P&R: Damian Abraham, Fucked Up


Damian platicó con Rolling Stone, acerca de su visita a México, en el marco del cuarto aniversario de El Imperial que se llevará a cabo el 31 de agosto de 2012 en el Plaza Condesa.


POR Staff Rolling Stone México  



Damian platicó con Rolling Stone, acerca de su visita a México, en el marco del cuarto aniversario de El Imperial que se llevará a cabo el 31 de agosto de 2012 en el Plaza Condesa.

Por Jorge Ramis (@jramiiis)

En verdad no recuerdo otra banda que sea capaz de hacer un concierto de doce horas seguidas, con la energía e intención que sólo Fucked Up tiene. Tampoco recuerdo alguna que pueda retomar el concepto de Ópera Rock y ambientar una historia tan cautivante como la de “David Comes To Life”. Orientada en la Inglaterra de Margaret Thatcher, se vuelve una historia muy humana, y al mismo tiempo políticamente incorrecta. Un catálogo de amor punk. Esto no es acerca de la tan criticada voz de Damien Abraham, que al unísono de la música sigue disonante. De eso se trata: de la crudeza, la honestidad, el amor y de todo lo que Fucked Up representa.

La calidad artística de Damian Abraham como frontman es innegable. No existe presentación en la que no se quite la playera ni se baje a convivir con el público. Sus gritos disonantes, junto con la voz femenina de Sandy Miranda, envuelven a Fucked Up en una zona hardcore más ligera de lo normal. Sin embargo sus conciertos son memorables, como aquél que realizaron –gratis- en Nueva York, que duró doce horas… y que al parecer, nunca paró.

Damian platicó con Rolling Stone, acerca de su visita a México, en el marco del cuarto aniversario de El Imperial que se llevará a cabo el 31 de agosto de 2012 en el Plaza Condesa.

¿Cómo estás?
¡Muy bien! Gracias. Está lloviendo y la verdad prefiero el calor, pero además de eso, todo bien.

¿Cómo te sientes ahora que visitarás México?
¡Estoy muy emocionado! Justo estaba pensando que se me hace raro porque viajamos tanto, hemos tocado en demasiados lugares y nunca hemos estado en México, sólo nos presentamos en Tijuana. ¡Siempre he querido ir a México!

¿Y cómo fue tu experiencia en Tijuana?
Fue un show demasiado divertido. Aunque no nos dice mucho de cómo es la Ciudad de México. Fue interesante, pero creo que fue una presentación más norteamericana, la mayoría de la gente que nos vio era de Estados Unidos, así que no sentimos que tocamos en México… fue raro.

Tu banda ya tiene un buen tiempo…
En este año cumpliremos 11 años.

Y mantiene una alineación…
Bueno, la verdad yo no canté en los primeros tres shows. Josh era el vocalista original, ahora toca la segunda guitarra. Ben se nos unió hasta el 2008.

Lo que trato de decir es que han estado juntos durante un tiempo largo, y nadie se ha salido de la banda. ¿Qué ha mantenido a la banda unida durante este tiempo?
Que no nos caemos bien. Eso realmente ayuda: no ser amigos. Cuando eres amigo de los integrantes de tu banda se suelen tener otras emociones y eso termina afectando la relación dentro del grupo. En Fucked Up nadie es amigo de nadie, así que la única manera en la que nos conectamos es a través de la banda. Creo que esto lo hace mucho más fácil, he tenido amigos en varias bandas y he hecho bandas con amigos muy cercanos a mí y nos separamos, muy rápido. Fucked Up tiene más de diez años… prefiero evitar la amistad.

¿Sientes que es como un trabajo?
(Tartamudea). Oh no, no, no, no, no lo pienso como trabajo en el sentido de que “¡Oh hombre, tengo que trabajar con esta pinche banda de nuevo!” (risas). Es como trabajo en el sentido de que tienes gente con la que te llevas bien, pero que no tienes que verlas durante el resto de tu vida. No peleas con ellos porque no los conoces, no quiero decir que en Fucked Up no nos peleamos, pero creo que lo que lo hace más fácil es que sólo somos amigos durante el tour, jamás salimos en nuestro tiempo libre, todos nos vamos por nuestros propios caminos.

¿Dónde trabajabas?
Yo trabajaba en la oficina de correos de una corporación gigante. Era un trabajo realmente divertido, me daban muchísimos helados gratis. Leía el periódico porque tenía mucho tiempo libre, sólo entregaba correos, que no es muy divertido. Ahora tengo trabajo en una estación de televisión, un trabajo muy fácil, pasé de un trabajo fácil a otro igual (risas).

