La ex líder de Fase, Alma Velasco, presenta su disco ‘Sobre las Pequeñas Cosas’


De lo electrónico a reversiones de Jeanette, Alma Velasco ex voz del grupo Fase, nos muestra su lado más íntimo con su primer material solista “Las Pequeñas Cosas”.


POR Staff Rolling Stone México  



De lo electrónico a reversiones de Jeanette, Alma Velasco ex voz del grupo Fase, nos muestra su lado más íntimo con su primer material solista “Las Pequeñas Cosas”.

Por Claudia Ochoa

Alma Velasco, mejor conocida por ser la voz del proyecto electrónico Fase; regresa este 2014 con un primer material como solista, tras años de madurez musical y personal. Bajo el nombre de Las Pequeñas Cosas, Alma compila experiencias tan sencillas que se vuelven básicas en cada una de las personas y que con el apoyo en producción de Roberto Mendoza de Panóptica, logra dar un primer paso de su carrera musical.

Alma nos cuenta sobre los casi 7 años que estuvo desaparecida de los escenarios así como su percepción acerca del camino que toma la música electrónica hoy en día y de los retos del rol de las mujeres solistas.

Estuviste muchos años fuera de la música, ¿no te hacía falta?
Claro que me hacía falta, después de la separación de Fase la primera pregunta fue ‘¿Qué voy a hacer?, ¿qué herramientas necesito para valerme por mi misma?’. En esa época mi amigo Luis Murillo, “Bishop”, me invito a participar en su taller de producción, pues yo quería aprender a producir y hacer todo el proceso de música. Fue un taller increíble, de ahí surgió la idea de quedarme a trabajar ahí mismo pero dando clases de canto y composición. La energía de estar en una escuela con los chavos que están creando para mí fue padrísimo y esto me jalaba tanto que estaba feliz y en ese momento no necesité estar en los escenarios. Si de repente había algún concierto dentro de la escuela yo era la primera en subirme.

En ese tiempo tuve poca actividad, hice el soundtrack de la película de Efectos Secundarios y años después colabore con Roberto Mendoza en su proyecto Panóptica; me enseño unas maquetas de la canción en la que quería que colaborara y nos pusimos a componer todo. Cada vez que ellos vienen o están cerca me invitan y yo muy feliz con ellos me subo al escenario, esto fue lo que me generó la idea de ‘Ya quiero hacer lo mío’, hacer mi disco.

¿Extrañabas los escenarios?
Al terminar Fase no sabía muy bien por dónde entrarle, tuve una banda con puras chavas, nos llamamos Yoko, participamos en muchas fechas culturales, por ejemplo el Festival de la Ciudad de México, nos fue bien pero era difícil siendo ocho personas en el grupo, incluso era complicado juntarnos para ensayar. Hasta después con Panóptica supe qué era lo que quería, al encontrarme con Roberto encontré a la persona que me podía ayudar con la producción.

Durante estos años aprendiste el lado de la producción. ¿Cómo cambias al estar por un lado componiendo y por otro lado estando del lado de la producción?
Creo que es importante el hecho de decir ‘mi limitación llega hasta aquí’. Me gusta componer, soy compositora, soy cantante, pero no soy productora, ahora lo entiendo y puedo aportar muchas ideas, pero para mí era muy importante encontrar a alguien que entendiera lo que yo quería. A Roberto le di total libertad y le dije ‘haz y deshaz’ a partir de las ideas que ya tenia.
Cuando empecé a escuchar las canciones me di cuenta qué era lo que quería. En la parte en la que me involucré más fue decirle, ‘aquí quiero tal instrumento’, ‘aquí mete una trompeta’, ‘aquí necesito una segunda voz, un coro’.

