P&R: Jonathan Pierce, de The Drums


Jonathan Pierce, vocalista de The Drums nos platicó acerca del cariño que le tiene a los mexicanos, y de cómo no le gusta ver a sus ídolos en vivo.


POR Staff Rolling Stone México  



Jonathan Pierce, vocalista de The Drums nos platicó acerca del cariño que le tiene a los mexicanos, y de cómo no le gusta ver a sus ídolos en vivo.

Por Jorge Ramis (@jramiiis)

Como salir a la playa en viernes, The Drums nos recuerdan por qué la música debe de ser divertida. Ya son reconocidos mundialmente, y eso que apenas en 2011 sacaron su segundo álbum de estudio: Portamento. La esencia de la agrupación es algo que sólo puede describirse mediante la apreciación de su espectáculo en vivo. En esta ocasión, The Drums nos visitarán para presentarse en el festival Corona Capital.

Hablé con un muy agradable y simpático Jonathan Pierce, vocalista de la agrupación, desde el departamento que renta en Nueva York. Me contó un poco acerca del cariño que le tiene a los mexicanos, de cómo no le gusta ver a sus ídolos en vivo, de música electrónica análoga, de su afición hacia los sintetizadores y de la amistad que tiene con Jacob (guitarrista).

Ésta no es la primera vez que The Drums visita la Ciudad de México. ¿Cómo se sienten al respecto?
Hablo honestamente cuando digo que sentimos una conexión muy fuerte y especial con nuestros fans mexicanos, creo que, de todos los países a los que hemos ido cada año, éste realmente se siente eléctrico: esa conexión entre los fans y la banda, sabes, y no digo eso acerca de cada país al que vamos, uhm… hay pocos países en los que sentimos ese algo especial y, ciertamente, tocar en un festival nos permitirá presentarnos para un público mucho mayor. Así que estamos emocionados por saber qué se sentirá. Sabes, no soy un gran fan de los festivales al aire libre, normalmente prefiero que la música sea en un lugar cerrado, pero me siento bien con respecto al Corona Capital, creo que será grandioso y la única razón por la que lo será es porque los fans son grandiosos ahí.

¿Y ya viste el cartel del festival?
No. (risas)

¡Van a compartir festival con New Order!
(Muy emocionado) ¡¿Oh?! ¿En serio? ¿New Order? ¡Qué bien!

¿Crees que son lo mismo ahora que Peter Hook no toca con ellos?
Amo la creatividad de Peter Hook, pero de él, como persona, no soy un gran fan. Son una increíble banda y son muy influyentes en The Drums, pero yo realmente creo… ¿Dios, cómo digo esto?… está bien cuando las bandas saben cuando parar,  y no continúan sólo porque tuvieron buenas canciones, aunque eso no significa que siga pasando. Entonces… no lo sé, no lo sé, me encanta mantener el misterio en una banda, así que no sé si me gustaría ver a New Order, porque nunca los he visto, así que en mi mente tengo ideas increíbles acerca de cómo sería verlos, pero no sé si me gustaría ver el show ahora porque quiero conservar esa imagen mental que me construí yo mismo en la que ellos son mucho más jóvenes de lo que son ahora (risas)…. Tú sabes como dice ese dicho: “Never meet your idols” (Nunca conozcas a tus ídolos), aunque ellos son responsables de lo que creo que son de las mejores canciones que jamás han estado en la radio.

¿Esa idea de saber acabar una banda cuando se debe de terminar, está latente en The Drums?
Creo que ahora mismo somos muy conscientes de eso. Espero que sigamos conscientes de eso. Jacob y yo hemos tenido muchas discusiones en la que nos recordamos que debemos estar alertas y conscientes de quiénes somos como banda, la música que hacemos y la calidad de ésta, ambos hemos dicho que cuando se nos acaben las ideas definitivamente dejaremos de hacer música; no siempre pasa, algunos tienen muy buenas carreras y siguen haciendo música y siguen mejorando o al menos siguen haciendo buena música, creo que la mayoría de veces cuando alguien sólo continúa haciendo música sin más, el arte sufre y se estanca. Tratamos de ser conscientes de eso, sabes, desde el principio de la banda nos dijimos que probablemente no estaremos ahí por mucho tiempo y que, probablemente, nos separemos… y ojalá nos separemos antes de llegar a sacar un mal disco. Entonces estamos muy conscientes de lo que hacemos y cada canción, cada momento, en verdad cuenta para nosotros, si no, no lo grabaríamos.

