Asuntos Internos: No se puede


En un inicio, Obama contaba con millones de seguidores dispuestos a luchar con entusiasmo para impulsar su programa de gobierno. No obstante, una vez electo, el Primer Mandatario desatendió a sus huestes… y ahora está pagando las consecuencias…


POR Staff Rolling Stone México  



En un inicio, Obama contaba con millones de seguidores dispuestos a luchar con entusiasmo para impulsar su programa de gobierno. No obstante, una vez electo, el Primer Mandatario desatendió a sus huestes… y ahora está pagando las consecuencias...

En un inicio, Obama contaba con millones de seguidores dispuestos a luchar con entusiasmo para impulsar su programa de gobierno. No obstante, una vez electo, el Primer Mandatario desatendió a sus huestes… y ahora está pagando las consecuencias
Por Tim Dickinson

qs74okA medida que concluía el escrutinio de los votos en el estado de Massachussetts, la tarde del 19 de enero, devolviendo a los Republicanos, por primera vez en medio siglo, el escaño que Ted Kennedy había ocupado en el Senado, David Plouffe se sumía cada vez más en sus recuerdos de los días de gloria ya pasados.

El exdirector de campaña del presidente no se encontraba por ningún lado en la atiborrada sala de juntas de Organizing for America (OFA, por sus siglas en inglés), ese formidable ejército de origen popular que él mismo había creado durante la campaña del 2008. Por el contrario, Plouffe, que funge como el “asesor de más alto rango” de dicho organismo y que, es además, el único conducto de comunicación directa con Obama, estaba al otro extremo de la ciudad participando en un foro organizado por el Progressive Book Club, para promover la reciente publicación de sus memorias de campaña, tituladas La osadía para ganar: mi testimonio desde adentro, y las lecciones aprendidas a partir de la histórica victoria de Barack Obama.

yes-we-can-revolution-by-ilikebarryVaya manera irónica y amarga de celebrar el término del primer año del presidente en su cargo. Junto con David Axelrod, Plouffe fue el genio creador de la campaña de Obama, el hombre que transformó una modesta organización que contaba con escasos recursos en un contendiente inexorable cuya plataforma se cimentó en el aprovechamiento eficaz de la tecnología de punta.

Tras las elecciones del 2008, Plouffe reubicó la OFA, anteriormente conocida como Obama for America, y supeditó en su totalidad las operaciones de este organismo al Comité Nacional Democrático. En su opinión, era en esta instancia donde la revolución creada por Obama e impulsada por el pueblo podría funcionar como una especie de campaña permanente para el Partido Demócrata, capaz de movilizar oportunamente a millones de norteamericanos con el objeto de apoyar la ambiciosa agenda del presidente.

lucasted_obama_yes_we_can_solarizadoApenas concluida la campaña presidencial, el grupo se jactaba de contar con 13 millones de seguidores que brindaban su apoyo a través del correo electrónico, con cuatro millones de donadores de fondos, con 2.5 millones de activistas conectados mediante la red social My.BarackObama.com, así como con una fenomenal caja chica de $18 millones de dólares a su disposición en el banco. Incluso los estrategas Republicanos estaban desconcertados. “Si funciona, esta será la mayor organización política jamás creada”, señaló Ed Rollins, quien fuera para Ronald Reagan lo que Plouffe es para Obama. “Nadie ha contado anteriormente con esta clase de recursos”.

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