La historia del rock narrada en una noche


El exBeatle se presentó en México como parte de su gira mundial One On One.


POR Miguel H. Zetter  



Foto: Diego Figueroa

La música es tan maravillosa que existen muchas maneras de disfrutarla, incluso se vuelve amiga, compañera y cómplice de los diferentes estados de ánimo del ser humano. Sin embargo, la noche del 28 de octubre de 2017 en la CDMX se convirtió en la forma más extraordinaria de sentir, de vibrar, de vivir y desde luego, de disfrutar la historia escrita con notas musicales. Un abarrotado Estadio Azteca estaba envuelto en una atmósfera que llevó a todos y cada uno de sus asistentes a un viaje a través de un legado que sigue y seguirá pasando de generación en generación.

Foto: Diego Figueroa

Paul McCartney en concierto no se puede limitar a describir un evento artístico más en nuestro país o en el mundo y lo digo con todo respeto para todos los artistas que siguen vigentes y para aquellos que ya no también. Un concierto de Paul McCartney significa un testimonio de la obra musical pop más grande que ha tenido este planeta. Las casi 40 canciones que formaron parte del setlist de esa noche, van acorde al nombre de su gira mundial One On One. Y es que cada tema fue una plática personalizada del beatle con cada uno de nosotros, y uno a uno construimos imágenes, sensaciones e historias que hicimos propias porque reflejaban algo de nuestra vida y no importaba si teníamos ocho o una década de haber nacido. El carisma y todo lo que proyecta en el escenario este caballero inglés, opacan, por mucho, el hecho (evidentemente natural) de que la voz se llega a perder en ciertas notas.

Foto: Diego Figueroa

Recordar a viejos amigos como George Martin anunciando “Love Me Do” como la primera vez que se cantaba en México; “Something y el esperado ukulele para hablar de su “Cuate George”; la carta “Here Today” que se la hiciera a su “Carnal John”; fueron los momentos más emotivos de la noche. Pero detalles como decir varias veces “Fuerza México”; invitarnos con su guitarra al clásico “olé olé olé… Sir Paul, Sir Paul”; y hasta la canción de los 3 conejos que aprendió a los 11 años en Liverpool y por eso habla un poco de español, son algo que no se va a ver en ninguna parte del mundo porque son mexicanos y punto. Éxitos recientes de Paul McCartney (en los que las personas de la vieja escuela aprovechaban para ir al baño o para resurtirse), temas extraordinarios de The Wings y por supuesto parte de la obra maestra de The Beatles, marcaron el ritmo cardiaco del corazón de una ciudad que ya está esperando un próximo regreso del más grande artista de la actualidad, y que reafirma, con hechos, el cierre de su gran concierto, ya que generó y dio amor para recibir y tomar amor.



comments powered by Disqus