La nostálgica vibra de Wet Baes


Platicamos con el músico mexicano acerca de su personalidad, lo que le da sentido a su vida y sobre su más reciente material, ‘Changes’.


POR Héctor Elí Murguía  



Foto: Daniel Patlán

Hace un par de años, algunos músicos mexicanos se alimentaron fuertemente de la música proveniente de SoundCloud. Era un periodo en el que el vaporwave (género que satiriza la cultura popular occidental y oriental con música de los ochenta) comenzaba a ganar terreno en los oídos de los cazasonidos más hambrientos. En ese momento, nació un proyecto llamado Wet Baes, el álter ego del joven Andrés Jaime, quien inspirado en esa corriente artística, el funk, los sintetizadores y la música de antaño, le dio vida a un proyecto diferente en la escena nacional.

Foto: Daniel Patlán

Con tan sólo 20 años, el músico mexicano estrenó su álbum debut después de darse a conocer con canciones que recuerdan la época del synthpop. Con melodías de ensueño, sensaciones pop y sonidos inspirados en artistas como Justice, Phoenix, Blood Orange, Michael Jackson, George Michael y Sade, Wet Baes presentó Changes. Su concepto y su sonido proviene de las plataformas digitales de música; un universo alterno que pocos (en el mundo popular) se atreven a recorrer, sin embargo, Andrés ha entrado a ese lugar y ha salido con una colección de canciones que unen lo mejor de varias generaciones. Wet Baes transmutó del vaporwave y sus derivados a un sonido estético y digerible.

En una charla amena, Andrés cuenta cómo nació el nombre que le ha dado reconocimiento a lo largo del país: “Las primeras canciones que hice para el proyecto son una especie de intento por tomar la textura sonora de los ochenta. En esa época mi trip era totalmente ochentero. Cuando Wet Baes nació, los géneros de internet eran una realidad y tomaron los sonidos de los ochenta. Estaba el vaporwave, el future funk, artistas como St. Pepsi… entre otros. Tomar sampleos y todo este asunto ya estaba muriendo y a pesar de eso, yo quise entrarle”.

Wet Baes se ha presentado en los festivales más destacados de México. Desde el Carnaval de Bahidorá hasta el festival Anagrama, el músico ha conquistado el corazón de los más nostálgicos con canciones como “Midnight Caller” o “Dancing in the Dark”. “La mayoría de la gente que te va a ver no te conoce. Es chistoso porque me he dado cuenta que es mezclado. Hay gente que te sigue y va a los festivales para ver el show y hay otros que no te conocen pero comienzan a seguirte. No esperaba este tipo de reacciones. En todas las fechas siempre han habido fans y la conexión que he tenido con la gente ha sido muy chida”, comenta Wet Baes sobre sus seguidores.

Sobre Changes, su álbum debut, Andrés platica que el proceso creativo ha sido algo genuino y pensado con una estructura sólida: “Changes es un disco con el propósito de contar en ocho canciones una etapa de cambios y le puede quedar a cualquiera. Hay muchas cosas personales pero uno puede sentirse identificado y decir ‘eso también me pasó a mí’. Instrumentalmente hablando hay una conexión entre canción y canción. Todo el disco está compuesto bajo un mismo círculo de melodías por la misma razón. Que escuches cada una de las canciones y que en esos 30 minutos encuentres un mensaje y no solamente te eches ocho rolas porque sí. Últimamente, los álbumes se hacen así, meten muchas canciones y al final terminas escuchando tres… Por eso quise hacer sólo un trip”.

Roger Waters dice que si quieres hacer un álbum, este tiene que acariciarte de la misma forma, si tú cambias de forma radical, no servirá mucho. Tener un sólo viaje con la misma casa de melodías —como yo le llamo— te mantiene familiar, recuerdas el disco como una sola cosa, no como un paquete de mercancía musical”.

Wet Baes compone con Appleton Live pero también lo hace con sintetizadores análogos, bajo eléctrico y batería acústica, receta que le da un sazón especial a sus canciones. “Este disco tuvo mucha retroalimentación de amigos músicos, pero me cuesta trabajo hacer equipo con las personas porque todavía no puedo conectar con otros y que entiendan lo que traigo en la cabeza. Esta fue una de las razones por las que mi banda se separó. Me clavé para aprender producir además de tocar mis instrumentos. Aprendí a conocerme como músico y aprendí que mi forma de trabajar es esa”.

En la escena independiente mexicana, los músicos tardan un tiempo considerable para lanzar una producción, más aún, si estos no colaboran con una productora o un estudio de grabación: “Son meses de preproducción y producción, es un periodo largo. Para mí que soy productor de alcoba, no quise entrarle a la grabación de estudio. Con lo que iba ganando con los shows compré instrumentos y todo lo que necesitaba. En eso estuvo enfocado Changes, en que yo tuve el control por completo”, menciona el músico mexicano sobre su forma de componer y su método autodidacta.

Foto: Daniel Patlán

“Grabo una base rítmica, la dejo reposar y poco a poco la termino. Para mí, componer canciones es como cocinar un pastel. Cualquiera puede hacer un track pero no cualquiera le puede entregar un pedazo de vida. Creo que en eso consiste ser tu propio productor y en general eso sucede en la música. Mi manera de hacerla es saber bien qué es lo que quiero y darle parte de mí. Changes es resultado de darle tiempo a ese platillo musical.

Para finalizar la conversación, Andrés confiesa qué le preguntaría a sus más grandes ídolos: “Me hubiera gustado haberle producido a Michael Jackson, John Lennon y Justice. Le preguntaría a MJ qué cree sobre el sentido de mi canto y a Lennon le preguntaría sobre cosas un poco más místicas. Siento que ellos dos serían buenos críticos. Me gustaría preguntarles ‘¿Qué hay en ese mundo que te llevó a la grandeza? ¿Cómo le haces?’”.



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