La nueva dirección de Benjamin Booker


El prodigioso compositor estadounidense platicó con nosotros sobre su nueva producción discográfica, el crecimiento personal que ha alcanzado en los últimos años y la libertad creativa que persigue.


POR Staff Rolling Stone México  



La travesía que emprendió Benjamin Booker es única. En un mundo donde lo políticamente correcto significa la supervivencia, Booker es un rebelde con causa que ha sido testigo de las injusticias sociales. Durante los últimos meses, el músico se sumergió en un capullo que le permitió hacer una exhaustiva búsqueda introspectiva.

Después de una metamorfosis paulatina, Booker se dedicó en cuerpo, alma y mente a Witness, un álbum que retrata lo más íntimo del músico estadounidense. La influencia de los sonidos americanos se escuchan en todo momento: el soul y el blues destacan con la participación de la imponente Mavis Staples en el sencillo homónimo del disco. “Fue grandioso trabajar con una mujer que sabe lo que quiere con su voz, con la energía que tiene”, menciona Booker.

Además de reflexionar en lo más profundo de su esencia, Benjamin necesitaba compartirle al mundo su visión de humanidad y paz: “Quería ser un instrumento, llegar a lo más profundo para tocar a la gente que escuchara la obra detenidamente”. El proceso de composición se logró gracias al trabajo colaborativo entre Benjamin y Sam Cohen, quien moldeó los detalles que hicieron de este material una carta abierta en la que Booker comparte sus sentimientos: “Witness no se trata de pretender tocar una canción bien, sino de conectar con el sentimiento de la audiencia. No compongo de una sola manera. En este disco intenté hacerlo de varias formas y se trató de vaciar todos mis sentimientos ahí”.

Libros como White Noise y la corriente literaria posmoderna nortemericana inspiraron Witness: “Durante el periodo en el que escribí las letras de las canciones leí mucho sobre la decadencia del sueño americano, lo que provocó que por obvias razones escribiera sobre esto”. A pesar de que Estados Unidos parezca un país avanzado, sus compatriotas eligieron a un presidente racista. Booker arremete contra las ideologías nacionalistas y su nuevo disco incita a tirar cualquier tipo de muros, desde los emocionales hasta los raciales. Witness se alimenta de la problemática sobre el racismo que el músico observó durante su estancia en México y alrededor del mundo: “En América pasa todo el tiempo, lo puedes ver en las calles. Es una cultura popular y es difícil cambiarlo. Mi álbum está enfocado en que la gente pueda verse como yo lo hice”.

Fue así como Benjamin Booker renació de las cenizas. Pensaba que era un hombre realizado, pero hoy se siente más anhelante que nunca y sigue en una búsqueda constante de una mejor versión de sí mismo.



comments powered by Disqus