Crónica de un “Mareo” de la PGR


Mario Flores, joven tuitero fue detenido para aclarar el origen de un tuit que puso relacionado con el desplome del helicóptero del secretario de Gobernación, Francisco Blake Mora


POR Staff Rolling Stone México  



Mario Flores, joven tuitero fue detenido para aclarar el origen de un tuit que puso relacionado con el desplome del helicóptero del secretario de Gobernación, Francisco Blake Mora

Por Miguel Ángel Ángeles (@mangelangeles)

13:00 Un grupo de doce automóviles no identificados llega al domicilio de los padres de Mario Flores Vargas, publicista, ilustrador y aparentemente, “incómodo y sospechoso tuitero”. Una vez ahí, un grupo de agentes se dispone a arrestar y posteriormente trasladar al twittero en cuestión a la delegación de la PGR en el Distrito Federal, localizada en las inmediaciones de la Plaza de la República, frente al Monumento a la Revolución. La trifulca generada –debido principalmente a que Flores Vargas se resistió al arresto- llama la atención de los vecinos, quienes alertan al padre de éste apenas y los autos abandonan el lugar. El pánico comienza.

17:00 La situación parece no mejorar. Tras avisar a algunos amigos cercanos, el apoyo de estos no se hace esperar: han convocado a reunirse a las afueras de la PGR en Plaza de la República. La sospecha: la detención fue producto de un tuit emitido por @mareoflores el 10 de noviembre, apenas un día antes del accidente de Francisco Blake Mora. En concreto, el polémico mensaje decía: “No salía tan temprano del trabajo desde que se cayó la avioneta de Mouriño. Anden con cuidado, funcionarios voladores.”

17:15 Los primeros inconformes ya están ahí y con el paso de los minutos el grupo comienza a nutrirse. Tuits van y vienen, entre ellos uno del propio Flores Vargas anunciando “Estoy completamente bien. Gracias a todos, todo se aclarará en un momento. GRACIAS.”, el cual, no deja del todo tranquilo al quórum que ya suma varias decenas.

19:00 El tiempo sigue corriendo y los rumores sobre golpes y abuso de autoridad crecen. Se afirma que pudo haber sido detenido desde las 11:00 am y también, hay quien dice que “el mensaje que mandó es muy extraño”. La consternación es evidente, basta ver los rostros de algunos de sus allegados, entre ellos Elizabeth Calzado, novia de Mario Flores quien asegura haber hablado con él, según ella, lo último que le dijo fue “Avisa que estoy bien”. #MeArrestolaPGRPorque y #MareoFlores ya son trendtopics.

19:30 Lilián Bañuelos, amiga y follower, recibe un mensaje de Flores Vargas un tanto desconcertante: “Estoy bien, con mis papas declarando. La PFP me levanto, luche, me calmaron, estoy declarando. Pls avisen en tuiter o algo”. A pesar que de cuando en cuando brotan algunas risas y bromas entre los reunidos, dicho mensaje deja de nuevo un halo de incertidumbre.

20:30 Tras varios momentos de confusión en los que se creyó que quien salía era Mario Flores, la gente sigue aumentando y el ánimo no baja. Periodistas vienen y van. La gente se queda. No importa que no sea él, ellos gritan por igual, incluso cuando en repetidas ocasiones alguien se asoma desde el sexto piso. “Suelten a Mario” suena por todo el lugar. “Pinche país” también se escucha, aunque en un tono más bajo. La indignación se deja sentir en palabras y por supuesto, en tuits.

22:00 Han pasado más de cinco horas desde que llegaron los primeros tuiteros. Más de cinco horas en las que se ha dicho de todo y en las que 140 caracteres han demostrado lo incómodos y “sospechosos” que pueden ser. Ni siquiera cabe preguntar si peligrosos. Mario sale, los gritos de gusto se escuchan. El abrazo de dos se convierte en un abrazo de muchos. Las sonrisas no se esconden. Comienzan a llover las aclaraciones, los agradecimientos. Sí se resistió, sí fue él quien comenzó a golpear. No hubo orden de presentación, mucho menos de arresto. Un comunicado del organismo evidencia y oficializa el atropello, cuya finalidad dicen fue “agotar todas las líneas de investigación necesarias para el esclarecimiento de los hechos”.

Las preguntas siguen brotando a la par de los tuits. ¿Hasta cuándo? ¿Qué sigue?

Las respuestas -al menos ahora- siguen en el aire. La gente, afortunadamente, sigue tuiteando.

140 caracteres sirven de mucho, después de todo.

Más sobre el caso, en nuestro número de diciembre.



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