P&R: Phoenix


Thomas Mars y Laurent Brancowitz hacen una revisión de ‘Bankrupt!’, la reciente obra de Phoenix


POR Staff Rolling Stone México  



Thomas Mars y Laurent Brancowitz hacen una revisión de 'Bankrupt!', la reciente obra de Phoenix

Por @Andrés Díaz
Foto @Verónica Galicia

Creo que esta temporada decembrina es el mejor momento para analizar con más detenimiento los discos que salieron a lo largo del año. Uno que ha recobrado nuestra atención es Bankrupt! de Phoenix, que con el tiempo ha logrado librarse de las comparaciones de su antecesor Wolfgang Amadeus Phoenix para proclamar su propia personalidad.

Justo de este tema platicamos con Thomas Mars y Laurent Brancowitz en la pasada edición del Corona Capital, en donde a pesar de que el encuentro tenía un tiempo limitado, pudimos ahondar en este nuevo material así como la comunión que se crea entre ellos y su audiencia en sus conciertos, sin importar que sea un festival de miles de personas o en un venue reducido.

¿Qué tan diferente sienten la vibra de Bankrupt! con respecto al resto de su discografía?
Thomas: Nos sentimos orgullosos porque tuvimos que recorrer muchos caminos para llegar a este punto y la mejor manera de presumirlo es en vivo. Es un disco muy complejo, pero sobre el escenario se ha vuelto muy accesible para los fans.

El disco fue lanzado hace más de medio año, ¿cómo sienten que las canciones han ido madurando?
Laurent:
Te haré una comparación muy francesa: las canciones han ido madurado como el vino. De hecho cuando compusimos el disco teníamos en mente esto: hacerlas que crecieran y se enriquecieran con el tiempo al meterle muchas capas de sonido con sorpresas escondidas. Creo que a seis meses de su lanzamiento tanto nosotros como la audiencia estamos apenas entendiendo cual es el potencial del disco.

Algo muy particular que pasa en sus presentaciones es que les encanta tener contacto físico con la gente de las primeras filas
Thomas:
Es el fin último de las giras, aunque la audiencia es responsable de que suceda esto, no nosotros. Necesitamos ese contacto físico, es por ello que viajamos y visitamos tantos lugares. Cuando regresamos a casa es lo que más extrañamos y nos sentimos tristes y vacíos al recordarlo.

Es como crear un momento colectivo
Thomas:
Muchos shows hoy en día hacen lo opuesto al convertir al público en sólo espectadores. Eso hace que deseemos hacerlo aún más. En los festivales es más difícil porque la gente está más lejos pero nosotros queremos ir en contra de esta “regla social”.

¿Hay una línea narrativa en sus conciertos?
Thomas:
Sí, hay un proceso bien engrasado y pensado que por momentos interferimos con él al meterle caos y ver qué pasa. Afortunadamente en los conciertos pueden ver referencias visuales que nos inspiraron en el largo proceso de hacer este disco.

En una entrevista previa nos dijeron que este disco es muy similar a Wofgang Amadeus Phoenix en el sentido de que cuando empezaron a grabarlo estaban en el mismo estado anímico, ¿cómo es ese sentimiento cuando empiezas de cero, a grabar un nuevo disco?
Laurent:
En las primeras semanas estamos seguros de que será fácil por toda la experiencia que ya tenemos. Unas semanas después nos deprimimos porque nos damos cuenta de que será difícil; ahí es cuando comienza el trabajo. Fue un proceso bizarro porque escribimos las canciones juntos, por lo que no encontrás una canción triste que escribió alguno de nosotros porque acabó de romper con su novia. Estuvimos juntos todos el tiempo esperando a que sucediera algo extraordinario. Afortunadamente el proceso estuvo relajado y con menos dolor a pesar de que fue muy largo.

Ustedes han tocado en México desde lugares pequeños hasta en el festival más importante, ¿cómo le hacen para manejar la energía de una audiencia de miles de personas?
Laurent:
En los festivales hay un elemento bíblico que lo convierte en una experiencia extraordinaria. En México sentimos que los conciertos no son sólo entretenimiento. Fuimos al Estadio Azteca a ver el partido entre México y Panamá y, a pesar de que no me gusta el fútbol (lo siento si decepciono a algunos), me di cuenta de que no sólo era un evento deportivo, sino un encuentro entre niños, jóvenes y ancianos para compartir un momento y emocionarse.

Thomas: México ha sido el único país que desde un inicio entendió la amalgama de estilos que teníamos, sin importar la mezcla de pop, rock o electrónico. Incluso ahora en nuestro quinto disco muchos aún no entienden lo que hacemos. Recuerdo que una vez acompañé a mi abuela a comprar nuestro primer disco y nunca lo encontrábamos porque lo ponían en música francesa, internacional o luego en electrónica o dance. Fue muy extraño.



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