Asuntos Internos: Violencia magisterial y nuestra educación estancada


¿Qué depara a la educación en México después de Elba Esther? por Julio Patán


POR Staff Rolling Stone México  



¿Qué depara a la educación en México después de Elba Esther? por Julio Patán

Los movimientos magisteriales siguen, se han intensificado y violentado. Las evaluaciones nos demuestran lo pobre de nuestra realidad, entonces, ¿qué depara a la educación en México después de Elba Esther?

Por Julio Patán
Foto: Cuartoscuro, en proceso.com.mx

Los cinco que golpean la camioneta con barras de metal van encapuchados, igual que los “compañeros” que se acercan corriendo microbuseros que se oponen a que el Estado limite su libertad de atropellarnos, barras futboleras e incluso “anarquistas” en alguna movilización contra el PRI. Pero nada de eso: Son profesores. Pertenecen a la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero o CETEG, pero las siglas podrían ser muchas otras, CNTE, SNTE y un largo etcétera. Provocan miedo. Lo provocan por sus costumbres, por la naturalidad con la que empuñan el tubo o la bomba molotov, pero sobre todo, porque nadie parece dispuesto a ponerles un alto. Elba Esther Gordillo cayó, pero la impunidad de los profes agremiados sobrevive.

Porque las cosas, cuando de educación se trata, han cambiado. La pregunta es ¿cuánto? Da la impresión que ni cerca de lo suficiente, no ya para que nuestros hijos aprendan como Dios manda, sino para que podamos salir a la calle sin regresar a casa con cuatro puntos en

PISA vive, la lucha sigue
¿Por qué luchan los encapuchados? En México, las posibilidades de toparse con un piquete de maestros son altas. Las facciones, ramificaciones, secciones, comités, centrales y coordinadoras sindicales son diversos y a menudo, enemigos entre sí. Al punto de que suelen enredarse a tubazos y pedradas para defender posiciones económicas o jurídicas, pero también políticas, porque los hay desde los de impronta priísta hasta los ultras de izquierda. No obstante, tienen un acuerdo fundamental: la Reforma Educativa es inadmisible y van a luchar contra ella a todo o nada.

La reforma la impulsó el presidente Enrique Peña Nieto en el 2012 y se volvió uno de los puntos centrales del Pacto por México. En consecuencia, pasó sin obstáculos por las Cámaras. Lo que dictamina es, en primer lugar, que el Estado elegirá por concurso a los responsables de educar a nuestros hijos. Enseguida, subraya la necesidad de que la evaluación de los maestros no sea voluntaria sino obligatoria. En tercer lugar, decreta, que habrá de desarrollarse un censo de escuelas, personal docente y alumnos. Por último, insiste con paternalismo en que los alimentos que destruidos y tiendas saqueadas; sin que ello quite un ápice de responsabilidad al gobernador Ulises Ruiz, por ejemplo.

Pero el estilo del dirigente Flavio Sosa y sus correligionarios se repite aquí y allá, una y otra vez, con motivos distintos, a menudo entre miembros de la CNTE y en especial entre los de la Sección 22, ante el pasmo de las fuerzas del orden, que al parecer no tienen la responsabilidad de cuidar a los ciudadanos que no pertenecen a un sindicato. A la Coordinadora se debe el apedreamiento de un desfile en Oaxaca en 2011, o los bloqueos de carreteras en 2012, sin olvidar el día en que sus integrantes atacaron a sus alumnos en Morelia porque éstos defendían su derecho a responder la prueba Enlace.

PISA es sólo una de las muchas señales del apocalipsis docente y formativo que ya está aquí, pero que va a empeorar. Enlace, que evalúa a los chicos de secundaria, pone en solfa –sin hacerlo explícitamente– al personal sindicalizado, responsable central de los bajos resultados de la educación pública. Está por otro lado la Encuesta Nacional de Lectura, que en 2012 arrojó el triste dato de que leemos tres libros al año. Y está Contra la Pared, un estudio publicado por Mexicanos Primero, una organización civil destinada a revertir los vicios educativos nacionales, que es una fuente de cifras atroces; como esa que dice que más de la mitad de los compatriotas entre 15 y 18 años está ya fuera de la escuela y que sólo uno de dos, entre quienes siguen en la escuela, tienen un dominio aceptable de las matemáticas o del lenguaje.

¿De quién es la responsabilidad? Hay que decir lo evidente: Es una responsabilidad compartida por muchos, de la política a la docencia. Para ilustrarlo basta con echar un ojo, uno más, al affair Gordillo.

¿Qué cambió?
Luego del arresto de Elba Esther Gordillo en febrero de este año, aplaudido en todos los puntos cardinales de la geografía y la política mexicana, empezaron las críticas, muchas de ellas atendibles. Se dijo que encarcelarla y dejar impunes a otros capos sindicales, como al petrolero Romero Deschamps (el señor de los Rolex), delataba que su detención era antes un ajuste de cuentas que un acto de justicia; que el problema de la educación no quedaba resuelto con el arresto; que poco cambiará en el SNTE o en cualquier colectivo en tanto no cambie la legislación, diseñada para que los líderes sindicales corruptos hagan lo que les plazca con sus agremiados y su dinero. Y que en lo que respecta al sindicato de maestros, pocas mejoras podrían esperarse cuando el relevo de la lideresa es nada menos que Juan Díaz de la Torre, secretario general en la larga noche Gordillista y asimismo secretario general de Nueva Alianza, o sea, el partido de… La Maestra.

BANNER 123 3



comments powered by Disqus