The-Drums

Escuché que Portamento es el resultado del amor que le tienen Jacob y tú a los sintetizadores viejos…
(Risas) ¡Sí! Está muy influenciado por eso. Desde que teníamos trece años, Jacob y yo hemos coleccionado sintetizadores viejos. Así que ¡finalmente pudimos ponerlos en uso! Tal vez en el futuro podremos usarlos aún más. Siento que nos dijimos: “¡Éste es nuestro álbum de sintetizadores!” y cuando lo escuchas, ¡no suena muy diferente a nuestro primer álbum! (risas). Pero cuando lo estábamos haciendo en verdad sentimos que era algo muy, muy diferente. Creo que está bien que, incluso cuando tratas de hacer algo diferente, esas influencias regresen y termines haciendo algo parecido a lo anterior, es reconfortante darse cuenta de eso.

¿Y cómo te va con ese Korg PS-3100 que compraste en Tokyo?
(Su tono de voz cambia instantáneamente y se nota una emoción en ella, como si se fuera un niño abriendo sus regalos de navidad) ¿Cómo sabes eso? ¡Lo estoy viendo justo ahora! Para ser honesto, fue muy emotivo cuando vi este sintetizador, sólo lo había visto una vez y fue en un museo de sintetizadores, y yo estaba en Tokio y había cuatro de esas cosas. Así que obtuve uno de ellos y fue muy emocionante, no sé por qué, un sintetizador jamás me ha hecho llorar, pero cuando vi éste… bueno, (risa) no lloré como tal, pero, si hubiera estado crudo, tal vez sí hubiera llorado (risas). Me lo traje a Nueva York y, ni siquiera prendí esa cosa, en vez de eso estuve grabando en un sintetizador análogo que acaba de salir de una compañía llamada Arturia: el Arturia minibrute, es tan increíble que me enamoré completamente de él, así que no he usado otras cosas. De hecho justo acabo de terminar un álbum solista, es muy análogo y orientado hacia el sonido del sintetizador, es como queríamos que fuera Portamento, aunque Portamento terminó con más guitarras, así que finalmente esto es el álbum de sintetizadores que siempre quise hacer.

¿Y cuándo saldrá?
Todavía no estoy seguro. Apenas lo terminé así que falta hablar de esas cosas, todavía no tengo la respuesta.

Portamento trata de temas como la amistad que tienes con Jacob, pero “Best Friend”, la canción, se encuentra en el álbum anterior…
Sí, bueno, “Best Friend” es justo la primera canción que escribimos para The Drums, y, de hecho, la primera versión de la canción era electrónica, con sintentizadores. Pensamos: “¡Ah! Hemos estado atascados con estos sintetizadores durante mucho tiempo. ¿Por qué no intentamos tocar esta canción en la guitarra?” Y nunca habíamos tocado la guitarra, así que fue la primera vez que grabamos una canción con guitarras y no sabíamos lo que estábamos haciendo, pero en verdad amábamos cómo sonaba, nos parecía muy exótico, escribimos todo ese EP y el primer álbum con esa misma guitarra.

Sí, “Best Friend” es acerca de la amistad y de la pérdida de ésta. A veces creo que nos pasa, Jacob y yo haríamos cualquier cosa por el otro, creo que hasta moriríamos por el otro, pero, al mismo tiempo, ya no nos soportamos entre nosotros (risas). ¡Es una dinámica muy extraña! Así que de cierta manera, las letras de la canción son muy honestas con respecto a nuestra vida.

¿Entonces crees que la relación musical que tienes con Jacob ha afectado tu relación de amistad con él?
Absolutamente, 100%. Antes de que saliéramos de tour yo siempre creí que lo conocía y después de la gira ambos aprendimos tanto del otro, cosas que no hubiéramos podido conocer de otra manera. Yo pensaba que éramos muy unidos, así que en verdad me abrió los ojos lo mucho que puedes conocer de alguien. Y, ¿sabes? Creo que ya lo quiero más por eso y creo que él también siente lo mismo hacia mí, ¡o más le vale! (risas). Pero sí, es una cosa muy interesante el hecho de que nuestra relación haya cambiado tanto.

Me dijiste que “Best Friend”, la primera canción que hicieron, empezó siendo electrónica. ¿Dirías que la esencia de The Drums siempre ha sido electrónica?
¡Creo que nos gusta pensar eso! (Risas) Estamos tan enamorados de los circuitos análogos, los sintetizadores y de los pioneros de la música electrónica: Clara Rockmore, Delia Derbyshire, y todos esos increíbles artistas de la música electrónica, en verdad creo que de cierta manera tratamos de jalar su espíritu y traerlos a lo que hacemos, incluso aunque lo que hacemos esté basado en las guitarras. Si lo piensas bien, como que componemos canciones basadas en las guitarras como si lo hiciéramos con sintetizadores, de esos sintetizadores viejos en los que sólo podías tocar una nota a la vez y no podías tocar más, grabamos nuestras guitarras de la misma manera, con sólo una cuerda a la vez, una nota a la vez, y lo acomodamos encima de lo demás. Así que, en cierta manera, hacemos álbumes pop/rock con el método de grabación de sintetizadores análogos (risas).

