Bernard Sumner, de New Order, entre la nostalgia y la revolución


Bernard Sumner, de New Order, entre la nostalgia y la revolución


POR Staff Rolling Stone México  



Bernard Sumner, de New Order, entre la nostalgia y la revolución

Por: Verónica Galicia
Fotos: Salvador Bonilla

Es el primer concierto de New Order en la Ciudad de México. La noche se ilumina con el escenario que, hasta el momento, ha tenido una de las audiencias más eclécticas del festival Corona Capital. El instante donde se combinan emoción, expectativa y esperanza es el encore de un concierto. Ningún setlist es perfecto, y más allá de caer en el purismo de fan insatisfecho falto de lados B y rarezas, creo que hay canciones que simplemente a veces no pueden faltar. Aquí faltaba una canción.

Existe una canción que solamente fue cantada una vez en vivo por Ian Curtis y fue la noche de su último show en mayo de 1980. “Ceremony” se volvió clave cuando fue regrabada y lanzada como el primer sencillo de New Order, al mismo tiempo de volverse el puente de enlace entre las dos bandas. “Ceremony” ya sonó, junto con canciones esperadas e inesperadas. Para cuando comienza el encore, “Atmosphere” anuncia con melancolía el final del show, pero no es la canción que se echa en falta.

Cuando apagaron las luces, la gente comenzaba a moverse hacía el escenario donde tocarían The Black Keys. De súbito, Bernard Sumner comenzó a tocar los primeros acordes de “Love Will Tear Us Apart”, mientras que la pantalla gigante se iluminó con un retrato de Ian. Miles de personas regresan corriendo y, en ese momento, toda duda de su fantasmal presencia se disipa.

El público cantaba al unísono. Yo cierro los ojos para grabar una mini película de ese instante en mi mente, mientras pienso si Ian Curtis hubiera imaginado que la depresiva descripción de sus problemas maritales pudiera evocar esto; si en algún momento Curtis se imaginó que Joy Division/New Order cambiaría la historia de la música para siempre; si en sus días finales le emocionaba pensar qué le depararía a la banda en esa primera pequeña gira por Estados Unidos que estaba a punto de suceder. Quizá todo esto fue lo último que pasó por la mente de Ian Curtis esa fría mañana del 18 de mayo de 1980, cuando se colgó en la cocina de su casa en Macclesfield después de escuchar “The Idiot” de Iggy Pop.

“Me parece que la vida tiene control sobre nosotros, pero nosotros no podemos controlar la vida; eso fue lo que sucedió en este caso”, dice Bernard Sumner con una amable y cálida voz que se entristece profundamente cuando la conversación nos llevó a recordar los días de Joy Division. “Obviamente, me siento muy triste por lo que pasó y cómo sucedió. Tengo que ser muy honesto cuando digo que estoy enojado con Ian por lo que hizo. Jamás podría juzgarlo; yo nunca tuve la presión que él tenía, nunca he estado en su posición ni he padecido sus enfermedades”.

Bernard Sumner tiene esa característica caballerosidad inglesa, aparentemente serio y al mismo tiempo elegante. La tarde avanzaba mientras él bebía vino blanco de una gran copa y hacía reír a los pocos reporteros que tuvieron acceso a platicar con él. En una mesa de jardín en el backstage del Festival Corona Capital, Bernard está acompañado por Tom Chapman (sustituto en vivo de Peter Hook), mientras disfruta de una tranquila tarde de domingo detrás de unos Ray Ban Cockpit.
–¿Sabías que Peter Hook vino a México?
¿En serio? ¿Qué estaba haciendo? –se muestra sorprendido e interesado.
– Vino el año pasado con la gira de Unknown Pleasures.
Bernard, claramente molesto, no quiere decir mucho. Sin embargo, en un tono sarcástico, agrega: Por supuesto, pues nosotros no tuvimos nada que ver con Unknown Pleasures, ni yo, ni Steve [Stephen Morris]. Creo que ni siquiera Ian estaba ahí cuando Peter hizo el disco.

Seguimos conversando, y cuando me refiero a la gira actual de New Order como una gira de reunión, Bernard aclara el malentendido: “Principalmente, esto no es una reunión, es una continuación. La diferencia es que nunca nos separamos. Peter Hook fue a una estación de radio en Manchester a anunciar que nos habíamos separado. Él cometió un pequeño error al no mencionarle esto antes al resto de la banda, yo pienso que si la banda se va a separar todos tendríamos que estar de acuerdo”.

Desde que dejó la banda, el ex bajista de New Order ha hecho comentarios públicos ofensivos contra Bernard, a lo que él ha respondido con cosas como: “Peter Hook abrió las puertas del infierno”, según publica el semanario británico NME. Sin embargo, Bernard cierra elegantemente el tema agregando: “Seré amable con él diciendo que le falló la memoria en lugar de pensar que lo hizo por arrogancia, él sólo olvidó preguntarnos antes”.

New Order es una banda que surge de la tragedia, de un cambio devastador. El abrupto final de Joy Division llevó a sus tres miembros restantes a crear un sonido diferente para poder continuar el camino sin Ian Curtis. Durante muchos años no tocaron material en vivo de Joy Division, y cuando lo hacen –más de 20 años después– muchos aún se refieren a las canciones como “covers” de Joy Division. El principal problema al que se enfrentaron Bernard Sumner, Peter Hook y Stephen Morris en 1980 fue decidir quién tomaría el lugar de Ian Curtis. “La mayor presión que yo tuve fue cuando comencé a cantar en New Order, al asumir la posición de ser el cantante, la cual es mayor que la de ser sólo el guitarrista. Hicimos un pequeño tour por Estados Unidos y todos intentamos cantar. Después de un par de fechas en pequeños clubes, Rob (Gretton, manager de Joy Division/New Order) decidió que yo debía de ser el cantante”.



comments powered by Disqus