P&R: Eloy Urroz, escritor


Fanático de The Beatles, la música barroca y la clásica, “completamente nietzscheano” y un ávido lector de la literatura del siglo XIX, ése es Eloy Urroz.


POR Staff Rolling Stone México  



Fanático de The Beatles, la música barroca y la clásica, “completamente nietzscheano” y un ávido lector de la literatura del siglo XIX, ése es Eloy Urroz.

Eloy Urroz y ‘La Familia Interrumpida’

Por Miguel Ángel Ángeles

ELOYURROZFanático de The Beatles, la música barroca y la clásica, “completamente nietzscheano” y un ávido lector de la literatura del siglo XIX, ése es Eloy Urroz, el hombre que tras formar parte del grupo de escritores detrás del ‘Crack Manifesto’ de los años 90 se ha convertido en uno de los más sólidos representantes de las letras mexicanas de los últimos tiempos.

En sus propias palabras, tajantes y más directas de las que uno suele escuchar de parte de muchos escritores actuales, Eloy asegura ser un hombre inconforme: “con la situación, con el sistema, con esta fábrica de ídolos, fábrica de dioses que ha sido creada por los humanos”. Dicha inconformidad ha servido para moldear la vena artística que ha desarrollado durante los últimos años y gracias a la cual hemos podido disfrutar con piezas de trabajo como Las Rémoras, Herir tu fiera carne, Las almas abatidas y más recientemente con su novela La familia interrumpida.

Seguidor confeso de Luis Cernuda, poeta español perteneciente a la ‘Generación del 27’ -misma a la que pertenecieron otros grandes de la literatura como Federico García Lorca, Vicente Alexaindre, Rafael Alberti y Dámaso Alonso– y de ‘vacas sacras’ como Karl Popper y Thomas Hobbes, Urroz es un hombre que no duda en usar la palabra cual arma para “criticar el sistema de valores”, labor que en sus propias palabras “es un deber de todo humanista”.

Al hablar sobre La Familia Interrumpida, el autor asegura haber trastocado la “idea del escape como búsqueda de uno mismo, para marginarse en el mejor sentido de la palabra, para no alienarse y poder buscar un reducto que a veces olvidamos o perdemos”, cosa que confirma la postura de un hombre para quien la rebeldía es una constante ejercida desde las letras, “desde lo individual hacia lo comunal” y cuya intención no termina en una hoja de papel.

Basta adentrarse un poco en las páginas escritas por Urroz para conectar con un creador de mirada fuerte y palabra trepidante, sin rebusques absurdos: un escritor para quien las concesiones conformistas no existen, característica que serviría también para describir a Cernuda, ese gran monstruo de las letras a quien considera “el más anti religioso, anti sistema y anti autómata escritor español de la literatura de todos los tiempos”. Situaciones que constituyen a su vez una razón primordial para adentrarse en su trabajo como poeta y por supuesto, también en el de su referente, el ya de por sí reverenciado Luis Cernuda.

El autor detrás de los libros de poesía Ver de viento y Yo soy ella ha sido elogiado por plumas tan reconocidas como las de Jorge Volpi, recientemente condecorado con la Orden de Isabel la Católica, o Carlos Fuentes; situación que asegura, le emociona de la misma manera que recibir una buena crítica por parte de un periodista o un lector; sin duda, aspecto relevante en alguien inmerso en un mundo personal donde permea una escala de valores que dista mucho de parecerse a la del común denominador.

Preguntar a Urroz puede ser sencillo, entender sus respuestas aún más si no pretendemos jugar con los cánones normales, de la misma forma en que su escritura no lo hace; con él no hay que hablar de ‘utopías’, pues “es una palabra que le molesta, que le recuerda el engaño de los gobiernos, de las estructuras, de los sistemas”. Para entenderlo, para saber leer los diálogos paralelos de sus personajes (como el de los protagonistas de La Familia Interrumpida) hay que pensar y leer en presente porque “el futuro no existe”, para él “la muerte siempre se conjuga en presente”, afirmación cuya crudeza puede trastocar sensibilidades hasta dejarlas moribundas, con el sutil pero certero filo del arte de un escritor poco común. Un maestro a quien hay que escuchar, sin interrupciones, de ser posible.



comments powered by Disqus