¿En qué pensabas cuando escribiste “Money”?
No lo sé, bueno, yo crecí en la pobreza, básicamente, y como que le tengo cariño a esa manera de vivir, si es que eso tiene sentido alguno. La vida es tan fácil cuando se tiene mucho dinero o muchos bienes o cuando puedes tener todo lo que quieres, creo que la gente así puede convertirse en algo muy feo, sólo su naturaleza. Las memorias más bonitas que tengo en mi vida se remontan a cuando no tenía nada, las veces que me sentí más apasionado hacia algo fueron cuando en verdad no tenía nada. Creo que puedes sentir mucho más, se puede sentir más feliz o más triste cuando no se tiene nada. Empecé a acordarme de cuando era un adolescente y estaba enamorado y no podía hacer lo que quería. Creo que hay algo muy bonito acerca de eso.

¿Y cómo te introdujiste a la música? ¿Influyó el factor de que no tenías dinero?
Mi padre era pastor de una iglesia, ahí siempre había música. Yo venía de una familia muy musical porque parte de la responsabilidad de llevar una iglesia era organizar un grupo musical semanal. Así que todos en mi familia tocaban ya fuera la guitarra, el piano, el bajo, la batería, el saxofón, (risas), vengo de una familia cristiana muy grande. Así que me criaron con música y mi familia es muy talentosa… ¡yo no lo soy! Es por eso que me apego tanto a la música electrónica y ahora toco la guitarra de la manera más mierdera posible (risas). No lo sé, fue como algo natural.

¿Influyó esa ausencia de dinero?
Creo que escribir una gran canción no cuesta dinero y menos en estos tiempos, ahora sólo compras un software, lo pones en la computadora y empiezas a hacer música. Nosotros usamos un micrófono de 25 dls que vendían en Radioshack para grabar todas las voces y las guitarras, usamos una guitarra muy vieja que Jacob tenía. Creo que la mayoría de las veces esta idea de que necesitas mucho dinero y mucho apoyo para hacer una canción es falsa. Sabes, hay mucha gente que puede hacer buena música, pero que jamás serán descubiertos. Nosotros fuimos muy afortunados de estar en donde teníamos que estar, de haber hecho eso. Sí voy a decir esto: sí se requiere de mucho trabajo, si en verdad quieres tener éxito, tienes que estar dispuesto a dejar tu vida. Nunca le he tenido simpatía a alguien que se esfuerza mucho por lograrlo en la industria musical, pero que no puede estar sin su novia. Se necesita escribir buenas canciones y estar dispuesto a casi todo, sobretodo estar preparado a que tu vida cambie.

Si ganaras la lotería, ¿qué sería lo primero que comprarías?
(Reflexiona) ¡Dios! ¿Qué compraría? Probablemente compraría un departamento en NYC, porque la renta aquí es muy cara (risas).

Había leído que te asusta la incertidumbre. ¿Le tienes miedo al cambio?
No es tanto como que le tenga miedo al cambio, sino que en verdad me gusta lo consistente, si trato de ser romántico diría: “Uy, voy con el viento, sigo la corriente”, ahora que lo pienso, soy un prisionero del hábito y me gusta tener una rutina. En verdad disfruto despertar en una ciudad diferente cada día, ir a un soundcheck y tocar, bajarme del escenario e ir al after o regresarme al hotel, lo que sea que suceda, me gusta hacerlo una y otra y otra vez, así que es por eso que me deprimo un poco cuando no estoy en gira, no sé ni qué hacer ni a dónde ir, ni sé qué es lo que el futuro me depara. Me gusta tener los pies en la tierra, eso es como un arte, creo yo.

Pero la industria musical siempre está cambiando…
Sí, así que descubrí que en vez de asustarme por eso, sólo me relajo, de todas maneras no se puede hacer mucho ante eso. Lo que puedes hacer es asegurarte de que si estás haciendo música, que sea la música que en verdad te gusta. Si las disqueras se esfuman, si las giras desaparecen, al menos podrás mirar atrás y te sentirás orgulloso, sentirás como si hubieras hecho bien. Es muy fácil preocuparse por cómo va a reaccionar la industria y estar en ese lugar es muy aterrador, no vale la pena sentir ese tipo de presión porque tarde o temprano mirarás atrás y no serás lo que realmente eres y tu música no te representará, ésa es una fácil manera de sentir empatía.

Me dijiste que estás trabajando en un proyecto solista, pero ¿qué sigue para The Drums?
Vamos a hacer esta gira, después iremos a África para una pequeña gira. Después de esto nos tomaremos un par de meses en los que empezaremos nuestro tercer álbum.



comments powered by Disqus