La valentía de realizar un concierto de doce horas seguidas no la tiene cualquiera. ¿Cómo surge esa idea?
Eso surgió en la época en la que decidimos hacer de la banda nuestro trabajo. Decidimos que íbamos a vivir de la banda, así que todos renunciamos a nuestros trabajos serios y empezamos a ser músicos de tiempo completo. Así que hablamos de qué significaba hacer música como trabajo y una de las ideas que siempre recordábamos es que teníamos un verdadero empleo, así como en el que renunciamos, y que teníamos que trabajar ocho horas al día; como músico, uno no trabaja dos o tres horas al día, de verdad se trabaja mucho más tiempo. Dijimos “hay que hacer de la banda un trabajo normal”. Así esa idea mutó a un concierto de doce horas, tener una banda es el trabajo más fácil del mundo, todos pueden hacerlo, sólo toma un poco de tiempo y acceso al equipo, cualquiera puede expresarse musicalmente y no tiene que ver con el talento, algunas de mis bandas favoritas no tienen talento, así que eso significaba para nosotros. Tener esa increíble oportunidad de hacer música para vivir, tomarlo en serio y llevarlo a términos de “¿Cómo sería esto si fuera un trabajo normal?”.

¿Cómo te sientes ahora que estás dando una entrevista a Rolling Stone cuando en el 2007 Fucked Up demandó a la revista?
(risas incómodas) Oh, bueno, perdimos. Fue en una época en la que había demasiados patrocinadores que se metían en la música, punto. Y con eso siempre nos hemos sentido algo incómodos, no nos identificamos con ningún producto. Creo que eso nos demuestra la manera en la que se mueve la industria musical. Las bandas tienen que trabajar y, para nuestra situación, estoy muy feliz con el hecho de que nos defendimos y dijimos lo que pensábamos. En retrospectiva, tratamos de luchar contra algo que de todas maneras iba a suceder.

Esa actitud me recuerda un poco a Fugazi… ¿Crees que Fucked Up actuó como ellos?
Oh, no, de ninguna manera. Creo que Fugazi fue una banda muy pura, es una de esas bandas que nunca se rindieron, nunca aceptaron dinero de alguien que no querían o nunca tocaron para alguien que no acordaba con sus ideales. Ellos tienen una filosofía muy sólida, incluso más que de cualquier banda norteamericana de punk. Entonces (risas), no, no somos así. Todo lo que tiene que ver con la manera en que Fugazi hizo las cosas es tan moralmente correcta. Como banda, es difícil hacer esas decisiones, es difícil ser una banda como Fugazi. Ahora, especialmente, con la forma en la que la industria musical se rige, nunca habrá otra banda como ellos, una banda que pueda darle la espalda a los intereses de las corporaciones, y sólo hacer música. Yo no sé si veremos otra banda con esa libertad y esa valentía.

Y bueno, Fucked up…
(Damian interrumpe la pregunta) Oh lo siento, regresando a lo último, cuando dije que Fugazi fue la banda más política, no me refería a lo político que muchas bandas norteamericanas de punk entendían en esa época, bandas que tenían que lidiar con la depresión, bandas que tenían que luchar contra la policía que arruinaban sus shows. No quería pretender que Fugazi eran los punks, como Los Saicos, de Perú, o bandas que vivieron masacres durante la masacre de 1968 en México, o bandas que tenían que pelear con la policía y el gobierno. Fugazi nunca tuvo conflictos con ese tipo de cosas, así que no quise decir que ellos eran la banda más punk de todos los tiempos, perdón si di a entender eso.

¿Qué es lo peor de hacer un tour con Fucked Up?
Uhm, tengo dos hijos que extraño muchísimo cuando estoy lejos de ellos. Lo más difícil de una gira es estar lejos de la familia. (Hace una pausa y en su tono de voz se nota cierta dulzura al recordar a sus hijos) En gira, los extraño como loco. Todo lo demás, especialmente cuando toco en lugares en los que nunca he estado, es increíble, es una experiencia maravillosa. Soy fan de la lucha libre y siempre he querido ir a ese lugar, al que me he metido tanto y jamás he visitado, cuando estoy en ese tipo de lugares pienso: “¡Holly shit! ¡Hacer giras es increíble!”, pero cuando me doy cuenta de que estoy lejos de mis hijos, me pongo triste.

Y hablando de tus hijos… ¿Te han visto en vivo?
El más pequeño, no. El otro ha ido a varios conciertos de Fucked Up. Me siento un poco mal por él porque su idea de música está basada en Fucked Up. Tal vez siente que para ser un vocalista se tendrá que quitar la playera y tendrá que correr por todo el escenario (risas). Lo llevé a ver a los Stooges, a los Foo Fighters, fue genial.

