco español, McCartney dedicó el concierto a las madres que festejaban ahí su día, saludó a los “chilangos”, se tomó algunos segundos para “disfrutar la increíble vista” que tenía desde el escenario. Quizá los momentos más emocionantes de la noche fueron cuando el Mariachi Gama 1000 participó en “Ob-La-Di, Ob-La-Da”, y cuando “A Day in The Life” se mezcló con el clásico de Lennon, “Give Peace A Chance”; aunque el clímax llegó con “Live and Let Die”, donde los fuegos pirotécnicos iluminaron el cielo del Centro Histórico.

Hey Jude” parecía ser el final perfecto de la velada, con un coro ensordecedor por parte del público, pero Paul McCartney regresó en dos ocasiones más y parecía no querer irse, así como la gente, que dudaba en comenzar el camino a casa o esperar para escuchar “Yesterday” y los guitarrazos de “Helter Skelter”.

McCartney se robó el corazón del público, lo mantuvo en su bolsillo durante más de dos horas y media, hasta que finalmente lo devolvió con un puñado de recuerdos a flor de piel.

Paul McCartney en el Zócalo de la Ciudad de México

Picture 1 of 8

Paul McCartney en el Zócalo de la ciudad de México por Salvador Bonilla y Antonio Sánchez



comments powered by Disqus