Invadiendo: Turbina


Uno de los proyectos discográficos más interesantes que hay en la escena independiente mexicana es la trilogía Leti’ Hum Eek’ – Inda Jani – Mish Masadise, de Turbina


POR Staff Rolling Stone México  



Uno de los proyectos discográficos más interesantes que hay en la escena independiente mexicana es la trilogía Leti’ Hum Eek’ - Inda Jani - Mish Masadise, de Turbina

Por: Andrés Díaz

Uno de los proyectos discográficos más interesantes que hay en la escena independiente mexicana, es la trilogía Leti’ Hum Eek’ – Inda Jani – Mish Masadise de Turbina, el cual aparte de retar al tiempo por lanzar remezclas de canciones aún no editadas, crea al final un concepto más integral.

Para conocer este proyecto, fuimos al cuarto de ensayo de la banda, donde nos platicaron sobre la influencia indígena, el aprovechar las desventajas del retraso de la edición del resto de la trilogía y sus planes a futuro.

“Lo primero que editamos fue en 2001 con el sencillo ‘Abre la puerta’ del compilado El que la hace la grita. Desafortunadamente no pasó nada mediáticamente con eso. Hasta 2006 sacamos nuestro primer disco Panamérica donde sacamos un par de sencillos  y videos como ‘Mira al Cielo’, e incluso nos nominaron para los Premios MTV. Luego dejamos pasar mucho tiempo para reestructurar todo: desde la alineación hasta la música; incluso muchos pensaron que ya nos habíamos desintegrado”, nos cuenta Alex.

En el lapso del primer al segundo disco pasó toda una generación de oyentes que ya no están tan atentos de la radio como de los medios electrónicos, por lo que para no quedarse atrapados en un mismo concepto decidieron crear la trilogía Leti’ Hum Eek’ – Inda Jani – Mish Masadise, la cual se compone de tres partes: un vinil, un CD y descargas. “La gente nos tenía en el concepto de brit pop, pero no era que hasta que nos veían en vivo es donde se percataban de la esencia de la banda. Eso tratamos de reflejar en este disco. Nos tardamos porque Gerry Rosado, nuestro productor, estaba en otros proyectos y había pocos lapsos de grabación y mezcla, aparte nos quedamos sin integrantes en el proceso”, nos cuenta Homero.

El título proviene de la preocupación de recuperar las raíces de México al integrar el dialecto indígena; también es una forma de protesta en contra de las bandas latinas que cantan en inglés. “Las lenguas indígenas tienen un significado muy visual y remiten a cosas mágicas; a un mundo que nunca vivimos pero que de alguna forma es cercano a nosotros”, nos dice Aarón.

Grabaron 15 temas que se repartieron en las tres partes. La primera es más orgánica, la segunda es más electrónica y la tercera es una combinación de ambas en donde cantaron en náhuatl y del cual habrá remezclas; una de ellas es  del productor holandés de dubstep experimental Roel Funcken, así como Sonido San Francisco, Daedelus, Alonso Arreola entre otros. “Lo hicimos así porque no cabía todo en un CD, por lo que dejamos lo más orgánico en el CD y lo más viajado en el vinil ya que hay cierta disposición de escucha por el formato”, nos cuenta Alex.


El vinil será editado tentativamente en febrero, antes de que vayan a SXSW (South By Southwest) en Austin, Texas. Algunas de estas canciones se han ido estrenando en sus conciertos para que cuando se edite ya estén muy amarradas. “Hubo canciones que se fueron enriqueciendo en el proceso, por ejemplo, el rapero Bocafloja entró en una colaboración afectando la canción. Él nunca había colaborado con una banda rockera y estuvo padre porque el resultado fue muy interesante”, nos platica Alex.

La influencia del progresivo en el disco ha ayudado a que las versiones de las canciones estén cambiando contantemente y que no suenen “viejas”, ya que suenan diferentes por la vibra y por el cambio de integrantes. “Usábamos muchas secuencias para sonar como el disco, pero las dejamos a un lado para que sonáramos más en vivo”, dice Homero.

Por cómo se han presentado las dificultades para editar un disco, su próxima producción será una colección de sencillos que irán juntando a lo largo del año en vez de juntarse hasta el estudio a hacerlas. “La idea de esto es convertir nuestro cuarto de ensayo en un estudio para que cuando nos juntemos con el productor que vayamos a tener ya tengamos algo más armado”, finaliza Cheo.



comments powered by Disqus