Con hambre y tenacidad


Juanes dirige su mirada hacia adelante con ‘Mis planes son amarte’.


POR Staff Rolling Stone México  



Cortesía: Universal Music
Cortesía: Universal Music

Por Diego Ortiz

“Esto era lo que necesitaba!”. Juanes, de 44 años, sentado en una silla del estudio de grabación que tiene en su casa, está bebiendo su cuarto café de la tarde. Mira hacia el suelo, meditabundo, se toma unos minutos y luego levanta su mirada para decirme con honestidad de nitiva: “Este es el momento en el que yo quiero estar, como yo quiero estar”.

Se refiere a Mis planes son amarte, su nuevo disco. “Uno tiene que equivocarse para aprender, pero créeme, siempre pensé que estaba haciendo lo correcto”. Este ha sido un proceso que le sirvió de catarsis en el momento más de nitivo de su carrera. Con vehemencia y determinación dice: “Ahora miro hacia atrás y lo único que puedo garantizarte es que no volveré a meterme en un estudio hasta que no tenga un disco”.

Nos encontramos en Novecento, un bistró de Crandon Boulevard en Key Biscayne. Muy cerca de su casa. Juanes llega. Viste una playera negra, pantalón y botas. En el restaurante los meseros lo reciben con cierta familiaridad. Saluda a varias personas mientras llegamos a la mesa. Juanes está en su casa. Almorzamos ensalada con salmón y compartimos su an preferido. Nos atiende personalmente el chef argentino que evidentemente ya conoce sus gustos. Aun así, es un almuerzo informal.

Habíamos quedado de vernos en Miami. Él insistió en mostrarme todo el concepto del nuevo disco. Terminaba siendo inquietante, en tiempos en que la industria de la música se mueve solo por canciones, y que ha relegado los álbumes a la llana idea de portadas digitales. Pero Juanes le sigue apostando al álbum y al concepto que lo rodea. Es inteligente. Un poco alejado del estándar de la industria, que por alcanzar las listas sucumbe a las necesidades de las plataformas digitales y de la radio.

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