Vive Latino 2011. Día 2


Cobertura especial. Día 2 del Vive Latino 2011


POR Staff Rolling Stone México  



Cobertura especial. Día 2 del Vive Latino 2011

De la melancolía al reencuentro…
Siguen los homenajes a Rita Guerrero

Fotos Salvador Bonilla
Texto Paola García

Quizá una de las cosas que más ha caracterizado al Vive Latino de este año, ha sido la melancolía por las primeras ediciones del festival, con carteles que conformaban grupos como La Maldita Vecindad, La Gusana Ciega, Enanitos Verdes, La Lupita, Santa Sabina, Zurdok, Control Machete, entre otros. Aquellos festivales en los que se acababa el agua para beber y donde, luego de un día de intenso calor, caía la lluvia para refrescar o aumentar las emociones; donde el piso de plástico volaba en una guerra campal entre la gente que estaba en gradas y la que estaba en la explanada, o donde la alfombra que cubría el pasto sintético servía como trampolín para aventar a la gente en el aire. Pues bien, el segundo día tuvo algunos de esos detalles que hacían recordar viejos momentos.

Los boletos se habían agotado días antes, el reencuentro de Caifanes parecía el motivo principal para que se esperara una cantidad mayor de asistentes. Y así fue. Cuadras antes de llegar al Foro Sol podían verse filas interminables de autos estacionados, gente caminando por las calles con playeras que recordaban algunos de los discos más emblemáticos de la banda y, al llegar al lugar, era casi imposible poder ingresar o salir del escenario Vive Latino, el principal, donde por la noche sería el esperado reencuentro entre Saúl Hernández, Alejandro Marcovich, Alfonso André, Sabo Romo y Diego Herrera.

Anita Tijoux fue una de las grandes sorpresas que se vivieron por la tarde en el escenario Indio, donde hizo sonar “1977”, la favorita de Thom Yorke, de Radiohead; así como “A veces” y “Partir de cero”.

ANA TIJOUX copy
La Gusana Ciega aprovechó para presentar Conejo en el Sombrero, su nuevo disco, y dar un breve recorrido por temas como “Tornasol”, “No puedo Verte” y rendirle homenaje a Rita Guerrero, de quien lamentaron su fallecimiento.

LA GUSANA copy

Otros que también aprovecharon la ocasión para presentar nuevo material fueron los de San Pascualito Rey, quienes lanzaron a la venta oficialmente su disco Valiente, y del que presentaron el sencillo “Salgamos de aquí” y “Carne Abierta”, así como “Flush” y “Olvídate de mí”.

SAN PASCUALITO REY ROLLING 01

La gente ya se había instalado en la explanada principal, sin muchos ánimos de moverse hacia otros escenarios, pues no querían perderse el gran cierre y, pese a que muchos de ellos iban a ver sólo a una banda, le dieron un recibimiento brutal a los otros grupos que desfilaron por ese escenario. Jarabe de Palo, que en años anteriores había sido abucheado y alabado al mismo tiempo, recibió gran respuesta del público. En medio de la puesta del sol, Pau Donés presentó parte de su reciente material ¿Y ahora qué hacemos?, al mismo tiempo que recordó aquellos temas que lo trajeron a México y que lo llevaron a presentarse por primera vez en el Vive Latino como “La Flaca”, “Grita”, “Agua” y “Dos días en la vida”, así como “Bonito”, que enmarcó el momento.

JARABE DE PALO copy

Conforme transcurría el tiempo el foro se llenaba aún más y era complicado moverse hacia otros escenarios. La guerra entre los que se encontraban en gradas y los de la explanada no se hizo esperar, sólo que a diferencia de hace 10 años, esta vez no eran bloques de plástico, sino vasos de cerveza los que volaban de un lado a otro. Minutos más tarde, Los Bunkers comenzaban su actuación con la misma suerte que la de los españoles. Era impresionante ver cómo la gente coreaba aquél clásico de Los Ángeles Negros, “Y Volveré”, ahora en voz de los chilenos. A ésta le siguieron “Miéntele” y “Llueve sobre la Ciudad”, que se replicó en un foro a reventar.

LOS BUNKERS copy

Tiempo después llegó el momento de los argentinos Enanitos Verdes, la ahora dupla que se confesó “jugar de local”, tras llevar varios años viviendo en México. En ese instante fue cuando se desató la melancolía por los ochenta gracias al repaso que dieron por aquellas canciones que los han consagrado y que les abrieron la puerta de nuestro país. “La Muralla Verde” se escuchó en voz de miles de gargantas que atiborraban el lugar, y entre el público podían escucharse frases como “te acuerdas de esa canción…”, “esa canción la escuché cuando tenía…” Marciano aprovechó para rendirle homenaje a su recién fallecido compañero Sergio Embrioni, a Rita Guerrero y a Gustavo Cerati, de quien dijo que “aún está con nosotros,” dedicando “Amores Lejanos”.

ENANITOS copy

Para ese entonces el Foro estaba a su máxima capacidad, las gradas lucían repletas y en la explanada no se hicieron esperar los empujones de la gente en busca de un buen lugar. De repente en las bocinas comenzó a sonar “Azul Casi Morado”, de Santa Sabina, la cual fue coreada por la gente como si se tratara de un himno. Sin duda uno de los momentos más emotivos de la noche. Al término de la canción, el escenario se iluminó dejando ver la silueta de Diego sobre el teclado, una silueta que hacía años no ocupaba el mismo escenario que el resto de la banda. Alfonso anunció su presencia con tremendos batucazos, y luego vino Sabo armado con su bajo. De inmediato Saúl y Alejandro salieron a escena volcando a la gente en gritos. El reencuentro que muchos habían esperado en México, por fin se estaba llevando a cabo. De inmediato comenzó “Será por eso”, que se replicó en las más de 70 mil personas ahí reunidas, dejando sin palabras a Saúl, quien sólo pudo decir “Es difícil hablar cuando ustedes ya robaron la palabra raza. Caifanes está a sus pies”, y se hincó a rendirle pleitesía al público. Luego siguió “Mátenme porque me muero”, con ese grito característico que erizaba la piel durante el coro. “Viento” y “Antes de que nos olviden” también sonaron, la gente lucía emocionada recordando de la misma forma los viejos tiempos de cuando la banda comenzaba a ser un hito, sólo que 15 años después y con una voz de Saúl que no lograba los agudos. Sin embargo la gente se encargó de cubrir esos huecos, complementando los coros y berreos ochentenos que marcaron a muchos.

CAIFANES ROLLING copy

Saúl aprovechó para dedicar “Ayer me dijo un Ave” a Rita Guerrero y al maestro Eugenio Toussaint, quien también falleció este año. Luego siguieron más clásicos, “Aquí no es así”, “Miedo” y “Afuera”, en la que Alejandro destacaba con su solo a un muy alto nivel, opacando incluso en momentos la voz de Saúl. La banda tuvo que regresar al escenario en dos ocasiones más, ante los gritos del público que había llegado desde tempranas horas para verlos, y de todos aquellos que, a pesar de la fatiga del día, aún querían más. “Hasta Morir”, “No Dejes Qué”, “La Célula que explota” y “La Negra Tomasa”, fueron los que cerraron con broche de oro la gran espera, el recuerdo melancólico de una banda que muchos deseaban ver de nuevo sobre el escenario, y las actividades del segundo día en el Vive Latino.

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