P&R: Billy Corgan


Billy Corgan, el líder de The Smashing Pumpkins, explora sus peores inseguridades en ‘Oceania’.


POR Staff Rolling Stone México  



Billy Corgan, el líder de The Smashing Pumpkins, explora sus peores inseguridades en 'Oceania'.

El líder de The Smashing Pumpkins explora sus peores inseguridades en Oceania.

Por @Paos García
Fotos interior: Salvador Bonilla

Entro a la sala de prensa y al fondo se encuentra Billy Corgan en el teléfono tratando de enviar un mensaje. “Lo siento, le prometí a una fan que la felicitaría. Es su cumpleaños”, me dice apenado antes de tomar asiento para la entrevista; parecía que aquel chico que en los años noventa gritaba “God is empty” en la canción ‘Zero’, ahora era un tipo bueno, aunque su sonrisa maliciosa lo delata; sigue siendo el mismo Corgan sarcástico, critico, aún cuando la espiritualidad es parte esencial de Oceania, uno de los discos más introspectivos en su discografía, según explicó. “Todos los discos de Smashing Pumpkins tienen sentimientos diferentes. Oceanía es muy personal, porque fue escrito alrededor de muchas cosas que me estaban ocurriendo”.

En Oceanía parece que atraviesas por diferentes estados de ánimo, desde la espiritualidad hasta la soledad. ¿Qué hay detrás de este álbum?
Creo que la diferencia de explorar el tren del ego, el cual se trata de preguntarse “¿quién soy en el mundo?”, contra explorar el tren del corazón que es “¿quién soy con Dios?”. A veces nos medimos de acuerdo a nuestro trabajo, a nuestro cuerpo o a quien nos ama o quién nos quiere coger. Toda la vida buscamos estas medidas que nos demuestren lo que valemos, pero Dios nos enseña que valemos tal cual somos y él no discrimina. Si crees que Dios expresa amor incondicional, entonces se vuelve muy difícil entender por qué nuestra vida es como es. ¿Dios hizo mi vida como es o yo hice mi vida como es? Una pregunta más profunda es ¿Qué necesito de Dios?, ¿Qué necesito de ti?. Si comienzas a pensar así, entonces empiezas a ver la vida de una forma diferente, porque entonces ves que sí te puede dar lo que necesitas, y si no puede, solo es de manera temporal.

En este disco utilizas mucho palabras como “libertad”, “fe”, “amor”. ¿Qué te mantiene creyendo? Sobre todo cuando tienes dudas como “¿quién soy?” y “¿a dónde va mi música?”
Creo que… es una muy buena pregunta. La verdad es que ya no sé, y digo esto de la manera más humilde. No estoy muy seguro hacia dónde vamos porque no hay otras bandas que hayan tomado el mismo camino que Smashing Pumpkins. No es como si dijera “bueno, Led Zeppelin también tuvo su periodo espiritual,” en realidad no tengo muchos ejemplos a seguir y poder decir “Ok, así es como se hace”. Así que, o soy moralista como John Lennon -uno de mis ídolos al hablar de política y música y los sistemas que explotan a la gente incluyendo a los artistas- o me hago el tonto y pretendo ser como alguien más que mantiene la boca cerrada para vender más discos solo para que la gente pueda decir “me cae bien, es maravilloso,” cuando realmente no conocen a la persona. Al preguntarles “¿cómo ha sido el tour?”, esas personas siempre responden “¡nos divertimos mucho, es genial, amamos a nuestros fans!”

Y no siempre es verdad…
No, pero la gente les cree, porque parte de creer en el rock & roll es creerse la fantasía. Yo estoy alejado de la fantasía, a veces ni siquiera sé qué decirle a la gente.

¿Te afectan las críticas de los fans sobre la nueva banda y la nueva música?
Tiene sus momentos difíciles, pero te mantiene fuera de la fantasía. Podría sentarme en casa y pensar “he vendido tantos discos y Oceania está bien y todo está perfecto,” pero siempre he creído que es mejor como artista que recibas el sentimiento de las calles. Cuando salió Oceania, los viejos fans dijeron “me gusta este álbum, me recuerda al pasado,” eso fue lo que escucharon, solo porque era mi voz y mi guitarra. Es como cuando terminas con alguien y dos años después salen a cenar y todavía tienen ese sentimiento romántico, piensas “todavía lo amo,” pero después dices “¡ahora recuerdo por qué no estoy a tu lado!”. Así es con Smashing Pumpkins, la gente tiene este recuerdo romántico. No puedes etiquetarlos, durante los 90’s intentaron una y otra vez ponernos una etiqueta, ahora, casi 25 años después, me pregunto cuál será la nueva etiqueta y quién dirán qué soy, porque muchos dicen que estoy loco, que hago cosas locas, que por qué empecé una compañía de luchas; pero no, eso no es estar loco. Creo que la gente que sigue haciendo la vieja rutina de la industria de la música sí están locos.

