La timidez y grandeza musical de James Blake


Durante su visita al Distrito Federal, en la que se presentó ante un casi lleno Auditorio Blackberry, el multifacético productor inglés se sentó a platicar con Rolling Stone previo a su show.


POR Staff Rolling Stone México  



Durante su visita al Distrito Federal, en la que se presentó ante un casi lleno Auditorio Blackberry, el multifacético productor inglés se sentó a platicar con Rolling Stone previo a su show.

Por Jorge Ramis
Fotos Oscar Villanueva

El ukelele, instrumento pequeño que puede servirle a un niño como juguete, fue el primero de James Blake, quien empezó su historia musical a muy corta edad y que, a sus veintitrés años, ya ha sido nominado al Mercury Prize, uno de los premios más importantes para la nación inglesa.

Durante su visita al Distrito Federal, en la que se presentó ante un casi lleno Auditorio Blackberry, el multifacético productor inglés se sentó a platicar con Rolling Stone previo a su show.

“Estoy muy bien, siento una vibra muy positiva. En México todo ha resultado bien”, dijo James Blake, quien lucía la misma vestimenta que más tarde usaría en su presentación: una camisa azul que resaltaba aún más su flaqueza y que lo hacía parecer tan alto como la puerta de la habitación en la que nos encontrábamos (mide aproximadamente un metro con noventa centímetros).

Resulta interesante que el primer instrumento de James Blake fuera un ukelele, cuando toda su música se basa en una esencia electrónica. Surge, así, el tema de su padre: James Litherland, un compositor nacido en Salford, Inglaterra. “Tenemos una gran relación. Me ha enseñado mucho. Es una persona que se preocupa demasiado por mí. Me mostró música muy interesante y, bueno, él es la razón por la que hago este tipo de música.

James Blake
Estudiaste Música Popular en la Goldsmith University of London. ¿Cómo relacionas tus estudios con la música que haces?
Además de estudiar minimalismo, mis estudios, específicamente los de la universidad, no tuvieron impacto alguno sobre mí. Estos sólo me dieron un lugar para quedarme mientras tres años pasaban y yo no hacía nada.

¿Por qué?
Lo que hago en mi tiempo libre es lo que verdaderamente tiene algún impacto en mí, no lo que estudié. Trabajar con otras personas jamás fue lo mío. En la escuela había varias dinámicas que trataban acerca de trabajar en equipo y eso, en realidad, no me importaba. Yo sólo quería hacer beats y grabar mis canciones.

Hace poco, Love what happenened here salió al mercado. ¿Qué te inspiró para escribir esa canción? ¿Qué pasó ahí? (What happened there?).
(James ríe nervioso, titubea, su volumen de voz disminuye) Bueno, líricamente… ¡Ah! Love what happened here, no sé.. No te diré qué pasó ahí, es un secreto. ¡No le diré a nadie! [risas]

Tu lírica toca temas como lo translúcido de los sueños. En “The Wilhelm’s Scream”, por ejemplo, hay un verso que dice “I don’t know about my dreaming anymore”. ¿Qué sueñas, James? ¿Tienes algún sueño recurrente?
Sí, de hecho cuando era niño tenía este sueño recurrente en el que una ardilla gigante me perseguía por todo el camino, hasta que me despertaba.

¿Todavía sueñas cosas así?
No, ese sueño me perturbaba cuando yo tenía entre seis y ocho años. Ese es un sueño muy obscuro y perturbador. Todavía tengo algunos, pero son muy mórbidos.

James Blake
Una canción habla mucho de su ser, pero también puede que, sin intención, deje ver ciertas cosas del inconsciente del artista. ¿Qué canción se te queda pegada en la cabeza?
Recientemente la nueva de Gotye. [empieza, lentamente, a tararearla] “You didn’t have to cut me off”. Además de esa, hay una de Chris Cornell. ¡No! Cornell Campbell, que sale en una recopilación de Rythm and Sound y va así… [hace una pausa y comienza a cantarla] “I’m the king of my Empire…” y es increíble. No la puedo sacar de mi cabeza.

Representando a una corriente de la electrónica inglesa caracterizada por ser más sutil y etérea que la corriente americana, es inevitable que empiecen las comparaciones. De un lado del ring, Skrillex, su fuerte: los bajos, la agresividad. Del otro lado: James Blake, su fuerte: la clase, el estilo. ¿Qué opinas de esa escena del dubstep americano cuyo estandarte es Skrillex?
Creo que el barco ya zarpó, en verdad. Si tú eres fan del dubstep entonces tienes muchas avenidas para escoger y no tienes que quedarte sólo en una de ellas, ya sea que estés interesado en el dub, drum and bass, jungle, electro, pop, rock, heavy metal, no importa, siempre habrá un subgénero del dubstep para ti. No me gustan todos, pero sí algunos, y no tiene sentido que te diga nombres porque eso sólo generará controversia. Pero a pesar de Skrillex y ese tipo de sonido, le deseo mucha suerte. Él ha ganado cinco Grammys y está en la lista de Forbes de los más ricos. Yo daré un concierto para dos mil personas. Skrillex es un universo totalmente diferente. Y, de nuevo, a mucha gente le parece divertida esa escena. Aunque algunas cosas me gustan, eso no importa [risas]. Me agrada mucho esa agresividad del dubstep, para mí eso es lo mejor. Pero las cosas han cambiado, todo el género lo ha hecho, están llegando nuevas cosas y, sabes, Skrillex es como el nuevo heavy metal para los niños. Y eso está bien.

James Blake
¿Qué es lo mejor de ser James Blake?
Que puedo contestar muchas preguntas acerca de Skrillex [risas]

¿Y cuál es la peor parte de ser James Blake?
No creo que haya algo malo, pues no soy infeliz. No hay nada malo acerca de ser yo, para ser honesto. Tal vez lo único malo sería que no puedo compaginar mucho con los públicos. Nunca he podido hacerlo porque soy algo introvertido. Ahora, obviamente, eso me es más difícil. No soy el frontman genérico, aunque sí hago mi mejor esfuerzo. Hay cierta vibra en nuestros shows y creo que gracias a eso puedo trabajar en mi propio mundo.

En la red existe un artículo en el que se afirma que Justin Vernon, de Bon Iver, suele jugar básquetbol con Kanye West. ¿Alguna vez has jugado con alguno de ellos?
No, me encantaría. Cuando iba en la primaria estaba en el equipo de básquetbol.

¿Les ganarías?
A Justin, definitivamente, soy más alto. A Kanye no, probablemente me ganaría.

¿Te gusta el soccer?
¡Sí! Le voy al Manchester United porque la mitad de mi familia es de ahí y tengo un largo historial de apoyo al ManU. Cuando estoy de gira me cuesta trabajo seguir el fútbol, pero cuando estoy en casa voy al pub y lo veo con mis amigos.

James Blake en México

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James Blake en México por Oscar Villanueva



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