Francois Hollande gana la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Francia


El socialista Francois Hollande conquistó 29.2 por ciento de votos en las elecciones presidenciales celebradas el domingo 22 de abril en Francia, seguido por el actual gobernante, el conservador Nicolas Sarkozy


POR Staff Rolling Stone México  



El socialista Francois Hollande conquistó 29.2 por ciento de votos en las elecciones presidenciales celebradas el domingo 22 de abril en Francia, seguido por el actual gobernante, el conservador Nicolas Sarkozy

El socialista Francois Hollande conquistó 29.2 por ciento de votos en las elecciones presidenciales celebradas el domingo 22 de abril en Francia, seguido por el actual gobernante, el conservador Nicolas Sarkozy, de la Unión por un Movimiento Popular (UMP), con 27 por ciento, por lo que ambos disputarán la jefatura de Estado en una segunda ronda el próximo 6 de mayo.

En tercer lugar quedó Marine Le Pen, del ultranacionalista Frente Nacional (FN), con 17.3 por ciento; el izquierdista Jean-Luc Mélenchon obtuvo 11.5 por ciento; el centrista Francois Bayrou 8.8 por ciento, la ecologista Eva Joly 2.5 por ciento, Nicolas Dupont-Aignan 1.8 por ciento, Philippe Poutou, 1.2 por ciento; Nathalie Arthaud 0.5 por ciento y Jacques Cheminade 0.2 por ciento.

“Esta noche me convierto, gracias al voto francés, en el candidato de todas las fuerzas que quieren cerrar una página y comenzar otra. Gracias a ustedes, esta noche el cambio está en marcha y nada, absolutamente nada, lo detendrá”, dijo Hollande en un discurso en su casa de campaña en Tulle, suroeste de Francia.

“El 6 de mayo quiero una gran victoria digna de Francia, de su historia y de su futuro”, afirmó ante simpatizantes. Al presentarse como el mejor candidato para llegar al Palacio del Elíseo luego de los resultados de hoy, Hollande llamó a la multitud a “ser tan amplios como sea posible” en la ronda decisiva.

Sarkozy retó hoy a Hollande a participar en tres debates públicos antes de la segunda vuelta. “Propongo que se organicen tres debates. Los franceses tienen derecho a la verdad y a la claridad”, señaló.

La elección presidencial siempre ha sido el terreno predilecto de la extrema derecha francesa, representada por el FN. Su candidata, Marine Le Pen, es la hija-heredera de Jean-Marie Le Pen (quien dijo hace unos años que las cámaras de gas –de los campos de exterminio– eran “un detalle de la historia”), el candidato que sacudió en 2002 al mundo político al llegar a la segunda vuelta eliminando al candidato socialista Lionel Jospin. Y, sobre todo, por alcanzar 4.8 millones de votos. Diez años después, este domingo, el FN ha conseguido el sufragio de más de siete millones de franceses.

Ya no se puede decir que sólo votan por Marine le Pen los obreros sin empleo, los jóvenes desesperados o los viejitos temerosos por su seguridad. Ya existe un voto de extrema derecha que se está enraizando. La ola racista y xenófoba es arrasadora. Crece en Europa y Francia parece haberse contaminado de manera duradera gracias a la crisis.

Las encuestas, que se equivocaron ampliamente para la primera vuelta, tanto en la estimación de la abstención (prevista hasta 30 por ciento y que se quedó en un clásico 21 por ciento) como en los porcentajes de los candidatos, ven a Francois Hollande futuro presidente con 56 por ciento de los votos.

Sarkozy habló a sus simpatizantes. El actual presidente tiene que resolver una difícil ecuación: cómo atraer al electorado del Frente Nacional sin ahuyentar los votos centristas. Su discurso fue escueto. “Estas dos semanas –dijo– deben permitir a cada uno de ustedes escoger con toda claridad. Se trata de elegir a quien tendrá la responsabilidad de proteger a los franceses. Le dedicaré toda la energía de la que soy capaz… Llamo a todos los franceses que colocan la patria por encima de todo a juntarse conmigo.”

Fuente La Jornada



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