Qué bueno es ser los reyes


Cómo fue que Kings of Leon logró sobreponerse a las palomas, las groupies y las madres conductoras de camionetas tan sólo para convertirse en la banda joven más grande de América


POR Staff Rolling Stone México  



Cómo fue que Kings of Leon logró sobreponerse a las palomas, las groupies y las madres conductoras de camionetas tan sólo para convertirse en la banda joven más grande de América

Cómo fue que Kings of Leon logró sobreponerse a las palomas, las groupies y las madres conductoras de camionetas tan sólo para convertirse en la banda joven más grande de América

Por Jenny Eliscu

Tras bambalinas, poco antes de dar inicio en septiembre a una presentación del grupo Kings of Leon, en la ciudad de St. Louis, los nervios están a flor de piel y trabajando a todo galope. “Te apuesto que, al menos cien personas han venido esta noche para abuchearnos”, dice el cantante Caleb Followill. “Tal vez se me ocurra salir del escenario fingiendo que lloro”. La banda está aquí porque ha decidido compensar un concierto desastroso llevado a cabo en julio. Aquella vez, desde las vigas del teatro, una parvada de palomas provocó una tormenta de excremento tan violenta que el grupo se vio obligado a acortar su set, tocando sólo tres temas.

El incidente se convirtió en una inmediata causa de ridículo –todo mundo se burló de ellos, desde las revistas nacionales hasta Rush (quienes tocaron en el mismo anfiteatro unos cuantos días después)– y sus detractores los tildaron de divas completamente separadas de sus raíces sureñas y de su antigua actitud de cuello duro. A la mañana siguiente, la historia ya era global. “Salió en CNN, en Reuters”, rememora el baterista Natahn Followill, de 31 años. “Me pareció que el suceso nos definiría: ‘Kings of Leon, banda ganadora de cuatro premios Grammy y blanco favorito de la mierda de las palomas’. Es una locura, pero la anécdota de estas aves me hizo darme cuenta del estatus y tamaño de nuestra banda”.

KingsOfLeon310Pero en la actualidad, las palomas no son la preocupación principal del grupo. Los miembros de la banda son fanáticos del fútbol que se juega en la Universidad de Oklahoma; los Sooners tratan de arrebatarle dos puntos a los Bearcats de la Universidad de Cincinnati, pero al partido le queda un minuto. Hay una televisión encendida en el camerino, de luces fluorescentes y una mesa repleta de alitas de pollo, cerveza, vino y quesos artesanales. “Esto huele como si un pie se hubiera tirado un pedo”, dice Nathan refiriéndose a un trozo maduro. Luego de ir al baño a fin de dar una calada a un churro preparado con antelación que uno de los miembros de su equipo técnico mantiene siempre oculto en un pequeño contenedor a prueba de olores, Nathan programa la canción de batalla de los Sooners en su iPhone y realiza una pequeña danza. “Si nuestra universidad pierde”, dice, “las palomas no serán más que un problema menor para este recinto”.

El quinto disco de Kings of Leon – Come Around Sundown– es algo así como la continuación del álbum que puso de cabeza al mundo y convirtió a los Followills ( tres hermanos y un primo) en la banda juvenil más grande de Estados Unidos. Nos referimos a Only by the Night, grabación realizada en 2008 y que, a la fecha, ha logrado vender 6.5 millones de copias alrededor del mundo. Ese disco, cuyo fuego ha sido alimentado por los éxitos “Sex on Fire” y “Use Somebody”, los convirtió en ídolos de las masas. Se rehusaron a aparecer en bandas sonoras e incluso se opusieron a tocar uno de sus temas en Glee. “Nos sentimos bendecidos, pero también sentimos que somos demasiado populares”, dice Jared. “Pero ahora todo mundo busca un motivo para odiarnos. Y creo que eso se debe, en parte, a que la gente tuvo que escuchar “Sex on Fire” o “Use Somebody” ocho mil veces al día. Eso es suficiente para fomentar el odio en cualquiera”.

