Acoso escolar: La crisis detrás de las historias


Seis de cada 10 niños mexicanos que cursan primaria, de 6 a 10 años, han sido víctimas de acoso escolar.


POR Staff Rolling Stone México  



Seis de cada 10 niños mexicanos que cursan primaria, de 6 a 10 años, han sido víctimas de acoso escolar.

Por: Pamela Salinas Parra

Seis de cada 10 niños mexicanos que cursan primaria, de 6 a 10 años, han sido víctimas de acoso escolar. Ahora conocido como bullying, este fenómeno social no es nuevo en México ni en el mundo, pero la cantidad de niños que sufren distintos tipos de agresiones ha aumentado en años recientes de manera que ha prendido los focos rojos de la sociedad, instituciones gubernamentales e incluso de organismos internacionales.

México ocupa el primer lugar, en todo el mundo, en acoso y violencia escolar en el nivel de educación básica, informó recientemente la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE). Los números del terror no paran ahí. Apenas hace un año, la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) publicó un informe, con base en entrevistas a alumnos de sexto de primaria, que reveló que el 11% de los estudiantes del nivel básico ha robado, amenazado o agredido a algún otro compañero de escuela.

Bullying, derivado del adjetivo inglés “bully” –cuyo significado no es más que “matón” o “agresor”– es el término que ahora se usa para referirse al acoso escolar y que consiste en varias prácticas de agresión como golpes, empujones, burlas, insultos, despojo de bienes y, recientemente, el envío de mensajes ofensivos por correo electrónico o mediante el uso de teléfonos celulares y redes sociales. Estas acciones están enfocadas a lastimar, asustar y humillar a las víctimas. “Cuando hablamos de bullying nos referimos a cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico producido entre escolares de forma reiterada a lo largo de un tiempo determinado”, explica Verónica Corona, maestra en Psicología Clínica y Psicoanalista en formación. En México, hablar del bullying infantil se ha vuelto tan común en las reuniones de padres como hace algunos años lo era comentar sobre secuestros exprés: Todos conocemos a alguien que lo ha vivido o está viviendo.

Sin embargo, aunque es un tema cada vez más público y un problema visible, sigue existiendo un gran temor por parte de las víctimas, y a veces de los padres de éstas, para denunciar estas situaciones. “Viene de la cultura que tenemos, esta cultura machista de no hablar. Sobre todo los hombres, no podemos hablar, no podemos decir lo que nos está pasando, es incorrecto. En nuestra sociedad está mal ser débil, está mal decir que te están molestando porque, entonces, no tienes los elementos físicos para defenderte y es cuando un papá da la respuesta típica: ‘En todas las escuelas pasa, rómpeles la madre’”, asegura Guillermo Saldaña, fundador de Joven a Joven, una organización que ayuda a estudiantes, padres y escuelas a visualizar el problema del bullying mediante obras de teatro, conferencias y ayuda psicológica a los muchachos. Parte de la gravedad del problema se origina en casa, explica Verónica Corona, “cuando permitimos que un hijo se burle del otro, al momento que pone apodos o lo ridiculiza delante del resto de la familia. Estando en ciertos ambientes, esta amenaza se puede minimizar o puede llegar a estar fuera de control”.

El bullying ha existido siempre, asegura Xóchitl González, directora del centro Psicología para Niños, un lugar donde se da atención integral para infantes, adolescentes y sus familias. “La única diferencia es que ahora tiene un nombre y se diagnostica. Pero la intimidación ha existido siempre”. Natalia, una mujer adulta entrando a los 30 años, coincide con la terapeuta infantil. “Cuando entré a la secundaria, todo el grupo me aplicó la ley del hielo al enterarse de que había hecho un viaje al extranjero y que por eso había empezado un mes tarde a la escuela, decían que era una ‘fresita’”.



comments powered by Disqus