¿Cómo cambia tu papel como solista a diferencia de vocalista de un grupo?
Es mucha responsabilidad pero a la vez estoy muy contenta, antes llegaba, conectaba mi micrófono y a cantar. Ahora tengo que decidir la dirección creativa en el escenario, es decir, cuando entra cada músico además de toda la carga promocional que recae en mí. En el lado de la dirección creativa me di cuenta que era muy importante meter muchos músicos en vivo sobre todo después de la experiencia de tocar con Panóptica y de tener 10 músicos en el escenario. De entrada un bajista y baterista para que diferencie lo que escuchas en el disco a la experiencia en vivo; darle mucha esencia y sabor, es una madurez musical e interpretativa.

El disco lo grabaste en Tijuana, específicamente en el estudio de la Presita, a su vez tuviste oportunidad de colaborar con Fax de Static Discos. ¿Por qué Tijuana y como fue la experiencia?
Para mí era muy importante que el disco se grabara en Tijuana, hoy en día es una Ciudad donde muchas cosas están pasando, por un lado está la influencia de Los Ángeles y toda la gente está haciendo electrónica, por otra parte hay muy buenos músicos que están haciendo banda, también hay mucho rock; hay de todo. Llegar a un lugar como La Presita te retroalimenta; de repente sin saberlo llega Fax o Cuti Aste quien es chileno y resulta que está grabando un documental en Tijuana. Todo pasa por ahí, además de que Roberto y Angélica de Panóptica me recibieron en su casa y me invitaron a vivir toda la experiencia.

Es como una gran familia creativa y lo más increíble es cómo todo se gesta en lugares pequeños, en casas, en estudios de una o dos personas y no nada más en la música, en la pintura, artes visuales, se hacen muchas cosas allá.

¿Tendrá que ver el hecho de que Tijuana no es una ciudad tan grande como el DF y da más espacio para la creatividad?
Yo creo que sí, todo influye, en el momento en que yo estaba en Tijuana me sentía súper tranquila, el tiempo me rendía un montón, todo fluye mejor. Es una ciudad chica pero con un sabor muy especial por la frontera, la playa, la gente es muy cálida, tiene este sentido Mediterráneo.

¿Cómo transmites este sentimiento de calidez a tu proyecto?
Con la fluidez del disco, son canciones muy íntimas que hablan de cosas muy simples, muy cotidianas, por eso el disco se llama Las Pequeñas Cosas y yo pienso que fue ese “encierro” que tuve en Tijuana, que me ayudó a vislumbrar esa idea general del disco que es como si te asomas a una casita de muñecas y ves como están las cosas puestas, es esta nostalgia de las casas de antigüedades que hay en Tijuana. Ahí es donde está plasmada esta parte dentro del disco.

Ahora que eres solista ¿cómo manejas el rol tanto de artista y de mujer?
Es una sensibilidad distinta, no solo a la hora de pararte en el escenario sino hasta de escribir, componer y de cómo llevas tu vida. Tienes una familia, una pareja y la conjuntas con la música. En mi caso tengo hijos y me da una manera distinta de abordar las canciones, uno de mis hijos me dijo cuando me fui a Tijuana: ‘Mamá… entonces ¿ya no vas a ser mi mamá porque ya vas a cantar otra vez?’. Le conteste, ‘Yo siempre voy a ser tu mamá’. Siento que es un acercamiento diferente tengo que ver cómo voy a afrontar esa parte. Está habiendo un resurgimiento de muchas mujeres que están tomado “el toro por los cuernos” diciendo ‘este es mi proyecto, yo lo voy a sustentar y a lo mejor hasta lo voy a financiar y voy a crear mi vida a partir de esa sinergia que me lleva a la música’. Hay muchas mujeres que tenemos muchas facetas, eres artista y no por eso dejas la parte ni femenina ni de cantante ni de ser mamá o tener pareja. A su vez es muy bonito gestar algo con todas; me preguntaban ‘¿Quién es tu competencia?’, y a mí no me gusta competir, creo que las mujeres somos más de acompañarnos, de admirar, las admiro a todas; Ceci Bastida me encanta todo lo que hace, también Carla Morrison.