Al mismo tiempo, toda esa época de consumo de LSD y sexo con groupies comienza a diluirse. Nathan se casó el año pasado con su antigua novia, la cantautora Jessie Baylin (se conocieron cerca de los baños portátiles de Bonnaroo, en 2006: “Fue amor a la primera cagada”, dice); el guitarrista Matthew Followill, de 26 años, y su novia Johanna Bennett contrajeron nupcias por esas mismas fechas. Y a mediados de septiembre, Caleb le propuso matrimonio a la modelo Lily Aldridge. Jared es ahora el único soltero del grupo (se separó de su prometida hace más de un año), y por ello prefiere pasar el tiempo divirtiéndose en Nueva York. “Bueno, es que Nashville no es el lugar más adecuado para los que estamos solos”, dice.

kings of leon feature shoot for the nme magazineSintiéndose sobreexpuestos y extenuados tras un año de giras incesantes, los integrantes de Kings of Leon planearon tomarse un largo descanso hacia finales de 2009. Sin embargo, en febrero, el aburrimiento comenzó a molestarles. “No podemos quedarnos ahí sentados”, dice Caleb. “Has preparado tu propia cena; te has sentado a fin de escuchar a Townes Van Zandt; estás tomando whisky… bueno, pues si en ese momento ves una guitarra en algún rincón, lo más seguro es que la tomes entre tus manos y le saques algún sonido”.

Con una lista de canciones compuestas tanto en Nashville como en la carretera, estos reyes decidieron mudarse a Nueva York a fin de grabar Come Around Sundown. “Necesitábamos nuevos paisajes”, dice Nathan. “Y esto fue como un shock en el sistema”. Compraron departamentos y se sumergieron en una rutina laboral ininterrumpida –Caleb se obsesionó con el pollo asado de su restaurante italiano favorito–, y a Nathan le dio por caminar todos los días hasta el estudio. Llegaban a mediodía, se retaban en competencias de dardos cada vez que tomaban un descanso y terminaban las sesiones cuando el alcohol ingerido les nublaba la vista y adormecía las manos. “En ciertas ocasiones tuvimos que retirarnos del estudio prematuramente, porque alguno de nosotros había alcanzado ese punto desde temprano”, dice Nathan. “A lo largo de esta grabación tuvimos una gran cantidad de fines de semana de cinco días”.

1234716254_0Los Kings intentaron no pensar en sencillos o en discos de platino durante las sesiones. “Hubiera sido muy sencillo para nosotros encerrarnos ahí y alimentar nuestro estrés presionándonos para competir con el último álbum”, explica Nathan. “Por suerte, nuestros primeros tres discos no fueron exitosos, así que no estábamos predispuestos de ninguna manera cuando grabamos Only by the Night. Sólo nos dijimos, ‘Muy bien, carajo, sólo estamos grabando otro disco. Y esta vez nos mentalizamos de la misma forma; ‘Bueno, hagamos lo que Kings of Leon suele hacer’”. Sin embargo, Come Around Sundown producido por sus antiguos colaboradores Angelo Petraglia y Jacquire King; ha propulsado su candente rock moderno y lo ha conducido hasta esa zona de estadios masivos con el tañido de los riffs de guitarra, los tambores reverberantes y el rasposo aullido de Caleb en tracks como “Pyro” y “The End”. A la vez “Pickup Truck”, “Mary” y “Back Down South” destilan una innegable actitud country, y Caleb ha comenzado a anunciar la posibilidad de grabar un disco solista de country en un futuro no muy lejano. “Creo que nuestra estancia en Nueva York nos recordó inconscientemente que no somos más que unos chicos sureños”, dice Nathan. “Esa ciudad nos mantuvo hechizados un buen rato, pero nos sentimos reconfortados cuando, al final de nuestra aventura, pudimos regresar a Nashville”.

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