Texas prepara la ejecución del mexicano Ramiro Hernández


El gobierno de Texas ha rechazado las peticiones realizadas por México y organismos internacionales para suspender la condena contra Ramiro Hernández.


POR Staff Rolling Stone México  



El gobierno de Texas ha rechazado las peticiones realizadas por México y organismos internacionales para suspender la condena contra Ramiro Hernández.

El gobierno de Texas ha rechazado las peticiones realizadas por México y organismos internacionales para suspender la condena contra Ramiro Hernández, quien será ejecutado este miércoles tras ser condenado a la pena de muerte por el asesinato de un ciudadano estadounidense en 1997.

El proceso había sido suspendido el pasado 2 de abril, luego de que una jueza pidiera más información sobre las sustancias químicas que conforman la inyección letal que se utilizará. Y según la agencia Notimex, el subsecretario de América del Norte de la Cancillería mexicana, Sergio Alcocer, insistió en el llamado del gobierno mexicano para suspender la ejecución y poder cambiar la sentencia.

Sin embargo, la ejecución de Hernández ha sido programada para el día de hoy a las 18:00 horas, según dio a conocer el fiscal estatal, luego de que una Corte de apelaciones diera el visto bueno para continuar con la sentencia.

Por su parte, los abogados de Hernández aseguraron en un comunicado que el mexicano fue juzgado con criterios racistas, y que no se tomó en cuenta que el coeficiente intelectual del acusado indica que tiene retraso mental, lo que impediría legalmente que fuera ejecutado. “Según el doctor (Richard) Coons, el funcionamiento del señor Hernández es apropiado para su ‘grupo cultural’ (mexicanos), quienes de acuerdo al doctor Coons: ‘tienden a tener un nivel económico bajo, logros bajos, habilidad social disminuida, mayor abuso de drogas y aumento en el nivel de conducta criminal”, describen en el comunicado donde se agrega que el doctor Coons consideró que el señor Hernández no era una persona de retrazo mental y que era apto para ser ejecutado.

El tamaulipeco Ramiro Hernández, de 44 años de edad, fue acusado de asesinar a Glen Lich en 1997, y de apuñalar a un hombre en un bar de la localidad de Kerville y abusar sexualmente de su esposa, por lo que fue sentenciado en México, donde huyó a territorio tejano.

Con información de CNN



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