Boy George


Boy George, el otrora camaleón de karma regresa con nuevos bríos.


POR Staff Rolling Stone México  



Boy George, el otrora camaleón de karma regresa con nuevos bríos.

La estrella pop más extravagante de los años ochenta está sobrio, atlético y finalmente haciendo música otra vez

Por Rob Sheffield

Con su nueva barba y un discreto sombrero de lana, la estrella de Culture Club pasa por un tipo ordinario. “He aprendido a pasar desapercibido”, dice orgullosamente. “En la calle o en el tren, bajo un poco mi sombrero y nadie sabe que soy yo. Siempre quise el tipo de fama que viene con un switch de apagado”.

El hecho de que Boy George esté sentando en donde sea es un logro después de todas sus escandalosas altas y bajas en el ojo público: Crecer en Londres como la autonombrada oveja rosa de una familia católica de clase trabajadora; fama mundial como la estrella pop más bella de 1980; aparecer con maquillaje en MTV cantando éxitos como “Karma Chameleon” y un gran y largo éxito como DJ. Después, sus terribles colapsos debido a las drogas durante los años 2000, aunados a su tiempo en prisión. Y ahora, su casi imposible renacimiento a los 52 años, rematando con su primer álbum de temas inéditos en 18 años.

“Mucha gente me hizo a un lado durante los últimos 10 años”, comenta riendo. “No los puedo culpar, yo también hubiera hecho lo mismo después de todos esos accidentes de auto a los que me expuse. ‘No hay vuelta atrás de ese desastre’. Pero siempre tuve una casi insana racha optimista, esa parte de mí que dice: ‘Las cosas no se pueden quedar tan mal como están ahora’. Puede que sea un modo de pensar irlandés, no lo sé”. Aún entre todas sus pesadillas, la música lo mantuvo a flote: “Siempre fui bueno con la música. La única cosa en mi vida en la que era espectacularmente terrible era en ser un drogadicto”.



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