Trent Reznor cerró su cuenta de Twitter porque dijo que no quería romper la imagen que sus fans tenían de él como líder de Nine Inch Nails.
Si realmente lo piensas, lo que están diciendo es: “creo en un libro de historietas, no quiero saber sobre la persona real”. Para mí eso es fantasía, y si necesito crear una fantasía para hacerte comprar mis discos, entonces no me interesa. Las personas que son fans de los Smashing Pumpkins ahora, realmente son fans de la banda, no están comprando un sueño porque no les estamos dando ninguno. ¿Qué es más importante, una experiencia real o una experiencia de fantasía? Yo diría – y lo digo con un argumento espiritual- que es mejor la experiencia real.

En el relanzamiento del Pisces Iscariot incluyes fotos y videos de los primeros años de la banda. ¿Aún recuerdas cómo fue el primer show de The Smashing Pumpkins?
¡Claro que recuerdo mi primer show! Recuerdo el primero de James, el de D’arcy y el de Jimmy. También el primero con la alineación original. El primero fue terrible, no porque fuéramos malos, sino por que la atmósfera era terrible y la gente fue muy grosera, además había un DJ que hablaba mientras estábamos tocando y solamente había diez personas ahí. Para el segundo, que fue el primero con D’arcy, había como 100 personas; recuerdo haber pensado “Ok, este es un buen comienzo, esto es más como lo que quería sentir”. El primero de Jimmy fue bastante interesante por que James y D’arcy no lo querían en la banda, así que básicamente les dije: “vamos a tenerlo solo por un show,” aún sabiendo que mentía, así que había este sentimiento de que todo era temporal, pero yo sabía que no sería así.

Para el show de esta gira trabajaste con Shaun Evans, quien colaboró con Roger Waters en The Wall. ¿Cómo fue la planeación del concepto visual de Oceania?
Fue realmente interesante porque nos ayudó a construir una atmósfera de ensueño que no le roba la atención a la música. Es más como si fuera un sueño y todos fuéramos parte de él. Es como dos ideas artísticas que se entrelazan, algunas veces corren paralelamente, algunas otras no combinan en nada, pero así es la vida también. Puedes estar en el mejor día de tu vida y de pronto caminando por la calle te topas con alguien que empieza a molestarte. De pronto la realidad de ese alguien más empieza a imponerse sobre la tuya. Así que es un poco como tener un sueño que explica lo que hay debajo. Me gusta, siento que está padre, creo que él hizo un muy buen trabajo.

Partiendo de la idea de que Oceanía es un disco muy personal, ¿podría decirse que Teagarden by Kaleidyscope – de 44 tracks, entre ellos los de Oceanía– será una autobiografía musical de todo lo que has vivido durante su grabación?
Bueno, ya veremos si alguna vez lo termino. Mellon Collie and the Infinite Sadness tenía 56 canciones para cuando yo tenía 28 años, así que imagino que 44 son muy posibles. Creo que Teagarden se trata de la transición de una filosofía a otra, de un modo de vida a otro; podrías compararlo a un cambio del “viejo Smashing Pumpkins” al nuevo. Para mí es más acerca del cambio de una vieja vida a una nueva. Cuando empecé Teagarden tenía ciertas creencias; ahora con Oceania, con la forma en la que estoy en la banda y los conciertos que hemos tocado hasta ahora, han cambiado la manera en la que pienso y por eso nunca haré el mismo tipo de música que hacía en un principio, lo cuál me parece interesante porque puedes ver todo el proceso a través de la música. Cuando no lancé las canciones de Teagarden y solo hice el álbum, fue casi como guiarte al bailar sin que entendieras los pasos.

¿Todavía estás trabajando en tu biografía?
¡Oh sí! He trabajado en ella por casi tres años, lo hago todo el tiempo porque siempre hay cosas nuevas qué agregar. Probablemente he escrito cerca de 500 páginas hasta ahora. Y sí hablaré sobre todo, sexo, drogas y rock & roll.

¿Qué hay de Resistance Pro, tu compañía de lucha?
¡También tenemos luchadores latinos trabajando con nosotros! Es una compañía independiente con base en Chicago, y estamos trabajando para obtener un reality show. Será un verdadero vistazo dentro del mundo de la lucha independiente. Nuestra meta, como compañía, es traer de regreso esa forma a la vieja escuela de la lucha de los 60’s, 70’s y hacerla moderna, con lo cual hemos tenido éxito. Algunos de nuestros talentos están siendo contratados por grandes compañías porque les gusta lo que hacemos. Así que creo que va a ser muy bueno, creo que será todo un éxito.

The Smashing Pumpkins

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The Smashing Pumpkins en México, por Salvador Bonilla



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