Patti Smith representó a Bob Dylan en la ceremonia del Nobel


Durante la premiación, la cantante interpretó “Hard Rain’s A-Gonna Fall” y fue leído el discurso de aceptación que Dylan envío previamente.


POR Staff Rolling Stone México  



El día de hoy se llevó a cabo la ceremonia de premiación del Nobel de literatura, y a pesar de que Bob Dylan, el galardonado de este año, no asistió al evento, Patti Smith se encargó de que su ausencia no se notara.

Durante la gala celebrada en Estocolmo, la cantante y pionera del punk norteamericano ofreció una emotiva interpretación de “A Hard Rain’s a-Gonna Fall“, una composición de Dylan de 1963 perteneciente al álbum The Freewheelin’ Bob Dylan.

Patti Smith, quien se ha dedicado a la poesía y la música maravillada por la obra de Dylan, tal y como ha reconocido en varias ocasiones, tuvo que parar en mitad de la canción, visiblemente emocionada. “Lo siento. Estoy muy nerviosa, les pido disculpas”, reconoció ante el auditorio.

Minutos antes de la presentación de Smith, el académico Horace Engdahl habló en su discurso de la “literatura cambiante” y la trascendencia del trabajo de Dylan: “De repente, gran parte de la poesía de los libros en nuestro mundo se sentía anémica, y las letras de canciones rutinarias que sus colegas seguían escribiendo eran como pólvora anticuada después de la invención de la dinamita. Pronto, la gente dejó de compararlo con Woody Guthrie y Hank Williams, y se volvió a Blake, Rimbaud, Whitman, Shakespeare”.

“Devolvió al lenguaje de la poesía su estilo elevado, perdido desde los románticos. No para cantar las eternidades, sino para hablar de lo que estaba sucediendo a nuestro alrededor. Como si el oráculo de Delfos leyera las noticias de la tarde. La jerarquía de los géneros, la estimación de lo grande y lo pequeño, lo alto y lo bajo de la literatura, se anuló. ¿Qué importa el rango de una obra cuando su belleza es del más alto rango? Esa es la respuesta directa a la pregunta de cómo Bob Dylan pertenece a la literatura: porque la belleza de sus canciones es del más alto rango”, dijo Engdahl.

A principios de octubre se dio a conocer la noticia de que el músico era el acreedor del Premio Nobel, desatando polémica no solo por la naturaleza del galardón, sino por la actitud que había adoptado al “ignorar” las llamadas de la Academia Sueca. Para el día 29 del mismo mes, Dylan rompió su silencio asegurando que era un honor y algo difícil de entender; sin embargo, volvió a confundir a todo el mundo cuando dijo que no podría asistir a la ceremonia debido a que tenía algunos compromisos programados previamente.

Si bien no asistió al evento, Dylan envío su discurso de aceptación, el cuál fue leído por el embajador de Estados Unidos en Suecia, Azita Raji, y que puedes leer a continuación:

“Buenas tardes a todos. Extiendo un saludo caluroso a los miembros de la Academia Sueca y a todos los distinguidos invitados que están presentes esta noche.

Lamento no poder estar con ustedes en persona, pero por favor sepan que estoy definitivamente con ustedes en espíritu y honrado de recibir un premio tan prestigioso. Recibir el Premio Nobel de Literatura es algo que nunca pudiera haber imaginado o previsto. Desde muy pequeño, he estado familiarizado con leer y absorber el trabajo de aquellos que han sido reconocidos con este honor: Kipling, Shaw, Thomas Mann, Pearl Buck, Albert Camus, Hemingway. Estos gigantes de la literatura cuyos trabajos son enseñados en colegios, almacenados en librerías alrededor del mundo o mencionados en tono irreverente siempre han causado impresión profunda. Que yo me una a los nombres de esa lista es algo que no puede ser descrito con palabras.

No sé si alguno de estos hombres o mujeres pensó alguna vez recibir el honor del Nobel para sí mismos, pero supongo que cualquiera que escribe un libro, un poema, una obra en cualquier lugar del mundo podría albergar ese sueño secreto. Probablemente esta enterrado tan profundo en ellos, que ni siquiera son conscientes de que está ahí.

Si alguien me hubiera comentado sobre una posibilidad de ganar el Nobel, yo hubiera pensado que tenía la misma probabilidad que la de pararme en la luna. De hecho, durante el año en que nací y unos cuántos después, no había nadie en el mundo que fuera considerado lo suficientemente bueno para ganar el Nobel.

Yo estaba de gira cuando recibí esta sorprendente noticia y me tomó varios minutos procesarlo. Comencé a pensar en William Shakespeare, la gran figura literaria. Reconozco que él se hubiera identificado como un dramaturgo y la idea de que estaba haciendo literatura no hubiera pasado por su cabeza puesto que él escribía diálogos para ser recitados en un escenario y no leídos. Cuando estaba escribiendo Hamlet, estoy seguro de que pensaba en muchas cosas: ‘¿Quiénes son los mejores actores para este papel?, ¿cómo debería ser interpretado?’, ‘¿realmente quiero ubicar la historia en Dinamarca?’ Su visión creativa y ambiciones sin duda estaban siempre en su mente, pero también había cosas mucho más mundanas a tener en cuenta: ‘¿Hay asientos suficientes para el público?, ¿de dónde voy a sacar un cráneo humano?’ Podría apostar que la última pregunta que se haría Shakespeare es si lo que hacía era literatura.

Era un adolescente cuando comencé a escribir canciones, e incluso cuando empecé a ganar cierto renombre por mis habilidades, mis aspiraciones para con las canciones sólo aumentó. Pensé que podían escucharse en cafeterías o en bares, después tal vez en lugares como Carnegie Hall o London Palladium. Si soñaba en grande, tal vez podría haberlas imaginado en la radio. Ese era para mí, el verdadero gran premio porque significaba que tenías una audiencia y por lo tanto podía seguir haciéndolo.

Bien, lo he seguido haciendo, y lo he hecho por mucho tiempo. He grabado docenas de álbumes y tocado en cientos de conciertos en todo el mundo, pero son mis canciones el centro vital de todo lo que hago. Parecen haber encontrado un lugar en la vida de miles de personas en diferentes culturas y estoy muy agradecido por eso.

Pero hay una cosa que debo decir. Como intérprete he tocado para 50 mil personas, y lo he hecho para 50, y puedo decirles que es más difícil tocar para esas Cada persona tiene un identidad individual y un mundo propio, y pueden percibir las cosas de un modo más claro. Tú honestidad y la forma en la que ésta se relaciona con tu talento, es puesta a prueba. El hecho de que el comité del Nobel es tan pequeño, no me ha pasado desapercibido.

Pero, como Shakespeare, constantemente estoy muy ocupado para perseguir estoy demasiado ocupado persiguiendo mis empresas creativas como para lidiar con todos los aspectos de la vida mundana. ‘¿Quiénes son los mejores músicos para estas canciones?, ¿las estoy grabando en el estudio correcto?’ Algunas cosas nunca cambian, incluso en 400 años.

En ningún momento tuve tiempo para pensar, ‘¿mis canciones son literatura?’. Así que agradezco a la Academia Sueca por tomar el tiempo para considerar esa pregunta y, en última instancia, proveer una respuesta tan maravillosa.

Mis mejores deseos para todos ustedes,

Bob Dylan“.

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