40 años de ‘Rumours’ de Fleetwood Mac


4 décadas de la novela musical más importante de los años setenta.


POR Héctor Elí Murguía  



RUMOURS

El arquetipo del fracaso amoroso en el ser humano se inscribió en las letras de la novela musical más importante de la década de los setenta: Rumours de Fleetwod Mac.

Los autores de la obra, Stevie Nicks (voz), Lindsey Buckingham (guitarra), John McVie (bajo), Christie McVie (teclados) y Mick Fleetwood (bateria), musicalizaron la dramatización de la melancolía al reflejar sus propias historias de vida en cada una de las canciones del álbum.

La historia de la banda se remonta a 1967, cuando el guitarrista gurú, Peter Green, formó un proyecto de blues en Londres junto con Mick Fleetwood. Un año después de su creación, su éxito instrumental “Albatross” serviría como inspiración sonora para guitarristas de una época posterior como David Gilmour de Pink Floyd.

A partir de 1970, Fleetwood Mac cambió totalmente de alineación y decantó su sonido al pop y al soft rock de ensueño con la integración del dúo Buckingham Nicks. Su estética rústica, tanto en el aspecto musical como en la vestimenta, fueron elementos clave para conformar un producto cultural que mostró todo lo que en aquella época era tangible: la cocaína de uso lúdico, el quiebre de las relaciones personales y un sector muy amplio de gente que nunca fue influenciada por el movimiento punk que se gestaba en las calles británicas a finales de esa década.

Para esa época, Stevie y Lindsey, quienes fueron pareja ocho años, sublimaron su desamor a través de la composición musical. La separación de John y Christie McVie, fue otro factor que se sumó a la maquinaria de emociones que formaron la columna vertebral de su nuevo álbum y el divorcio de Mick.

Rumours, el segundo álbum del quinteto, emergió a los oídos de todos un 4 de febrero de 1977. Fue un fenómeno cultural jamás visto. Se convirtió en la ruptura sentimental más afortunada después de vender su historia en 45 millones de copias alrededor del mundo.

El disco fue creado desde las entrañas. La ira y el desapego fueron los ingredientes que sazonaron cada capítulo de aquella novela familiar de cinco neuróticos.

Second Hand News”, el irónico prefacio de la obra y uno de los tracks escritos por Buckingham, fue inspirado por “Jive Talkin’” tema de los hermanos Gibbs (Bee Gees) quienes se pronunciaron como iconos de la pista de baile con el soundtrack de la película Saturday Night Fever en diciembre de ese mismo año.

Con la melodía de una guitarra acústica tocada con arpegios en “Never Going Back Again”, Lindsey se consolidó como un guitarrista multifacético, que podía tocar tanto las escalas de blues, como un country endulzado, colocándolo como un compositor entrañable, noble y reflexivo.

Por su parte, Stevie Nicks representó la feminidad arcaica bajo la figura de una bruja seductora, embelsante. El primer single y el primer hit del disco fue una de sus composiciones, “Dreams” canción que compuso sentada en la cama de Sly Stone —de Sly and the Family Stone— en los estudios Record Plant en California, un año antes de su lanzamiento en 1976.

El hilo narrativo del álbum pendió del sentimiento más intrínseco en “Go Your Own Way”, la canción que une todas las voces de la banda en un coro que diginifica la separación emocional.

La grabación de este track será recordado por la dislexia de Mick en la batería, quien en su método inexacto pero potente, magnificó junto con una línea de bajo y guitarra despechadas, el reclamo de Lindsey hacia Stevie por aquel amor que había terminado; la punta del torbellino, el clímax de la novela, la canción de aceptación más simbólica del rock.

Como en toda historia dramática, existen pasajes donde la líbido todavía vive: “You Make Loving Fun” de Chirstine McVie dedicada a su novio, el director de luces del show, y “Don’t Stop” llamaradas de una alegría perversa con acordes que remiten a una felicidad hipócrita, esa que viene precisamente después de aceptar el quebranto.

Gold Dust Woman” fue la reafirmación de Stevie Nicks para concretar su personalidad imponente que mostraría posteriormente en su álbum solista Bella Donna en 1981. Este sería el postludio de una obra marcada por la tinta de la hipocresía, pero también por la sinceridad. Los músicos se encerraron a grabar un disco a pesar de que no se soportaban. Crearon un manifiesto humano de los sentimientos más apegados al salvajismo emocional. La guia perfecta para la cura de un corazón roto.

Más allá de ser un producto comercial infalibe, Rumours se ha convertido en uno de los álbumes que han influenciado a bandas como Beach House y The Goo Goo Dolls.

Se han cumplido 40 años de la novela musical que se posiciona debajo de obras como The Dark Side Of The Moon de Pink Floyd y London Calling de The Clash, como uno de los álbumes más importantes de la década de los setenta.

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