Keith Moon: el excéntrico


Debido a su irreverente y polémico comportamiento, el baterista recibió el apodo de “Moon The Loon” (“Moon El Chiflado”).


POR Pablo Monroy  



Foto: Facebook The Who

Keith Moon logró convertirse en uno de los personajes más icónicos del mundo musical con una vida llena de excesos y anécdotas dignas de una estrella de rock. A lo largo de su vida, el baterista de The Who construyó una reputación como uno de los artistas más irreverentes y caóticos de la industria. A continuación se mencionan algunos momentos que convirtieron a Keith en Moon “The Loon” (“Moon El Chiflado”).

Entre las historias más conocidas del polémico baterista está aquella vez que manejó un coche de lujo —no se sabe con precisión si era un Lincoln, un Rolls-Royce o un Cadillac– y lo llevó hasta el fondo de una piscina durante su fiesta de cumpleaños. Sin embargo, Pete Townshend y Roger Daltrey han descartado esta versión. Se habla de dos eventos separados: se dice que mientras Keith manejaba en reversa, metió una parte del auto a una alberca casi vacía. En otra ocasión, el baterista ordenó que se le enviara un carro que esperaba que la banda pagara, cuando ellos se negaron a hacerlo Moon condujo el vehículo hasta el fondo de un estanque y llamó al vendedor para que fuera a recogerlo.

En 1964, durante uno de los primeros shows de The Who, el músico que en ese entonces tenía 18 años, aseguró al grupo que él era mejor que el baterista que tocaría con ellos esa noche. Ellos decidieron darle una oportunidad y Moon probó su punto. Destrozó la batería, pero se convirtió en un nuevo miembro del icónico conjunto británico.

En los inicios de The Who, era frecuente el uso de explosivos durante sus conciertos. En una ocasión mientras los ingleses se presentaban en The Smothers Brothers Comedy Hour, Moon llenó el bombo de su batería con más explosivos de los que frecuentemente usaba en sus presentaciones en vivo. Estos detonaron al final del performance de “My Generation” y sorprendieron a todos los asistentes con una fuerte explosión, cegando las cámaras y causando que Townshend perdiera la audición por unos segundos.

Su fiesta de cumpleaños número 21 fue todo lo que se podía esperar de un personaje como él. Entre los sucesos de esa noche destacan la pelea de comida que se propagó por todo el hotel en donde se hospedaban, esta travesura fue iniciada por el cumpleañero desnudo. Esa misma noche, Moon atacó y golpeó con una lámpara a un fan que se acercó a pedirle un autógrafo. Cuando llegó la policía, Keith no fue arrestado sólo por el hecho de que necesitaba una cirugía urgente después de haber perdido algunos dientes.

En 1967, mientras The Who estaba de gira con Hermans Hermits, Moon decidió jugarle una broma a Barry Whitman poniendo arañas de plástico en sus sábanas. Al final, el músico nacido en Wembley terminó poniendo cabezas de cerdo ensangrentadas en la cama de su baterista telonero. Ese mismo año, conectó explosivos al kit de Andrew Steele (baterista de Herd, otra banda que solía abrir sus conciertos) causando que cada vez que él intentaba pegarle a un platillo, este se moviera de lugar.

En 1968, Keith consiguió un par de piernas inflables hechas de plástico, previó a un show que The Who ofreció en Newcastle. El baterista vistió las piernas falsas con medias y tacones y las sacó por la ventana trasera de su auto mientras él hacía ruidos obscenos por el altoparlante, causando que los residentes de la ciudad inglesa llamaran a la policía. Ese mismo año, en Canadá, “The Loon” compró un hacha, con la que procedió a destruir absolutamente todos los muebles de su cuarto de hotel.

Mientras trabajaba en la película Stardust, el baterista solía pagar las cuentas cada vez que los integrantes del elenco salían juntos. En una ocasión el actor Karl Howman se ofreció a invitar a los demás. La cuenta resultó ser tan alta que Howman se arrepintió. Moon sugirió que se fueran sin pagar para quitarle la carga a su compañero y eso hicieron, aparentemente… Al otro día Keith confesó a Karl que él había pagado la cuenta cuando nadie estaba prestando atención.

Moon frecuentemente alteraba a las personas de pequeños pueblos británicos haciendo anuncios irreverentes desde los amplificadores que tenía su automóvil. Estos incluían invasiones de serpientes, mareas extremadamente altas y anuncios de que el gobierno trasladaría a toda la población inmigrante a esas regiones.

En 1970, mientras salía de un bar con sus amigos, el baterista entró en un altercado con unos sujetos que lo estaban molestando. Su chofer Neil Boland salió del auto para encararlos. Moon tomó el volante y accidentalmente atropelló a Boland, causándole la muerte. Aunque no fue sentenciado por homicidio, fue un suceso que lo atormentó por el resto de sus días.

Cuando Keith decidió comprar una piraña para que fuera la mascota de a banda, a la que alimentaba con platillos del room service. El pez murió en la tina del hotel mientras la banda ofrecía un show.

En alguna ocasión no llegó a una entrevista por estar embriagándose en un bar. Como excusa, inventó que había sido atropellado por un autobús. Después llegó a la cita completamente cubierto con vendas. Mientras los periodistas intentaban que Moon fuera al hospital para recibir atención médica, él se quitó las vendas y deleitó a su pequeña audiencia con una sesión de tap dance.

En 1972, manejando sin licencia, “The Loonie” metió la primera velocidad en la caja de un Porsche que viajaba a gran rapidez, causando que se volteara y diera vueltas hasta acabar cerca del borde de un acantilado. El 25 de agosto de ese mismo año mientras se encontraban en Dinamarca, él y Townshend, intentaron meter la cama de agua de su cuarto de hotel dentro del elevador para mandarla al lobby, causando que esta explotara e inundara el cuarto y el pasillo. Antes de que el personal del hotel se diera cuenta, Moon contactó al gerente y se quejó de que esta había explotado sola y había arruinado sus valiosas pertenencias. El encargado se disculpó y lo alojó en la suite presidencial del establecimiento, la cual, como era de esperarse, amaneció completamente destruida.

Con frecuencia se disfrazaba de sacerdote y atormentaba a transeúntes gritándoles obscenidades. En una ocasión, fingió un secuestro junto con miembros de Bonzo Dog Doo Dah Band, quienes simularon meterlo a la fuerza a un Rolls-Royce (propiedad de Moon) causando que una patrulla los interceptara inmediatamente.

En 1973, el miembro de la banda británica perdió el conocimiento en medio de un concierto después de haber tomado tranquilizantes para caballos. Esto significó una oportunidad única para Scott Halpin, un fan al que Pete Townshend invitó a tocar la batería con ellos para acabar el set.

Una de las locuras que más peligro significaron para el artista y la gente que se encontraba a su alrededor sucedió el 7 de septiembre de 1978, cuando se encontraba en un avión que iba de Mauricio hacia Inglaterra. Keith se metió a fuerzas a la cabina del piloto y empezó a simular que tocaba la batería en la consola de controles. El vuelo aterrizó de emergencia y el baterista fue removido de la aeronave.



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