Asuntos Internos: La ciudad se hunde… en sus charcos


“Si ya saben cómo se inunda, para qué no desazolvan”


POR Staff Rolling Stone México  



“Si ya saben cómo se inunda, para qué no desazolvan”

En otras palabras, ¿por qué Mancera y Eruviel dejan que la capital del país (y anexas) se ahoguen con las lluvias?

Por Felipe Soto Viterbo
Foto: Cuartoscuro

Ya desde 1325 fue una muy mala idea hacer una ciudad en un islote. Pero así, con chinampas y chalupas, al menos el Valle de México seguía fiel a su vocación de laguna y por lo tanto no había encharcamientos: Todo estaba inundado; los aztecas remaban de un lado para el otro sin problemas. El lío empezó con los españoles, quienes tumbaron las pirámides, secaron el lago y construyeron su capital ahí mismo. Nula visión turística a futuro: Con los siglos, el Templo Mayor intacto con su laguna, habría atraído más turistas que las pirámides de Egipto. Pero no: Lo tiraron y aquí se asentaron. Por supuesto, a cada rato se les inundaba y feo: En septiembre de 1629 un chubasco devolvió a la Muy Noble y Muy Leal Ciudad de México a su estatus de laguna y durante los siguientes cuatro años permaneció anegada. Se dice que en aquella ocasión murieron más de 30 mil personas: Algo así como la cuarta parte de la población capitalina de ese tiempo.

Un brinco en el tiempo de casi cuatro siglos a la Ciudad de México que gobiernan a partes iguales Miguel Ángel Mancera y Eruviel Ávila, jefe perredista de gobierno del DF y gobernador priísta del Estado de México, respectivamente. En una tarde cualquiera de junio pasado, 160 encharcamientos paralizaron a la capital del país. No es sorprendente: En el Valle de México cae más agua que toda la que consumimos sus habitantes. Injusto sería culpar al señor Mancera o a Eruviel de la furia de Tláloc, dios de la lluvia, pero sí de la falta de previsión.


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