Parece que eres la definición de “papá cool”.
(Risas) Bueno, uno nunca sabe cómo reaccionarán los niños. Qué tal que mi hijo crece y me dice que le gusta Skrillex y odia el punk, pensará que no soy muy cool.

¿Y cómo te sentirías si tu hijo sigue tus pasos?
Uhm (duda), me gustaría que mi hijo fuera feliz. Hace un par de semanas un amigo se suicidó y (realiza una pausa, triste, respira… y continúa) pienso que cualquier cosa que te ayude a mejorar tu día y que te haga feliz, tienes que hacerla. Debes asegurarte de que no lastimes a nadie y que seas feliz. Mientras mi hijo encuentre la felicidad, sin necesidad de lastimar a alguien, yo seré muy feliz. Estaré muy alegre si resultan adultos felices.

El año pasado ustedes retomaron el concepto de Ópera Rock con David Comes to Life, se nota la presencia de la administración de Margaret Thatcher, y Fucked Up son de Canadá. ¿Cuál es la conexión entre Inglaterra y lo canadiense de Fucked Up?
Creo que Canadá, técnicamente, sigue siendo una mancomunidad, que quiere decir que el rey sigue siendo nuestra cabeza, así que tenemos una extraña conexión con eso. Más que lo anterior, Inglaterra tuvo una etapa obscura mientras estuvo Thatcher y sus políticas conservadoras. Pero también hay que ver el surgimiento de algo increíble como el punk, todos esos niños que anteriormente no tenían cómo expresarse, de repente sacaban discos, fanzines y hacían protestas. La cultura DIY (Do It Yourself-hágalo usted mismo) combatió el surgimiento del thatcherismo. No quiero sonar como Star Wars, pero fue un tiempo de gran esperanza durante una época de gran obscuridad. Lo que pasa ahorita en Rusia, con Pussy Riot, y cómo es que ellas pudieron empezar un debate aunque las arrestaran en pleno 2012, pero son gente punk, de un contexto punk y es asombroso pensar que muchas cosas que salieron a finales de los setenta de la cultura punk mundial todavía tienen poder político.

Mucha influencia del punk en Fucked Up…
Definitivamente, no quiero hablar por el resto de la banda, pero para mí, el punk fue el primer movimiento de música internacional, pero no hablo del rock y otros géneros que mundialmente son muy populares, me refiero a que el punk fue el primer lugar en el que uno podía tener un libre intercambio de ideas, en el que un chico en América podía escuchar un disco de una banda de Japón, o de Brasil, o de Finlandia. Es decir, había un verdadero sentido de comunicación, mundialmente hablando, entre los jóvenes que intercambiaban música. Yo creo que lo más poderoso es que hay un intercambio de cultura, sin necesidad de otras cosas. Fui a Japón y vi un disco de una banda mexicana, costaba 500 dólares y yo estaba ahí, en Japón, observando un disco de México. Creo que eso demuestra qué tan global es el punk.

¿Había una escena punk en Canadá?
Cuando crecí, había, no era tan grande, pero había bandas populares, como Green Day o The Offspring. Cuando le entré no era tan grande, era pequeña, como una comunidad muy global. Algunos niños se quedaban en mi casa. Había gente que viajaba y buscaban bandas de otros países. Así fue como me di cuenta qué tan grande puede ser una comunidad underground, y así también me enteré de su poder. Fucked Up se ha alejado un poco de ese tipo de cosas, pero al principio sí fuimos así, eso fue lo que me mantuvo interesado en la música.

¿Harías otra Ópera rock si tuvieran la oportunidad?
No creo, quería hacer un disco acerca del personaje de Verónica, y trabajar con algunas mujeres para los coros y ese tipo de cosas. Pero, ahora estamos escribiendo un nuevo disco y no, no es una ópera rock, es acerca de cómo es una banda en el 2012, ya veremos cómo resulta.

Me dijiste que amas la lucha libre… ¿Quién es tu luchador favorito?
(Se emociona) Ahhhh, Máscara de Tigre, un luchador japonés que era un tigre, estuvo en los ochenta en la Arena México. Hay una pelea entre él y el Niño Dinamita, uno de los luchadores con los que crecí, es la mejor pelea de la historia ¡Demasiado emocionante!

¿Y ves lucha libre mexicana?
¡Sí! La AAA. La Parca y Psicosis son mis luchadores favoritos. Místico, últimamente, y Charlie Manson. Lo mejor de la lucha libre mexicana es que es verdaderamente acrobática, es más peligrosa, no todo se trata de la teatralidad, como la lucha norteamericana. Una de las cosas que tengo que hacer antes de morir es ver una pelea en México. No podré ir esta vez, será en otra ocasión.



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