¿Consideras que el boom de las mujeres es parte de una perseverancia?
Yo creo que sí, hace poco contacté con Entre Ríos y justamente también me decían lo difícil de hacer las dos cosas, no podían grabar nuevo material porque nació el bebé, y tenían la vía del tren al lado, entonces es complicado hacer las dos cosas.
Mis respetos para Natalia Lafourcade que con su último material se hace increíble la recuperación que hizo de Agustín Lara, por mi parte a todas las admiro, ojalá en algún momento pueda estar a su nivel.

Estas firmada por Casete de Camilo Lara ¿Cómo fue este acercamiento?
Cuando tuve el material listo, al primero que me acerqué fue a Camilo, cuando él estuvo en EMI tuve la oportunidad de trabajar el soundtrack de Efectos Secundarios. Es una persona que cree mucho en los proyectos y pone mucho de su parte para que las cosas pasen. Por el otro lado estaba Lynn Fainchtein y me interesaba el acercamiento con ellos justamente para poder colocar el disco en soundtracks, y como el disco es muy down tempo y en parte lounge creo que se puede hacer algo con películas.

En estos años el ritmo electrónico está migrando a utilizar cada vez más la música regional, ¿cómo ha cambiado esa parte electrónica de la época con Fase al día de hoy?
Con Fase para mí era difícil que me vieran como “la chica de la música electrónica”, porque yo no estaba en las raves, ni me gustaba el psycho y ese tipo de música, me gustaba más la parte del down tempo, del trip hop, del drum and bass, del dub, es el tipo de música que yo escucho, aquí en México esa parte de la música no era tan conocida en ese momento y la gente me veía con preguntas del tipo ‘¿cuándo nos vamos a un rave?’, es muy de eso.

Ahora afortunadamente en estos términos la gente se ha abierto, yo perfilo que se tiene que ir hacia la mezcla, para que no se convierta en un género tan cerrado o tan dance del antro, sino abrirse para que haya bandas de música electrónica donde haya gente que no solo pone y quita discos o que produce, si no que está haciendo cosas en el escenario, que vamos a mezclarlo con estos o aquellos instrumentos, o con la música regional, yo creo que ahí tenemos una cultura enorme y se necesita explotar más en esa parte.

Me encantaría sones jaroches, ahora Panóptica fue a tocar y me encantó, ellos trabajaron con la “Banda Mixe” de Oaxaca, y creo que por ahí se tiene que ir, como se ha hecho en India o en España y todos los Países Árabes, como se mezcla la música, Sidestepper en Colombia, hay que buscarle para también llegarle a más público y no quedarnos con la idea de las tachas y la fiesta.

Incluyes covers a Jeanette y Roberto Carlos. ¿Por qué?
El tema “Cama y Mesa” de Roberto Carlos tenía muchos años queriéndola hacer, pero es una canción súper cursi, Roberto Carlos está catalogado como uno de los intérpretes y compositores más cursis que hay; yo quería hacer un tema donde realmente se sacara la esencia de la canción.

Es una canción que se la pasa comparando al amor con la comida y se me hace sensacional, la idea era reversionar esa canción que tus papás escuchaban y tú de niño pensabas “qué vergüenza”. He querido recuperar la esencia para hacer una canción más actual, en la onda lounge, con Jeanette fue similar, pero queríamos una canción hermanita de la de Roberto Carlos que pudiera tener una acompañante en el disco, fue Roberto de Panóptica quien me sugirió hacerla, ya que es su gusto culposo, y al tener un tono similar al de ella pudimos hacer algo especial, por otro lado desde los setenta no ha habido una cantante mexicana con la misma tesitura.

En el caso de Jeanette y echando la mirada atrás, ella es inglesa y tenía una banda con un sonido muy acústico, cuando oí su voz y sus primeros discos me dije ‘¡Wow, realmente hay que recuperar todo lo que tiene Jeanette!’, hasta quería hacer un disco de puros covers de ella.



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